domingo, 1 de septiembre de 2024

Pastillas

 Odiseo divino despierta en Ítaca sin saber que es Ítaca: 

-¡Ay de mí! ¿En qué país de mortales me encuentro yo ahora? ¿será gente arrogante tal vez, salvajes e injustos, o quizá hospitalarios y tienen temor de los dioses?

Me manda Manolo un podcast titulado La Forja y la Espada. Viene a decir: ¡Chicos, esto es un asco! Nos hemos reblandecido; ya solo pensamos en divertirnos. O nos ponemos las pilas o nos vamos a la mierda. Tenemos que recuperar el sentido de la trascendencia. Tenemos que vivir para ganar cielo. La renuncia, el desapego, la disciplina. Todas esas cosas tan de moda desde que en el mundo mandan los socialistas. Un tío que se tira una hora dándole vueltas a estas cosas. Sintetizan mucho mejor los textos clásicos, Homero. Lo tenían claro, o temes  los dioses o eres un salvaje. 

A mí me parece que a nadie se le convence con palabras. Y menos todavía, si las palabras son vehementes. De convencer con algo será con el ejemplo. Con la serenidad que da el temor a los dioses. O a Dios, si te gusta ser monoteísta. Yo tengo que hacer bien la tarea que me está encomendada porque, si no, los dioses, o Dios, se encabrona y me lo hace pagar con cualquier mala jugada. 

Para saber de estas cosas no hace falta doctrina alguna o religión. Te lo enseñan en casa tus padres porque a ellos les fue trasmitido por los suyos y, además, tienen experiencia acumulada al respecto. Si quieres estar bien, te tienes que esforzar. Y tienes que ser generoso con los débiles. De lo contrario, te sentirás mal y necesitarás tomar pastillas. 

En definitiva, tener o no tener que tomar pastillas, eso es lo que marca la diferencia.  

No hay comentarios:

Publicar un comentario