Cuando de niño vivía con mi hermano a pupilaje en la ciudad, los sábados por la tarde tomábamos el tren para ir pasar el domingo con nuestros padres en el pueblo. En las estaciones del extrarradio se solían subir obreros de las fábricas que había por allí y todos, invariablemente, nada más sentarse sacaban un Marcial Lafuente Estefanía y se ponían a leer. Parecían tomarse aquello muy en serio. Tengo muy nítido el recuerdo de la acalorada discusión que mantuvieron dos de ellos sobre si se decía pántano o pantano. El uno le llamaba burro al otro y cosas así y, aunque parecía que iban a terminar a tortas, con la sabia intervención de los compañeros, acabó en risotadas.
Les cuento esto porque, con la misma fruición que leían aquellos obreros a Marcial, veo al atardecer las películas del oeste que ponen en un canal de televisión que por lo visto es de propiedad eclesiástica. Desde luego que los curas han sabido siempre lo que se hacen que no por otra cosa será que todo cambie en este mundo menos su imprescindible papel de mediadores con lo trascendente. En fin, sea como sea, veo esas películas e irremisiblemente me traslado a mis lecturas vespertinas de la Biblia. Ayer, sin ir más lejos, el protagonista apresó a Jerónimo, el más rebelde de todos los apaches, recurriendo al procedimiento que usó Gedeón para derrotar no sé si a los amonitas, a los amorreos o cualquiera de aquellas otras tribus paganas que nunca dejaban de dar pol saco a los israelitas.
Y es que, miren ustedes, nada hay que consuele tanto al hombre vulgar como la justicia divina... que no otra cosa es la Biblia y, por ende, las películas del oeste. En realidad, lo mismo la una que las otras se podrían resumir en aquel aforismo que le gustaba repetir a mi madre: Dios castiga y no da voces.
Qué tiempos,Pedro. En las novelas de M L Estefanía estaba todo más o menos explicado. Y np se necesitaba más andar or la vida como persona de bién. .Yo leía con mucha fruición las novelitas de Gonzalez Ledesma, conocido como Silve Kane".Como yo era mocito, pensaba que este Sr "Silver Kane" debía ser algún ex espía o agente secreto...Luego la realidad era menos romántica
ResponderEliminarPues sí, nacho, la realidad es siempre menos romántica, por no decir nada. Por cierto que, hablando de romanticismo, anoche pusieron en la tele Casablanca... de ilusiones también viven los tontos.
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