De los periódicos: José Abellán, cardiólogo: "Las galletas que tomamos en el desayuno se asocian a más cáncer e ictus en España."
Decir que un médico es idiota es casi un pleonasmo, pero decir que es un corrupto es pleonasmo y medio.
Sea como sea que cada cual pueda pensar de los médicos, lo que ya parece que va siendo inocultable es que, como ha puesto de manifiesto un equipo investigador eslovaco, las personas que se inocularon la vacuna de marras se han convertido en seres genéticamente modificados... como el maíz, los tomates y todos esos alimentos que tienen muy buen aspecto, pero muy poco sabor.
Al final se van cumpliendo punto por punto las predicciones de Alexandra Henrion-Caude, la genetista franco-británica que nos puso en guardia desde el primer momento contra los aprendices de brujo que venían a salvarnos la vida. Digo yo que, si Alexandra era lo más de lo más en Europa en la cosa de la genética, por qué iba a dejar de serlo porque a unos políticos les viniese bien, por lo que fuere, embarcarse en una aventura de ingeniería social. Y ese es el caso, que tal ingeniería se está demostrando, cada día con mayor certeza, que fue asesina, como, por otra parte, suelen ser todas las ingenierías sociales. ¡Si no se lo creen, observen a los comunistas!
Pues, en esas estamos, echando la culpa a las galletas Fontaneda. Fontaneda, muy amigo de muy abuelo al que mataron los socialistas cuando andaban, allá por el 34 del siglo pasado, con otro experimento de ingeniería social. ¡No tienen solución!
Pues sí, el meollo de la cuestión es que hay más cánceres e ictus en España y en todos los sitios en donde la gente se vacunó en masa. Hay mucho publicado al respecto en las más prestigiosas revistas médicas. Como también hay trabajos de investigación que sugieren que los vacunados tiene cuatro veces más probabilidades de enfermar de todo tipo de males que los no vacunados. Pero ya ven, es de muy mal gusto mencionar estas obviedades; y yo lo comprendo que así sea, porque el experimento ha dejado a demasiada gente con el culo prieto. En fin, habrá que ver, porque la humanidad se ha equivocado millones de veces achacando causas a los efectos... particularmente en el campo de la medicina; precisamente el libro más vendido del Dr. Vernon Coleman trata de este asunto; de los disparates médicos que fueron verdad incontrovertible durante siglos.
Bueno, personalmente, para desayunar prefiero las tortas de aceite Inés Rosales, de Castilleja de la Cuesta. Además, las Fontaneda, ya ni siquiera las hacen en Aguilar de Campoo.
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