domingo, 16 de octubre de 2022

Gente vulgar

Definitivamente, no puedo ver películas por la noche. Me afectan y luego duermo mal. Con pesadillas. Anoche estuvimos viendo una llamada Ordinary People, Gente Corriente en español, dirigida por Robert Redford y con unos actores fantásticos. Quise dejarla a la mitad, pero no pude. Y eso que sabía punto por punto el desenlace. ¡Es tan previsible todo en las fantasías! Aquella mujer tan de clase media con ínfulas era una bomba de relojería. Con su perfeccionismo rampante, sobre todo a la hora de poner la mesa. No hay trastorno mental que tarde más en desvelar sus consecuencias que el perfeccionismo, pero cuando lo hace, la gente a su alrededor se hace consciente de todo lo que ha aguantado y toma fuerzas para ajustar cuentas. No hay perfeccionista, sobre todo si es mujer, que no acabe siendo abandonado por todos. 

Clase media que utiliza el golf como pall de paller, que dicen los catalanes, para afianzar su status social. Pasan sus ocios en esas praderas artificiales con pretensiones de paraíso, compartiendo con sus iguales el  placer de meter una bolita en un agujero. Por lo visto es algo que tiene su arte, que no por otra cosa es que puedan hablar horas y horas de ello. Lo que pasa es que a la hora de la verdad un chaval de pueblo como Severiano acaba siendo el campeón de eso. En mi pueblo conocía yo por lo menos a diez que podrían haber sido campeones si se hubiesen dedicado a ello. Donde ponían el ojo ponían cualquier cosa que arrojasen. ¡Pues anda que no!

Recuerdo que allá por los sesenta, cuando a mi padre le iba bastante bien, un tipo importante de aquellos con los que charlaba en el balneario, le recomendó vivamente que se hiciese socio del club de Pedreña. Lo comentó un día a la hora de comer y tuvo una acogida tan fría que no se volvió a hablar del asunto. Mi familia, desde luego que defectos tenía como para llenar las estanterías de un supermercado, pero el de ceder libertad por ganar cuotas de mercado no era uno de ellos. Eramos, en general, bastante fanáticos de lo de ir por libre. 

Gente corriente, ordinary people. Traducir ordinary por corriente, no sé si cumple con todos los requisitos de una buena traducción. Gente ordinaria, quizá hubiera sido más ajustado. Clase media sin más aspiraciones en la vida que la de mantener el status. Conocí y traté en tiempos a mucha gente así. Gente sin conciencia de su vulgaridad. Sin la menor inquietud de, por así decirlo, elevarse espiritualmente. Al final, por lo que sé, muchos acabaron en lo del golf. Y en lo del perro y los viajes, por descontado. Todos, también, consiguieron fabricar hijos maravillosos, según dicen. Aunque eso habría que verlo. 

En fin, que no me conviene nada ver películas por la noche. Duermo mucho mejor si escucho música. O intento hacerla con la guitarra. 

3 comentarios:

  1. Pues sí, Pedro. Esto de los hijos maravillosos, familias perfectas , vidas sin mácula... estoy hasta el gorro Encuentro de vez en cuando a otros padres de mi época, ya lejana, de cuando los niños eran pequeños.Todo son alabanzas, loas al éxito de sus hijos. Todo perfecto, trabajos por supuesto increíblemente remunerados, en países exóticos . Direcciones de empresas, manager de no se qué recursos naturales de resiliencia y otras paridas pr el estilo No hay quien lo aguante. Luego viene Herr Putin y nos corta el grifo, y vamos a ver. Por cierto, qué bueno era Seve

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  2. Pues sí, aquí en Europa estamos con lo de Putin en plan ¡sujetadme que le mato! Esta chusma gobernante se ha acostumbrado a las mentiras y ahora se cree que cuela todo.
    Pues si, Seve debía ser bueno en lo suyo. Yo nunca le seguí porque nunca he seguido nada que tenga que ver con competiciones deportivas. Nunca he sido capaz de cogerle el ponto a eso. Me ha gustado hacer ejercicio toda la vida, pero nunca en plan de ponerse a prueba. Ahora voy a nadar varias veces a la semana y pienso que me está viniendo bien para la espalda que siempre me ha atormentado quiza porque he cogido un mal vicio al tocar la guitarra.

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  3. eso de nadar está muy bién. He jugado algo al golf, ahora es muy barato, pero nunca he seguido este deporte por la tv.Y lo de la guitarra ,fenomenal . Yo siempre he jugado mucho al fútbol , hasta hace bién poco. Pero tampoco lo miro en la televisión. Me gusta los sábados , ir al campo del pueblo, y tomarme una cerveza con su salchicha incluida mientras echo el rato mirando el partido de regional. Eso me gusta mucho más

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