Me manda Santi el siguiente mensaje:
"Deuteronomio 10.
entre todos los pueblos, como en este día. Circuncidad el prepucio del corazón, y no endurezcáis más vuestra cerviz. Porque Jehová vuestro Dios es Dios de dioses y Señor de señores, Dios grande, poderoso y temible, que no hace acepción de personas ni toma cohecho;"
Y comenta: Lo de circuncidar el prepucio del corazón debe de ser la mejor metáfora de la Biblia.
Le contesto que sí, que sin duda pude dar mucho juego. Y me pongo a pensar en un documental de los años veinte o así en el que se veía a una pareja de judíos en una sinagoga compitiendo por la interpretación de un pasaje de la Biblia. Supongo que en esa práctica consiste todo el intríngulis de esa capacidad que tienen los judíos para montar startups. Es una cuestión de dominio del lenguaje, de comprensión lectora, de captación de los enunciados. Sabiendo comprender los enunciados las matemáticas son pan comido.
Y, entonces, Santi insiste:
Desde luego que sí...
"Deuteronomio 20
Pero de las ciudades de estos pueblos que Jehová tu Dios te da por heredad, ninguna persona dejarás con vida, sino que los destruirás completamente: al heteo, al amorreo, al cananeo, al ferezeo, al heveo y al jevuseo, como Jehová tu Dios te ha mandado; para que no os enseñen a hacer según todas sus abominaciones que ellos han hecho para sus diose, y pequéis contra Jehová vuestro Dios"
Decía uno por ahí que la mayor tragedia moderna es que los jóvenes no leían la Biblia. Leyéndola, uno entiende mejor lo que está pasando ahora por allí...
Le contesto que: claro, es la repetición de la jugada.
Y él: Sí, es la naturaleza del escorpión. O esto o ser impíos...
Entonces le he contestado: hoy estaba toda la calle llena de niños que llevaban carteles a favor de la paz. Con frases de la Madre Teresa y así. Y a las mates que las den...
Me contesta: Ese es el punto: si los moros no hubiesen perdido la costumbre de estudiar mates, seguramente hoy otro gallo les cantara...
Y hoy, insiste:
"Josué 5
En aquel tiempo Jehová dijo a Josué: Hazte cuchillos afilados y vuelve a circuncidar la segunda vez a los hijos de Israel. Y Josué se hizo cuchillos afilados y circuncido a los hijos de Israel en el collado de Aralot"
Y comenta: me pregunto que les cortarían esta vez.
La circuncisión, ¡menudo trauma! Y a pelo. De dónde vendrá esa bárbara costumbre. No se me ocurre otra cosa que por cuestiones de higiene. Sin ella, el prepucio es un lugar propicio a las infecciones, sobre todo si tiene problemas para el descapulle. Aunque, me imagino, no serían pocas ni leves las infecciones producidas por la propia circuncisión. Pero vete a saber, porque se sigue practicando en muchos sitios como si fuese un rito de iniciación. Ese día colocan al niño en el centro de todas las atenciones y luego, cuando más confiado está, ¡zas!, el tajo con el cuchillo afilado. Para que se entere de una vez por todas en que consiste la vida. Así que, no te fíes ni de tu padre. Esa es la primera lección para conquistar la sabiduría. No sé, quizá sea mucho presuponer.
El caso es, por lo que se ve, que, como pasa con todas las bárbaras costumbres, la de rebanar el prepucio es asunto propicio a la metáfora. Porque, ¿cuál es el prepucio del corazón que Jehová ordena circuncidar a los judíos? Ahí hay mucha tela para cortar porque en el corazón es donde se supone que se alojan los sentimientos... ese material tan propicio a la infección. Quizá, si al corazón se le diese facilidad para descapullar los sentimientos no se recocerían dentro de él y se evitarían así muchas enfermedades cardiacas.
Por cierto, que lo del prepucio del corazón va en este caso unido al endurecimiento de la cerviz.... ¿quién no hay sentido alguna vez una molestia tensión en esa parte del cuerpo? Tan relacionada, quizá, con la obstinación. En cualquier caso, que lo sepan, Dios no hace acepción de personas ni toma cohecho. Es decir, que no se casa con nadie.