Por lo visto un grupo de activistas de la causa perdida palestina ha conseguido perturbar el desarrollo de la vuelta ciclista a España. Lo verdaderamente sorprendente por inédito es que el mismísimo presidente del gobierno se dedique a jalearlos con entusiasmo: sin duda algo muy raro está pasando. Aunque quizá no sea tan raro, sino la evolución natural de este sistema político que llaman democracia representativa, algo, sin duda, todavía más chusco que aquella democracia orgánica que consistía en que había que hacer lo que a Franco le salía de los órganos genitales... bueno, por lo menos Franco tenía algún tipo de preparación.
El otro día oía decir a la que por lo visto es vicepresidenta del gobierno que, a ella, le gustaría que las fregonas y peones de albañil pudiesen ser ministros. Sin duda, la pobre mujer, sin sospecharlo, está preconizando el orden espontáneo tan querido de los anarcocapitalistas. No sé, en cualquier caso, hay por ahí un tufillo antiintelectual que recuerda mucho al de aquellos locos que gobernaron Camboya hace unos años. El antiintelctualismo, a la postre, es la más altruista de todas las aspiraciones: que nadie destaque por sus méritos. Como si fuésemos una plantación de eucaliptos.
Me imagino que lo de jalear activistas por parte de un presidente de gobierno es un recurso a la desesperada. Porque, aunque es obvio que es él el que los está financiando, pareciera que su obligación sería condenar todo acto de violencia. Tirar la piedra y esconder la mano, que se dice. Pues no, no la esconde; quiere que la chusma se la vea porque sabe que así, por lo menos, alguien le seguirá apoyando. Como les decía ayer, es tremenda la capacidad de enajenación que tiene el poder. ¿A dónde se puede llegar con el apoyo de la chusma? Pues muy sencillo: a romperlo todo.
No entiendo porque me ha dado hoy por ocuparme de estas menudencias. Debe de ser que ando a la deriva.
Es lo que les queda , Pedro . No llegan,de momento , a cargarse a la gente que usa gafas,. Son antiintelectuales a fuerza mayor , pues es una pandilla de lerdos y cenutrios
ResponderEliminarLerdos y cenutrios podría muy bien ser el título de un ensayo sobre la política de partidos
ResponderEliminarja jajaja
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