Hace aproximadamente una semana el Dr. Malhotra dijo lo que pensaba sobre las vacunas y todo eso del COVID ante una comisión del parlamento finés que anda estudiando el asunto. El Dr. John Campbell ha reproducido ese discurso al completo en su canal de YouTube. Así que, el que quiera enterarse de lo que ha pasado, cosa poco frecuente, por cierto, ya sabe a donde acudir.
Vienen días muy turbios porque la verdad se está abriendo paso entre la maraña de intereses creados. Se habla mucho de los carteles de la droga que son cosa de niños por comparación con el cartel de la industria farmacéutica, del que casi nunca se habla por más que se sepa que están en el origen de la mayor plaga de la humanidad. La tercera causa más frecuente de muerte son las prescripciones indebidas que hacen los médicos inducidos por los considerables beneficios materiales que les proporcionan los laboratorios. Ya sé que esto suena a paranoico, pero fíense de la Virgen y no corran. El Dr. Malhotra lo deja más claro que el agua en su informe al parlamento finés. Personalmente, tuve la inmensa suerte de trabajar con un fisiólogo excepcional que me abrió los ojos al respecto. Me demostró, con la práctica diaria, que la mayoría de las medicinas, no solo son innecesarias, sino que por lo general son sumamente perjudiciales. Fue por ese aprendizaje por lo que a lo largo de mi vida profesional me negué a mantener tratos con los representantes de la industria farmacéutica. Y no se crean que no me trajo consecuencias. Ya saben que las mafias no pueden consentir que nadie vaya por libre en su territorio. Pero bueno, lo mío, pelillos a la mar por comparación al desastre que se veían obligados a sufrir los pacientes a causa del cohecho y la prevaricación, y por qué no decirlo, la ignorancia, de la inmensa mayoría de los médicos. Aquellos representantes farmacéuticos que se pasaban las mañanas a las puertas de las consultas eran una especie de cuernos de la abundancia para los médicos. Viajes de lujo por todo el mundo, comidas en los mejores restaurantes de la ciudad, vinos de las mejores marcas en casa... y un largo etc. de sobornos que a nadie parecían amargar.
Pero, así todo, nunca se pudo imaginar que la corrupción pudiese llegar a los niveles estratosféricos que alcanzó con el COVID. La propagación del miedo orquestada por los políticos al alimón con los periodistas fue el paso previo y necesario para que la industria farmacéutica se hiciese con un botín de cien mil millones de dólares. La opresión informativa que padeció la ciudadanía alcanzó niveles de esperpento. Así que dio igual que se viese morir a los deportistas en las canchas. Nadie osó preguntarse por el porqué de aquella extraña epidemia. Y como eso, mil otras excentricidades que se estaban produciendo a la vista del respetable sin que por ello a nadie pareciese importarle. Y ¡ay de ti si te atrevías a traerlo a colación en cualquier reunión de amigos! Entonces te caía encima la lluvia de epítetos denigratorios con los que siempre se intentó acallar a los disidentes de la religión oficial del Estado. En fin, todo muy previsible.
Estas cosas son, poco más o menos, las que les ha contado el Dr. Malhotra a los parlamentarios fineses. Y ¿quién es el Dr. Malhotra? Pues un cardiólogo inglés en el top de su profesión. Pero, en fin, mejor es que le escuchen si quieren; solo tienen que ir a YouTube y escribir: Dr, Campbell, Helsinky. Y ya está.
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