martes, 21 de enero de 2025

Día de discursos

Ayer fue día de discursos.  Para empezar, el que dio Isabel Díaz Ayuso en Lima. Sin duda, sirve para el cargo esa señora. Era algo de prever, dado quiénes eran los que trataban de denigrarla. ¡A ver si se enteran! La única solución a los conflictos del mundo es el mestizaje. Es el mestizaje el que cura el ADN de las impurezas que le proporciona el girar y girar sobre sí mismo generación tras generación. Dos países, dos culturas, dos razas, dos lo que sean, dejan de odiarse en el momento que se meten juntos a la cama. La cama todo lo cura. 

Sigo con Elon Musk. La vida, sin un proyecto inspirador por imposible, apaga y vámonos. ¡Es que todavía no se han enterado! Esa es la cuestión incuestionable, valga el malabarismo, que sin aspirar a lo imposible acabas en dos patadas y ya estás de más, que es como está en este mundo todo el que se ha creído el mito comunista... que viene a ser el sueño de Bartolo el Rey de los Vagos. 

Y luego, el de Donald Trump, que bebe directamente de El Quijote:  "Sancho amigo, has de saber que yo nací por querer del cielo en esta nuestra edad de hierro para resucitar en ella la de oro, o la dorada, como suele llamarse. Yo soy aquel para quien están guardados los peligros, las grandes hazañas, los valerosos hechos..."

Efectivamente, allí a su lado tenía, con cara de palo, a los artífices de esta edad de hierro. Tuvieron que escuchar, una a una, cuales fueron todas sus culpas. La principal, su estrechez de miras: como hijos de papá, dedicarse a fundir las rentas acumuladas, rodeados de sirvientes que solo aspiran a enriquecerse robando. La destrucción del mérito, de la agonía, del temor de Dios... 

Bueno, reconocerán conmigo que las hazañas de Don Quijote no cayeron en saco roto. Pocos personajes han ayudado tanto como él a la humanidad en su infatigable empeño por liberarse de los demonios, interiores y exteriores, que nos entorpecen el cotidiano transitar por la vida. Esperemos que Trump sea digo émulo de su mentor. De momento, ya le hemos visto sortear peligros y hacer grandes hazañas. Ahora le toca, escribir la segunda parte, cuando ya en el mundo resuenan los logros de la primera. ¡Vamos a ver si llegamos a Marte!

And last but not less, no solo a Don Quijote, también me recordó a Foción. Ficción y realidad, no hay la una sin la otra. 

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