martes, 19 de marzo de 2024

Inventos

Ahí, en YouTube, tenemos una genuina representación de lo que es el mundo. Hay una minoría que nos enseña lo que sabe hacer, músicos, matemáticos, incluso cocineros, y una inmensa mayoría que pretende vivir de airear sus suposiciones. De suposiciones todos tenemos un saco lleno porque es instintivo tenerlas. Y todos, en mayor o menor medida las aireamos. Lo que pasa, pienso yo, es que para eso está la inteligencia, para poner una barrera a esa innata propensión al aireamiento. Porque las suposiciones, suposiciones son, y por lo general no tienen más fundamento que eso que los ingleses llaman el whisfull thinking. El whisfull thinking, pensar que las cosas son como a uno le gustaría que fuesen, lo que viene a ser uno de los mayores mecanismos de consuelo de que dispone la humanidad. 

Así es que, YouTube, sin comerlo ni beberlo se ha constituido en una máquina de perpetuar las ilusiones, es decir, el autoengaño de los que quieren liberar su angustia existencial por medio de las suposiciones a la medida de los deseos... o de las esperanzas. Todo el mundo encuentra ahí lo que le gusta escuchar que no es otra cosa que lo que confirma sus suposiciones. Así es como se forman bolas gigantescas que ruedan ladera abajo pareciendo que todo lo van a arrollar. Fulanito tiene miles, millones de visitas. Y eso es, precisamente, lo que se considera la prueba irrefutable de su verosimilitud. ¡Sancta simplicitas! Como si no supiésemos que, puestos a elegir, atrae mil veces más la simplicidad de lo falso que la complejidad de lo real. 

En fin, allá cada cual con el uso que hace de los inventos; porque todos tienen dos filos. Así que si no los sabes agarrar es posible que te cortes... que por eso es por lo que vemos tanta sangre chorreando por ahí.

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