miércoles, 17 de agosto de 2022

Salamanca

Les voy a contar cual es el  gran problema al que se enfrenta en la actualidad la humanidad. La gente en general nunca ha sabido nada y, hasta hace un par de generaciones o así, lo normal era que se viviese sin mayores complicaciones instalados en esa convicción. Cada uno sabía las cuatro cosas necesarias para ganarse la vida y entretener sus ocios y tenía un respeto ciego por los que habían estudiado en Salamanca a los que en su ingenuidad consideraban algo así como seres omniscientes. Pero en esas estando llegaron lo que se conoce como medios de comunicación de masas y empezaron a chorrear información de todo tipo sin la menor fiabilidad, que para qué habrían de tenerla si lo que interesaba era convencer a todo el mundo de que el paraíso en la tierra se podía conseguir por medio del consumo. La gente empezó a tener de todo y eso le dio una seguridad en sí misma completamente suicida. Se empezó a pensar que se podía ser omnisciente sin haber ido a Salamanca. En definitiva, se perdió por completo la noción de la propia ignorancia. 

Sí, porque el problema de problemas no es no saber sino no saber que no se sabe. Es la peor ceguera. La que nos tiene encadenados a una roca del Caucaso a la que todos los días viene el águila a roernos los hígados. Toda esa mierda que nos echamos encima a paletadas con la estúpida pretensión de aliviarnos las angustias existenciales ligadas al demasiado tiempo para mirarnos el ombligo. El coche, la televisión, los viajecitos, las tartas de Mercadona... los eslabones de la cadena son infinitos y están muy bien trabados. No sé de dónde habríamos de sacar la sabiduría suficiente para destrabarlos. Quizá instalándose en Salamanca de por vida. A lo mejor así llegamos a comprender el mito prometéico y podemos pedir ayuda a Atenea para que nos desate.

En ultima instancia, como dice Yamandu, ¡oye, y por qué no os compráis una guitarra?

3 comentarios:

  1. "Se perdió por completo la noción de la propia ignorancia". IOstras Pedro, lo mejor que he leído en años . En una escuetísima frase explicas nítidamente la actualidad. Lógica exacta. Ni un punto más ni una coma. Yo sigo pensando que la Cenutriez se ha instalado a sus anchas, como la viruela del mono entre los mariquitas. Y como hay mucho mariquita, pues se extiende que no veas.

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  2. Ese es el gran problema que se extiende entre los mariquitas y nos quieren hacer creer que todos somos mariquitas. Pues no, a mi ochenta años veo un culito prieto y me olvido inmediatamente de la edad que tengo.

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