jueves, 21 de marzo de 2024

Orden espontáneo

Me envían un link a un documental de la cadena Arte en el que se exponen las diversas corrupciones de la Comisión, Parlamento, y todas esas mierdas Europeas que han sido montadas con la sola finalidad de mejor extorsionar a los ciudadanos. Yo no sé de qué se extraña la gente. Ahí corrió todo el mundo a vacunarse de una enfermedad que por lo visto estaba matando a millones. Personalmente, no conocí a ninguno que se muriera de tal, y a todos los conocidos que pregunté, tampoco conocían. ¡Extraña epidemia! Así, viendo con qué facilidad se engaña a la gente, ¿cómo no se van a corromper los que manejan el dinero que han sacado de los bolsillos por malos procedimientos a los ciudadanos de a pie? 36.000 millones de euros costó, por lo visto, el chiste de las vacunas. Cuando alguien pidió que le enseñasen las cuentas, le dijeron, sí, hombre, a ti te las voy a enseñar para que luego vayas contándolo por ahí y me metas en problemas. Sí, pero las leyes dicen que me las tienes que enseñar, insiste el ingenuo. Las leyes me las paso yo por el forro, le contesta la Vonderleyen de turno. Se imaginan todo lo que se habrá quedado entre los dedos de los artífices del prodigio. 

Yo lo tengo absolutamente claro, solo iré a votar el día que pueda hacerlo a un Milei que tenga como único programa cargarse a tres de cada cuatro políticos y funcionarios. Y aun me parecerá que quedan muchos. Con un Estado mínimo, la corrupción será mínima. Es de cajón. No hay otra alternativa que el orden espontáneo que decía Hayek. Dejar a la gente organizarse entre ella. Y que todo el mundo se pague sus entretenimientos y mantenimientos. Quieres libros baratos, pues paga una cuota a una biblioteca. Quieres salud, pues paga a una mutua. Quiere educación para tus hijos, pues paga el colegio que mejor se adapte a tus posibilidades. ¿Y los pobres, qué? Para eso se inventó la filantropía que es el más fiable camino hacia el ennoblecimiento para quien la practica.

Resumiendo, que, en Bruselas, y en Madrid, y en everywere, hay una corrupción galopante porque la gente en general corre a votar, vacunarse o cualesquiera pavada que le ordenan. Es lo que decía Bernard Shaw, que, como la libertad exige responsabilidad, mejor pasamos de libertad y nos vamos a una terraza a tomar unas cervezas, que eso, no solo nos dejan, sino que, más bien, nos lo imponen.  

No hay comentarios:

Publicar un comentario