miércoles, 4 de diciembre de 2024

Semitas


A Doctor's Testimony: The Reality of Gaza's Suffering by Dr. Tanya Haj Hassan

Dr. Tanya Haj Hassan, a pediatric intensive care doctor with Medical Aid for Palestinians (MAP), shared a harrowing account of her experiences working in Gaza, where she ..

(El testimonio de una médico: la realidad del sufrimiento en Gaza por el Dr. Tanya Haj Hassan

La Dr. Tanya Haj Hassan, una intensivista pediátrica de la ayuda médica a los palestinos, comparte el espantoso relato de sus experiencias en Gaza, donde ella...)


En World Doctors Alliance (Telegram) se aceptan todo tipo de noticias y mensajes. Ayer había éste que les he transcrito acompañando un video que por supuesto ni ciego de grifa miraría. Ya he leído cien veces las encarnizadas luchas entre israelitas y filisteos y no es cosa de insistir. Yo comprendo que Tania tiene un gran corazón y quiere ayudar a los palestinos a paliar las consecuencias de sus actos. Ayudar por todos los medios, incluidos los de la propaganda. Está en su derecho y, a buen seguro, encontrará cumplida resonancia a sus esfuerzos porque si algo no falta en el mundo son los devotos de las causas perdidas. Es esa gente incapaz de aceptar que Goliat nunca podrá derrotar a David por muchas razones, empezando por la de que Goliat está podrido. Siempre está podrido Goliat, por definición. ¿Conocen ustedes a algún Goliat que no lo esté? Pero, esta es otra historia.

Ayer me mandó Manolo una versión de "All things you are" de Jerome Kern, grabada en la sinagoga central de Nueva York. Cosas de judíos. Tendrían que pasar más de mil años, muchos más, antes de que un semita no judío pudiese hacer algo semejante. Siento mucho que las cosas sean así, pero así son. Y no tienen pinta de cambiar. Y mejor sería que la Dr. Tanya Haj Hassan se preguntase por las razones de que así sea antes de lanzar a las ondas sus lamentos jeremiacos.

¿Por qué insisten los semitas no judíos? ¿Es que no han tenido ya bastante? Recuerdan mucho a aquella puta del Patio de Monipodio a la que le iba la marcha. Es evidente que lo mismo que hay personas que no pueden vivir sin meterse en líos de imposible solución para tener, luego, motivos de queja, también hay colectividades que se entregan a ese juego macabro. Y es que, ¡ay, la queja! Ya se lo decía Rosaura a Clarín:

"No quise darte parte
en mis quejas, Clarín, por no quitarte,
llorando tu desvelo,
el derecho que tienes al consuelo;
que tanto gusto había
en quejarse, un filósofo decía,
que, a trueco de quejarse,
habían las desdichas de buscarse.

Claro que también parecería como que los judíos a todo lo largo de la historia hubiesen estado buscando las desdichas, porque, ¡madre mía, la leña que han recibido! Siempre que la gente necesitaba un chivo, ¡hale, a por los judíos! Y es que jode mucho tener vecinos a los que les va bien cuando a ti te va mal. En esa situación lo que menos quieres es preguntarte por las causas de esa diferencia, aunque, bien pensado, para que vas a preguntarte si ya lo sabes de antemano que al que le va bien es porque usa malas tretas... otro gran consuelo de los desgraciados.

Esa es la cuestión, ¿por qué les va bien a los judíos? O, si no bien, siempre mejor que a sus vecinos. Nadie parece preguntárselo. Y ya va siendo hora, Tanya.


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