martes, 28 de marzo de 2023

Cenizas

Los dedos de las manos me sobran para contar los rituales de paso de cualquier tipo que sean a los que asistí a todo lo largo de mi ya dilatada vida. Ayer nos tocó enterrar las cenizas del marido de mi hermana la menor. Fue un buen tipo y escribió un buen libro. Lo uno por lo otro y viceversa, supongo. Una vida cumplida con discreción. Y mi hermana, bien. Nadie hubiera dicho que era la viuda. Para eso está la clase, que siempre la tuvo de sobra. 

Aunque sea un tópico decirlo, estas cosas te hacen reflexionar. Pero tampoco es que den mucho de sí. Y, en cualquier caso, ya lo dejo niquelado Jorge Manrique. Nuestras vidas son los ríos que van a dar a la mar y todo eso. Un suspiro. 

Afortunadamente, el trance me pilló con el libro de Khayyam en una mano y las Memorias de Casanova en la otra. 

Por un lado:

"Nadie puede comprender lo misterioso. Nadie es capaz de ver

qué se esconde bajo las apariencias. Todas nuestras moradas

son provisionales, salvo la última: la tierra.

¡Bebe vino! ¡Basta de palabras inútiles!"


Por el otro:

"-Porque he perdido cuatro mil sequines la última semana y estoy sin dinero, pero voy a jugar mañana y la fortuna me sonreirá. Entre tanto, aquí tienes este pequeño libro que he cogido de tu tocador: las posturas de Pietro Aretino; deseo que probemos algunas de ellas.

-Un pensamiento digno de ti, pero algunas de esas posiciones no pueden ser llevadas a la práctica y otras son insípidas.

-Es verdad, pero he escogido cuatro que me parecen muy interesantes.

Tales deliciosos trabajos ocuparon el resto de la noche hasta... "

No hay comentarios:

Publicar un comentario