En estos días calurosos bajo por la tarde a sentarme en un banco a la sombra, frente al mar, donde corre una brisa perturbadora. Y leo a Pessoa con toda la parsimonia de que soy capaz.
"A veces pienso que nunca saldré de la Rua dos Douradores. y eso así, escrito, me parece una eternidad.
No el placer, no la gloria, no el poder; la libertad, sólo la libertad.
Pasar de los fantasmas de la fe a los espectros de la razón no es más que ser trasladado de celda. El arte, si nos libera de los abstractos ídolos de costumbre, también nos libera de las ideas generosas y de las preocupaciones sociales - ídolos también.
Encontrar la personalidad en el perderla - la misma fe abona ese sentido de destino."
...
"... y un profundo y tedioso desdén por todos cuantos trabajan en pro de la humanidad, por todos cuantos se baten por la patria y dan su vida para que la civilización continúe... ...un desdén lleno de tedio por ellos que desconocen que la única realidad para cada uno es su propia alma, y el resto -el mundo exterior y los otros- una pesadilla antiestética, como un resultado en los sueños de una indigestión de espíritu.
Mi aversión por el esfuerzo se excita hasta el horror casi gesticulante ante todas las formas de esfuerzo violento. Y la guerra, el trabajo productivo y enérgico, la ayuda a los otros... todo eso no me parece sino el producto de un impudor."
Y así todo. Yo, es que flipo. Si esto no es mesiánico que alguien me indique qué lo es. Ante esto El Manifiesto Libertario de Rothbard palidece. Por Dios bendito, pero si del manifiesto comunista al libertario no es más que cambiar de celda. ¿Es que no lo veis?
En fin, en otro orden cosas, que son las mismas, ya tengo el scherzino mexicano a tiro de piedra. Un poco más y le alcanzo. Está siendo un bonito viaje.
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