Me manda Santi una foto de René Descartes con los ojos como platos porque está descubriendo que los que no piensan también existen. Efectivamente: puedo dar fe de ello por la propia experiencia. ¿Pienso yo? De ser sí, ¿cómo se puede explicar que haya pasado muchos años de mi vida viendo telediarios y leyendo periódicos? La radio, afortunadamente, solo escuché en tiempos una que le decían la 2 y que se dedicaba a la música clásica. Pero, imagínense un tipo que piensa que piensa y, para confirmarse en ello, compra todos los días, un suponer, El País, no por nada, sino porque que cree que ese es el mejor medio para ponerse al día. Ese fui yo no pocos años de mi vida.
La verdad es que no creo que nunca haya pensado una mierda. Siempre me han llevado de aquí para allá sin que fuese capaz de oponer resistencia. Lo comentaba el otro día respecto de un tipo al que siempre admiré tanto que lo que decía era artículo de fe. Savater concretamente. El me marcaba las lecturas y todo lo demás. Hasta que me cansó, claro, que todo llega a cansar. Entonces, caí sobre Adam Smith y, después, por no sé qué vericuetos, sobre unos vídeos de Huerta de Soto que me llevaron de la mano a Hayek para, después, culminar con Rothbard. Pero bueno, me preguntaba yo, como puede ser que Savater, que parecía ser Dios, nunca nos hubiese contado que existían estos señores. ¿Acaso lo ignoraba? ¿O los conocía y los despreciaba porque no los consideraba de su cuerda?
Sea como sea, ahora me he apuntado a todas esas ideas del anarcocapitalismo y me temo que una vez más lo he hecho más por la simpatía que me inspiran determinados señores que no porque me lo haya pensado detenidamente. Para ser sincero, les diré que toda mi vida ha sido igual, siempre de la Ceca a la Meca, movido por simpatías, o intuiciones, que a la larga siempre demostraron su inutilidad. Y ahora, sospecho que estoy en las mismas, aunque como ya me queda poco es probable que me vaya a ir de aquí sin que me haya dado tiempo a defraudarme.
Concluyendo, que quizá Descartes debiera haber descartado la palabra pienso y haber optado por creo; así hubiera podido acrecentar su certeza. ¡Qué duda cabe!
No hay comentarios:
Publicar un comentario