miércoles, 15 de febrero de 2023

Superstición

 "Saber ser supersticioso sigue siendo una de las artes que, realizadas en su más alto grado, señalan al hombre superior."

Servidor, no es que quiera dárselas de superior, pero reconoce que supersticioso lo es en grado sumo. ¿Cómo podría ser de otra manera con todo el fervor que dediqué al estudio de los mitos sagrados? O a las leyes no escritas del cielo, como les decía ayer a propósito de Antígona. 

Venimos ahora de un episodio de la historia en el que los subnormales que dicen gobernarnos, como si eso fuese posible, han apelado al incontrovertible valor de la ciencia como soporte de todos sus delitos. Como era inevitable, el tiro les salió por la culata. No hay ciencia que valga salvo para las pequeñas cosas de la vida. Para todo lo demás, cuando más subimos en nuestras aspiraciones más bajamos en nuestra comprensión de lo que es. Imagínense a todos esos sesudos físicos del CERN convencidos de lo del Big-bang. Como diría un francés: qu'est-ce que c'est que cette merde. Desde luego que al más corto de todos aquellos escolásticos no se la habrían dado con queso. Ya te digo, querer saber el origen del universo sin creer en Dios es como querer ir a luna en bicicleta. 

 Pues eso, que me he pasado la vida llamando superstición a lo que es ignorancia. Aunque, a decir verdad, ya me di cuenta hace mucho de que a la diosa Fortuna no se la puede estar tocando el culo para que te favorezca. O la dejas a su aire o te puede salir caro. Y lo mismo con todos los demás dioses. Eso sí es superstición. Y de la buena. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario