viernes, 8 de noviembre de 2024

La náusea

En la guerra cultural en curso, digamos que la fachosfera, acaba de ganar una batalla que, si no decisiva, ha dejado al pijoprogrerío para el arrastre. Todos esos señoritos que viven como Dios y lavan su conciencia diciendo que aman a su prójimo como a sí mismo. Mi padre siempre decía que, prevención a destiempo, malicia arguye. O sea, que la primera treta del trato es hacer y no pregonar que vas a hacer. Porque es que, hay que ver la cantidad de fuerza que se va por la boca.  

María acude semanalmente a un club de amantes del inglés que leen libros -para chachas- y luego los comentan. Como no podía ser para menos, lo primero que han hecho en ese club es abrir una cuenta de WhatsApp para pasarse información entre los miembros del cotarro. Pues bien, con motivo de la reciente victoria obtenida por la fachoesfera, está esa cuenta que parece un diluvio de lágrimas. Es, dicen, prácticamente todos, el fin del mundo. Digo todos y digo mal, porque hay ahí una americana que ante tal deluge les ha enviado un poema de una autor -para chachas también- en el que se da a entender que hay que saber aceptar la realidad. ¡Ya ven qué profundo!

El pijoprogrerío lleva un siglo viviendo de la extorsión. Ha controlado con mano de hierro la información. Por poner un ejemplo, en las facultades de economía de los años noventa del siglo pasado se acababa la carrera sin haber oído hablar de Hayek. El índice de ideas prohibidas estaba tan bien guardado que los estudiantes ni siquiera sabían que existía. Pero, lo mismo que a la Iglesia le llegó su San Martín en lo de prohibir libros, al pijoprogrerío le llego el suyo con lo de internet: las ideas ahora corren por el mundo sin freno posible. Y, claro, estamos en lo de siempre, que cada vez más gente se entera de que el rey va desnudo. 

Internet es el campo de batalla. Y la fachoesfera va tomando paso a paso colinas que el pijoprogrerío daba por suyas por la propia naturaleza de las cosas. ¡¿Cómo comparar la calidad moral de unos y otros, por Dios bendito?! Nosotros, que tanto amamos a nuestro prójimo... Entonces van y le quitan su cuenta de Twitter a Trump, ese impresentable. Lo que no sabían es que Trump tenía un general, Elon Musk, que en un movimiento envolvente les quita Twiter de las manos. Se jodió el invento; ya no se pueden controlar las ideas. Y, para colmo, aparece por ahí un ruso, un tal Pavel Durov, que no hay quién que le meta mano. 

Esa es la cuestión, que no hay tiranía que se sostenga si hay libertad de información. Trump se les ha colado por donde no han podido controlar la información. Lo que haga después Trump, ya lo veremos. De momento lo que tenemos visto hasta la náusea es de lo que son capaces los pijoprogres. Ya digo, hasta la náusea. 

2 comentarios:

  1. Pues aquí han quedado como Cagancho . Y tienes razón, a la gente se le están inflando las pelotas. Mira lo que pasó el otro día en Valencia con Sánchez y etc.. Creo que, si no llega a estar el Rey , se los merienda a hostias.

    ResponderEliminar
  2. Hinchadas, pero bien hinchadas. Y espera a ver cuando salga a la luz todo lo que está a punto de salir, lo de la falsemia y demás.

    ResponderEliminar