domingo, 13 de noviembre de 2022

Un tal Pedro Sánchez

Ayer me enviaron un vídeo en el que se ve al presidente del gobierno, un tal Pedro Sánchez, diciendo que está ansioso por que le llamen para ir a ponerse la cuarta dosis de la vacuna. Luego exhorta a la población en general a que corra a ponersela. O sea, que procure siempre acertarla el honrado y principal, pero si la acierta mal sostenella y no enmendalla. Lo primero de todo, quiero decir que no me creo en absoluto que ese señor se haya inyectado la vacuna. Se habrá hecho inyectar ante las cámaras suero fisiológico. Es lo que han hecho un montón de honrados y principales por todo el mundo. Macrón, según ha afirmado un relevante político, no se ha vacunado. Ni él ni ninguno de sus secuaces. ¡Pues claro, hombre, ni que fuera tonto el payo! ¡Menudo sinvergüenza está hecho!

Todos estos políticos parecen estar viviendo en un mundo paralelo, como si nada, de lo que ellos han sido los principales causantes, hubiese pasado. Pues no sé, pero me da la impresión de que no se van a salir con la suya por mucho que de momento el muro de los engañados les esté protegiendo. Porque es muy curioso esto del engaño cuando sus proporciones son morrocotudas. Cuesta un güevo apearse del burro. I´m just not ready to accept that everything I believed was a lie. Así reza la leyenda colocada sobre la mascarilla que lleva una señora en unos carteles que han aparecido por ahí. 
No, los engañados se agarran como las ladillas a su engaño por tal de no sentirse completamente imbéciles. Son incapaces de reconocerse en lo que son, que es lo peor de lo peor que le puede pasar a un ser humano. ¡Cómo si sentirse imbécil tuviese algo de particular! Yo me siento así todos los días casí todo el tiempo y aquí estoy tan pichi. 

Pero, como la experiencia demuestra hasta la saciedad, de nada sirve sostenella y no enmendalla: la verdad no entiende de censuras. Que no la dejan relucir en YouTube, en Facebook, etc., etc., pues se va a Telegram, Ramble y otros mil portales que no por menores dejan de airear por el mundo la buena nueva. Y, ahora, no te digo ya el impulso que va a tomar con el levantamiento de la veda que ha habido en Twiter. La cantidad de artículos científicos en los que se contradice la versión oficial es imposible silenciarlos. Lo mismo que a los tribunales de justicia que ya han empezado a tomar cartas en el asunto. Poco a poco la resistencia va tomando proporciones de sunami por más que los engañados se nieguen a aceptarlo. 

Y es que, que nadie se haga ilusiones porque hasta que todo este asunto de la que han llamado pandemia, con el fin de asustar a los borregos, no se dilucide debidamente no va a volver la paz a los espíritus. Y, por favor, si alguno de ustedes se hizo aquel pasaporte digital que proporcionaban al vacunarse, corran a destruirle, si es que es posible, porque por ahí puede que venga el meollo de esta historia. La solución china que le dicen: control nivel Dios. No se lo tomen a chirigota. 

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