La mejor definición de feminista que he encontrado por ahí es: mujer que tiene averiado el mando a distancia. En tal caso, nada tiene de extraño que ande rabiosa. Porque no es fácil encontrar un taller que te repare eso. Digamos que, lo suyo, entonces, es el desguace. Y así va la vida, que en lo que concierne a ese mando de marras los hombres van como autómatas:
CAMI
CAMINO
COMINO
CHUMINO
Por Dios Bendito, ya va siendo hora de que nos dejemos de mandangas y volvamos a por donde se solía: las mujeres a la cocina a ponerse gordas y los hombres a la guerra a caer como moscas. Han sido miles de años así y la especie nunca se había puesto en peligro. No vaya a ser que la jodamos ahora con tanto querer ser iguales, ese imposible metafísico.
No te preocupes, que la naturaleza es sabia. En cincuenta años, debido a la falta de natalidad del hombre blandengue (y su consorte), la mayoría de la población será musulmana y entonces automáticamente la cosa volverá por donde solía.
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