Pienso que no soy de los que tienden a alabar lo propio y chorradas por el estilo. Porque, además, ¿qué es lo propio? ¿es que voy a considerar menos mío Lulú de Alban Berg que el Quijote? No tendría sentido. Mío es todo lo que comprendo y disfruto, venga de donde venga. Todo lo cual no quita para que dé gracias a los dioses por haberme hecho nacer en un lugar con un, por así decirlo, linaje del que pocos pueden blasonar. Y es curioso porque, no lo sé, pero apostaría que no hay muchos sitios en el mundo en los que la gente eche tantas pestes de sí mismos y ridiculice las propias costumbres. Pero me consta que esa actitud trae causa del desconocimiento. Y lo digo por experiencia propia: dije muchas tonterías de las que tuve que desdecirme.
El linaje es mucho más importante de lo que la propaganda de la ideología dominante durante el último siglo y medio nos ha querido dar a entender. Uno nace con mucho camino hecho si tiene un buen linaje y le sabe aprovechar. El linaje que te da no solo la familia en la que naces, también la ciudad o el pueblo, el barrio, el entorno en general. El linaje es el background que todo lo condiciona. Y aquí en España de eso tenemos todo lo que queramos y un poco más. Tenemos un background de encrucijada. Ya se lo dijo Don Quijote a Sancho: éste, amigo Sancho, no es un lance de ínsula, lo es de encrucijada. Porque por aquí se cruzan muchos caminos. Gente de arriba y de abajo que nos han tenido que cruzar para alcanzar sus metas dejaron aquí su impronta y, a la hora de la verdad, ya saben, todo sirve para el convento.
Sea como sea y entre unas cosa y otras, siempre hemos sido bastante adelantados en casi todo lo que importa sin que nos haya dado nunca por presumir de ello. Otros lo han hecho ocultando siempre que nos habían copiado. Les pondré un ejemplo de lo que estoy diciendo: leyendo estos días El Conde Lucanor voy me topo con un cuento que es el que copió punto por punto Christian Anderson cuatro siglos después para escribir su archifamoso "El Rey Va Desnudo". ¿Quién sabe a estas alturas que esa historia es del Infante Don Juan Manuel? Pero da igual, porque es tan ingente la obra creada en esta encrucijada que solo con lo que se nos pega por proximidad nos basta para tomar y dar.
Este es un país con una sabiduría ancestral que el que lo quiera comprobar no tiene mas que ir a los vídeos de la familia Martín de Torre Don Miguel en la Sierra de Gata. Esa es la España eterna que da mil vueltas a esa Europa que la educación pública se ha empeñado en que la envidiemos. ¿Pues saben lo que les digo? Que ni de coña.
Pues toda la razón. Recuerdo mis viajes a finales de los 70 y principios de los 80 a la Sierra de Francia. Yo, un jovencito salmantino de ciudad. No veas lo que aprendías en 2 días.. La biblia en verso y además parda
ResponderEliminarToda esa zona es una maravilla que como tantas otras se está cargando el turismo. Espero que este fenómeno sea reversible porque la gente de campo empieza a estar muy cabreada como para aguantar señoritos yendo a escampar la boira por allí.
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