martes, 22 de octubre de 2024

Sacrificio

Doy infinitas gracias a los dioses omnipotentes por haberme dado la oportunidad de vivir el episodio histórico conocido como pandemia del covid-19. Después de casi ocho décadas de vida regalada, la así llamada pandemia me puso ante una realidad incomprensible que me obligó a reconsiderar toda la estructura ideológica en la que me había venido apoyando para andar erguido por la vida. De pronto, dejaron de encajarme todas las piezas y no me quedó más remedio que pensar en hasta qué punto me había dejado infiltrar por la propaganda. 

Mattias Desmet dice:

"The transition from democracy to totalitarian technocracy is not an elite conspiracy, but the process of a whole society succumbing to a new dominant ideology." (La transición de la democracia al totalitarismo tecnocrático no es algo debido a la conspiración de una élite, sino un proceso por el cual toda la sociedad va sucumbiendo a una nueva ideología,)

Una nueva ideología que consistente en pensar que, como hemos avanzado tanto en nuestro conocimiento de la naturaleza, ya no necesitamos creer en Dios porque nosotros nos hemos convertido en dioses -ubicuidad y omnisciencia-. De hecho se veían por ahí científicos, supuestamente del más alto nivel, proclamando que estamos a dos pasos de conseguir la inmortalidad. 

Recuerdo la ufanía que me embargaba cuando manejaba todos aquellos aparatos para medir constantes biológicas. Me costó años descubrir que todo aquello era pura filfa que solo servía para apuntalar mi autoengaño. Dejé aquello y me fui por ahí a vivir como las bestias carroñeras de lo que se pilla por los estercoleros, pero tampoco de esto fui consciente, porque necesitaba seguir autoengañándome para no derrumbarme.   

Fue durante aquel aislamiento forzoso al que nos sometieron cuando, leyendo a los clásicos, me di cuenta de que el gran error de mi vida había sido pensar que se puede vivir sin creer en Dios. ¡Con lo llevadera que hace la vida esa creencia! Porque es precisamente esa creencia la que te permite vivir en la incertidumbre sin por ello padecer ansiedad. Solo necesitas confiar en que, si le ofreces sacrificios, Él se encargará de todo. 

Sí, eso comprendí cuando lo de la susodicha pandemia, que en el sacrificio está la salvación. Algo bien tonto, desde luego, porque toda la filosofía de la vida que se desprende de los textos sagrados, desde la Ilíada a la Biblia, pasando por El Criticón y todo lo que ustedes quieran, no es otra que esa, que o sacrificas a los dioses o se te llevan los diablos. 

En fin, perdonen que me reitere, pero es que yo solo quiero ayudar. 


No hay comentarios:

Publicar un comentario