sábado, 30 de julio de 2022

Most Likely to Kill You



"The Person Most Likely to Kill You is Your Doctor

Watching the medical establishment lie, deceive and exhibit Olympian quality incompetence has been quite a shock for many during the last two years."  

                                                    Dr Vernon Coleman

El Dr. Vernon Coleman es un médico inglés con el que me identifico bastante. Fue director de un hospital y vio lo que vio y decidió escribir sobre el asunto que no es otro que el desastroso nivel de la clase médica. La persona con más posibilidades de matarte es tu médico, dice. Y añade: ver a la clase médica mentir, engañar y exhibir una incompetencia olímpica ha sido un completo shock para muchos durante los dos últimos años. 

He trabajado en varios hospitales, ambulatorios y también pueblos y he visto lo que he visto. Por supuesto que en todos los sitios he visto gente admirable, pero no se hagan ilusiones, la inmensa mayoría era un auténtico desastre. No agarraban un libro ni así les matasen. Ni de medicina ni de los otros. Si les sacabas de marcas de coches, razas de perros y viajes turísticos no sabían nada más que los cuatro protocolos al uso para salir del paso. Ya, la guinda del pastel la han puesto con esto que llaman pandemia del covid: la mayoría de ellos se han negado a atender a los pacientes por miedo a contagiarse. ¡Cágate lorito! Levantase Hipócrates la cabeza y  pegárase un tiro. 

Así es como estamos, con mil médicos por hospital de provincias. No son nadie y se vengan. !La dichosa autoestima! Buscando todo el día cómo darse importancia caen en manos de los laboratorios que les traen y les llevan con pretensiones de cientifidad. Cualquier melón con bata ha podido dar siete vueltas al mundo por la cara... bueno, no exactamente por la cara sino por recetar medicinas que no sirven para nada. Las cuatro que sirven, sabido es desde los tiempos de La Codorniz, no necesitan publicidad ni promoción. 

Es muy penoso todo esto de los médicos. Pero sobre todo peligroso porque al ser tantos los que viven del oficio no les queda más remedio que aumentar la demanda a base de engaños. Por eso todos sus esfuerzos van dirigidos a promover la idea de que la enfermedad siempre está al acecho. Hay que hacerse pruebas y más pruebas para que no te pesque desprevenido. Así no hay molestia que sobrevenga que no sea recibida como presagio ominoso. Corriendo al médico para hacerse pruebas y, de paso, pillar droga. Así es como se ha creado una sociedad de drogadictos legales que sobrellevan su sufrimiento sin el menor atisbo del sentimiento de culpa que, a la postre, es lo único que les podría liberar.

Si se promocionase la realidad que no es otra que el 99,9 % de las molestias que tenemos no son nada y ceden en horas o pocos días sin hacer nada que no sea un poco de higiene, entonces, adiós chollo. ¿De que iba a vivir entonces la hipertrofiada clase médica? ¡Madre mía! Y por otro lado, como dice mi hermana, ¿es que acaso es deseable mantener con una vida tan miserable a tanta y tanta gente? ¿No sería mejor, llegado cierto grado de deterioro dejar a la naturaleza seguir su camino? Pero claro, ahí hay un tajo ilimitado para médicos y laboratorios y es muy difícil que dado el nivel cultural de unos y otros vayan a soltar esa presa. Así que, solo me queda decirles una cosa: ¡ojo al parche porque a la que te descuidas ya te la han metido doblada... y con pinchos!

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