Las dos epopeyas españolas más sobresalientes quizá sean la conquista de México y la primera vuelta a mundo. Ni la imaginación más calenturienta hubiera podido imaginar aventuras que se pudiesen comparar a lo que debió ser aquello si nos atenemos a los relatos que nos dejaron personas que lo vivieron. Aparte de la valentía, que se les supone, aquellos aventureros tenían dos características que estremecen: una, la tolerancia al sufrimiento; dos, la insidia.
Lo del sufrimiento es inconcebible desde el punto de vista actual. Tomar Tenochtitlan, capital de los aztecas, les llevó noventa días, mal comidos, peor dormidos, llenos de heridas que trataban con aceite hirviendo, calenturas, bubas... no les faltaba de nada. La insidia, por contra, es perfectamente concebible desde la perspectiva actual; de hecho es lo que estamos viendo a diario en el mundo de la política, es decir, de los navajeros.
Si no la mitad, una buena parte al menos, del libro de Bernal Díaz del Castillo, lo ocupan las intrigas, las traiciones y demás miserias morales de quienes quieren solucionar su vida por medio de un golpe de suerte. Comparado con aquello, esas películas de mafias que tan acostumbrados estamos a ver son cosa de angelitos. Es la condición humana en su versión gentuza. Como estos políticos de ahora que se pasan la vida dándose navajazos los unos a los otros en el intento de hacerse con una parte del pastel. Yo veo al Sánchez y toda esa chusma que le rodea y me les imagino curándose las llagas por la noche para volver a la batalla al amanecer. Incapacitados para cualquier trabajo honrado, sobreviven como mejor pueden en medio de sufrimientos horrendos.
En fin, siempre ha sido igual: a D.G. este tipo de gente, por lo general, se navajean entre ellos. Sin duda, el mundo sería infinitamente mejor sin ellos, pero, si ahí han estado, están y, al parecer, estarán por los siglos de los siglos, será porque no puede ser de otra manera por motivos que solo Dios, o la madre Naturaleza, o quién quiera que sea que dispone las cosas de este mundo, conoce.
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