He cedido a la tentación y me he estado informando un poco acerca de todo eso de la mujer del presidente. Desde luego que si es como cuentan es para hacerse cruces y no parar. ¡Dios mío, con lo que era la universidad cuando yo frecuentaba sus aulas! Un catedrático no es que fuese Dios, pero quizá era lo que más se le parecía. Y es que sabíamos que, quizá, no hubiese escalada a base de méritos que se le pudiese comparar. Por supuesto que había algunos fraudes, porque los méritos a veces no son tanto como parecen, pero eran las excepciones que toda regla tiene para poder confirmarse como tal.
Yo no sé si es que todo se está descomponiendo o el que ya está descompuesto soy yo. Sabido es que los viejos vienen diciendo desde la noche de los tiempos que la juventud está perdida. Pero también se sabe que lo dicen a modo de consuelo, así, como en plan de ¡ahí os quedáis con toda esa mierda! Sin embargo, cuando lees "Camino de servidumbre" de Hayek, te das cuenta de lo insidioso que es el avance hacia la descomposición. Es la consecuencia natural del vivir fuera de la realidad a causa del triunfo del idealismo. De pronto, a partir de mediados del XIX, la gente empezó a comprar la milonga de que el hombre es bueno por naturaleza y, los lobos, o sea, los que vendían la milonga, tuvieron muy fácil meter a toda esa gente en rediles... que es donde estamos.
El otro día me mandaron un artículo de la revista ANTIGONE titulado "Keeping the Latin Mass Alive" (Mantener viva la misa en latín). Seguramente, ese paso que dio la Iglesia hacia los años sesenta del siglo pasado de sustituir el latín por las lenguas vernáculas en el rito de la misa, fue la puntilla para el poco de misterio que iba quedando. Y sin misterio en el mundo, ya me dirás tú que es lo que somos. Pues corderos, y no precisamente de Dios, sino de esos lobos que llevan un carné de partido en el bolsillo. Y así es que anda la gente por ahí presumiendo de ateos. ¡Pobres imbéciles! ¿Qué entenderán ellos por ateos? Seguramente han llegado a creerse que no necesitan a Dios porque ellos lo entienden todo. Bueno, eso es lo que les dijo Marx.
No sé, en cualquier caso, quiero pensar que esa marea marxista que ha asolado el mundo, como todas las mareas, también tendrá su reflujo. La reacción de repulsa que ha generado ese esperpento de la mujer del presidente -experta, al parecer, en gestionar saunas para mariquitas- con sus cátedras en la universidad Complutense, es prueba de que la gente ya va de retirada.
En fin, que nadie se engañe al respecto, parezcan lo que parezcan las cosas, al final siempre se vuelve a por donde solía, es decir, a los ritos misteriosos y a los curas predicando obligaciones. En definitiva, recuperando libertad. Porque son los misterios y las obligaciones las que nos hacen libres... de la misma forma que la pretendida objetividad y los quiméricos derechos nos esclavizan.
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