jueves, 12 de septiembre de 2024

Mamonadas

 ¡Cómo está el mundo, Facundo! Una tipa que, por cierto, está como un tren y, por si eso fuera poco, se las ha ingeniado para conseguir del erario público un sueldo de quince mil euros mensuales, ha dicho que todos los hombres somos violadores en potencia. Obvio de toda obviedad, porque en potencia lo somos casi todo, por no decir todo, y, violadores, entre lo que más. Ya lo decía un compañero mío de colegio con su potente voz de barítono: "yo, es que me las follaba a todas". ¡Pues claro, hombre, y quién no! Pero ya se sabe, del dicho al hecho hay un gran trecho y, en las cosas del fornicio, ni te digo. Bueno, parece ser que hay por ahí una asociación -otra más- que ha interpuesto una querella a la tipa de marras, que mira tú que hay que tener ganas de líos para meterse en tales procedimientos. 

Y en esas estando, voy y me entero de que otra asociación, en este caso la Federación Estatal de Asociaciones LGTBI+, denuncia que uno de cada cuatro jóvenes LGTBI sufren acoso escolar sin que en el ochenta por ciento de los casos las autoridades académicas hagan nada para evitarlo... ¡a Dios gracias, digo yo! Me imagino que cuando dicen jóvenes LGTBI querrán decir que son un poco, o un mucho, mariquitas. Ya te digo, Federación Estatal, no teníamos ya bastante con los sindicatos y ahora vienen estos a saquear lo que queda de las arcas del Estado. Porque para eso se monta una Federación, me imagino, para dedicarse al saqueo de lo público. 

De todas formas reconocerán conmigo que lo de aplicar la estadística a las ciencias sociales es un chollo morrocotudo. No hay truco que se le pueda comparar en la cosa de arrimar el ascua a tu sardina. ¿Es que hay algo que no puedas demostrar con tales artimañas? Ya te digo, niños acosados en el patio del colegio. ¡Pues claro, hombre, todo el que muestra algún tipo de debilidad o diferenciación! Porque los niños son la humanidad en estado puro. Donde ven oportunidad de prevalecer de inmediato la aprovechan. Eso forma parte de la educación sentimental de cualquiera. Intentando prevalecer es como uno se pega los castañazos que configuran el carácter. Y si no te los pegas de niño, peor para ti porque te los pegarás de adulto. 

En resumidas cuentas, lo de siempre, cuando el diablo se aburre mata moscas con el rabo. ¡Ay, si hubiéramos de andar perdiendo el culo por llenar el plato de cada día! ¿A quién le iban a consentir vivir entonces de todas esas mamonadas? LGTBI+... Cataluña al completo -Lerida, Gerona, Tarragona, Barcelona-. La I y el signo + no sé a cuento de qué. 

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