jueves, 10 de octubre de 2024

A tota ultrança

En esa guerra sin cuartel que, como les decía ayer, llevan los poderes marxistas en curso por suprimir todo vestigio de misterio de este mundo, podemos inscribir la política comercial de los supermercados británicos Sainsbury´s. Se da el caso de que en esas tentadoras estanterías que suele haber muy a la vista y alcance de los que están haciendo cola para pagar, en vez de golosinas y cosas muy del gusto de los niños, en esos supermercados han puesto vibradores, lubricantes y condones. No han tardado algunos padres en quejarse, porque, claro, van al supermercado con sus hijos y, cuando están haciendo cola para pagar, no es raro que sus hijos les pongan en un brete al preguntarles por la utilidad de esos productos tan llamativamente envasados. 

Las cosas del fornicio siempre fueron para los niños el misterio por excelencia a la hora de activar sus dotes especulativas. Algo así como el origen del universo para un físico teórico. Y es que sin misterio no hay especulación, y sin especulación no hay condición humana. Y, si no, ¿díganme ustedes que es lo que nos separa de los animales? Aunque, claro, los marxistas ya han conseguido que la mayoría de la gente crea que los animales especulan como los humanos; no hay más que ir por la calle para observar a miles de personas en entretenida conversación con sus perros. 

Oye, dicen los marxistas, el mundo es así y lo suyo es que los niños se enteren cuanto antes. Y entonces van y ponen en cada colegio a un mariquita para que les explique a los niños la forma idónea de masturbación, es decir, la manera de obtener el máximo placer. Porque el marxismo va de eso, de placer a tota ultrança. Ese es su mantra predilecto: aquí hemos venido para gozar y, para ello, hay que quitar de en medio todo lo que pone trabas, empezando por el temor de Dios y siguiendo por los ricos que son sus representantes en la Tierra.  

En fin, cosas de la estulticia humana. ¿Se imaginan un mundo sin misterio? Todos muertos de aburrimiento en cuatro días. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario