sábado, 1 de abril de 2023

Novelas

Sigo con la revisión de mi vida a través de lo que sobre ella escribí. Con la distancia que proporcionan los casi treinta años pasados desde aquel entonces tormentoso, me regodeo al comprobar los malabarismos mentales que fui capaz de elaborar por tal de mantenerme erguido frente a la fuerza de los elementos. Porque, ¡madre mía, como arreciaban! 

Porque el caso fue que, no podría asegurar si por mi buena o mala cabeza, durante todos aquellos años no paré de meterme en berenjenales que en ocasiones exigieron del arte de un Houdini para poder escapar. Y no es, ni mucho menos, que mi vida haya sido como la de "El Maestro Juan Martínez que estaba allí y lo vio", pero tampoco la de Gregorio Samsa, por más que la de Gregorio diese para una buena novela... claro que no por los méritos de Gregorio, sino por los de quien nos la contó. 

Porque esa es la cuestión, que todas las vidas son una buena novela si se saben contar. Y, francamente, e inmodestia aparte, pienso que yo he sabido contar la mía. Cualquier día de estos la publico y podrá comprobarlo el que quiera. Aunque reconozco que, quizá, todavía, no esté maduro para tanta exposición. Pero, en cualquier caso, ya saben que el narcisismo en algunos tira más que carreta de bueyes o pelo de coño. Por más que, luego, te ahogues en el estanque. ¡Y qué le vamos a hacer! 

2 comentarios: