miércoles, 29 de enero de 2025

Hi ha per llogar-hi cadiras

Andaba ayer husmeando por YouTube y vi un titular que hacía referencia a un mitin socialista en el que se veía a un payo subido a un estrado levantado al efecto pronunciando una trascendental frase tal que así: en los tiempos de Franco a las mujeres no se las permitía estudiar. ¡Leches!, me dije, si yo fuese catalán tendría que decir que hi ha per llogar-hi cadiras. Tengo que decir que hasta que los catalanes empezaron con el rollo supremacista eran mis preferidos entre todos los españoles, sobre todo por las expresiones de su lenguaje que, a mi juicio, definen la realidad no solo con precisión, sino, también, con gracia. Por ejemplo, cuando se ve una cosa sorprendente o se escucha una burrada suelen decir: eso da para alquilar sillas. O sea, siempre pensando en el negoci, como debe ser. Pero, en fin, a lo que iba, que no era a los catalanes, sino a los socialistas.  

Hay que tener la cabeza completamente podrida para subirse a un estrado y decir ante un auditorio, que también la tiene podrida, una mentira del calado de la que les he comentado. Y les da igual con tal de lo dicho se acomode a sus necesidades del momento: en este caso la demonización de Franco -damnatio memoriae-. Así es que, sentados en sus sillas, supongo que alquiladas, aplauden a rabiar en relación directamente proporcional al tamaño de la mentira. Todo lo cual, a decir verdad, no tendría la menor importancia -cada cual se divierte como puede- si no se diese la circunstancia de que el importe del alquiler de esas sillas desde las que aplauden lo ha tenido que pagar usted sí o sí, como se dice ahora. Porque también se da la circunstancia de que entre todos esos que estaban allí sentados no había ni uno, ni tampoco ni una, que hubiese pegado un palo al agua en toda su vida... pero como se las han apañado para hacerse con las armas, usted tiene que mirar y callar no vaya a ser que le peguen un tiro si dice algo que no les gusta. Así que, ¿a quién le puede extrañar que haya tantos socialistas por el mundo? ¡Si solo tienen que aplaudir para llenar la butxaca! Con razón se les apoda socialistos... más que el hambre.  

En fin, bobadas todo ello. Al fin y al cabo, no hay nada más constante en la historia de la humanidad que la creación de realidades paralelas. Y es que hay que reconocer que la realidad a palo seco exige mucho entrenamiento para poder ser digerida. Por eso fue que la invención de la ficción estuviese entre los primeros logros diferenciadores de otras especies de primates. En el momento en el que puedes inventar historias dejas de ser mono para ser humano. Y nada más humano que un socialista; en ellos se conjugan a la perfección las dos características que son piedras angulares de la condición humana: una, inventarse realidades paralelas que sirvan para justificar la dos, las pulsiones depredadoras... es decir, el vivir del trabajo de los demás. 

Concluyendo, más vagos que la chaqueta de un caminero. Seguro que Bartolo era socialista. Y perdonen mi diatriba, pero es que hay historias que me sacan de quicio.  

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