Voy por el barrio y cada dos por tres veo un panel informativo en el que se ve la imagen de una chica mona y el titular "Soy Nevenca". No le he dado más importancia que la que doy a la basura. Propaganda de la religión de moda, he pensado, y sí, está mañana me lo han confirmado unos vídeos y artículos que me ha enviado Santi sobre el affaire Nevenca, y que, en realidad, debiera ser el affaire Ismael, la verdadera víctima de todo este nauseabundo asunto.
Por lo visto el tal Ismael era alcalde y Nevenca concejala. Tuvieron un rollete y la cosa acabó de mala manera. ¿Por qué suelen acabar mal estas cosas? Pues muy sencillo, por no cumplirse el exceso de expectativas de una de las partes, en este caso la mentada Nevenca. Entonces es cuando viene aquello que le dijo una de Salamanca a su chorvo cuando éste tomó las de Villadiego: "te vas a enterar de lo que vale un coño". Y le dejó al tipo en la calle con lo puesto; y él, como era un santo varón, dijo, vale, esto, y cien veces más que tuviese que pagar, lo hago con gusto porque me espera otro coño que me tiene encoñado. Ya ven, cosa más vulgar por reiterada, imposible.
Esta vulgaridad se ha convertido en problema, no solo para Ismael, sino para los hombres en general, a causa de haber encontrado determinadas mujeres, y algunos hombres afeminados, un a modo de modus vivendi en su aireación a los cuatro vientos, eso sí, previo teñido con los tintes más dramáticos, e incluso trágicos, de que son capaces. El típico filón en el que hozan los desventurados a los que los dioses privaron de luces para encontrar pastos más fértiles. Siempre ha sido igual la humanidad. Ahora andan con esto de los coños defraudados como en el siglo XIX andaban con lo de los judíos que envenenaban las aguas. E Ismael es el Dreyfus de esta nueva religión que, para no ser menos que otras, necesita ofrecer victimas a sus falsos dioses. Y si cuando lo de Dreyfus fue Zola el que vapuleó a la chusma con su "Yo acuso", en el caso de Ismael ha sido Arcadio Espada el que dejó el caso visto para la sentencia de la Historia.
A la postre, todo esto de esta chusma feminista que pretende señorearnos no es sino la consecuencia de la injusticia de los dioses al repartir sus dones. Las hay que se sienten tan desfavorecidas que solo encuentran consuelo, y ocasionalmente modus vivendi, vengándose de los que piensan que les fue bien en el reparto. Ya digo, cuestión de luces. ¡Por Dios Bendito, con las pocas que se necesitan para saber que la jodienda no tiene enmienda! ¡Anda ya y que las den!
"Te vas a enterar de lo que vale un coño". Podría ser una cita de La Celestina o La lozana andaluza. El coño, divisa universal, de valor superior al dólar, al euro o al franco suizo. Por su posesión se han hecho guerras, se han destruido ciudades, se han escrito poemas épicos… Si aceptamos que toda la literatura de Occidente no sea más que notas a la Ilíada, habremos de concluir que toda ella se sustenta, en ultimo término, sobre el valor supremo del coño, por encima de vidas, naciones y haciendas.
ResponderEliminarAsí es. El coño es el mando a distancia que todo lo dispone.
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