jueves, 6 de marzo de 2025

Putos vagos

Por lo visto, los alemanes, haciendo honor a aquello de que, el que tuvo, retuvo, han puesto en marcha un dispositivo de control de las conciencias basado en que los familiares y los vecinos denuncien en las comisarías de policía a aquellos que muestren ideas que disienten de lo estipulado por las autoridades como el pensamiento correcto. De hecho ya hay algunas personas de relevancia en la cárcel o sometidas a tortura judicial por haber dicho la suya cuando lo de la falsemia. Da igual que lo que dijeron se ha demostrado ser verdad, lo que cuenta es que se enfrentaron al poder y eso es lo que no se puede perdonar. 

En realidad, por todo Europa se anda igual ante la pasividad del respetable. Al que ganó las elecciones en Rumanía le impidieron jurar el cargo, y, según dicen, le han detenido en Bruselas por peligroso para la estabilidad del invento. También en Alemania hay otro partido alrededor del cual se ha levando un cordón sanitario, como se hace con los apestados. Sencillamente, no gusta a los que tienen las armas, y eso basta para quitarles del medio... por el momento no de una forma física, pero todo se andará.  

En  los EEUU de América las cosas no son igual. De pronto han despertado y se han sacudido de encima la mugre que les había echado encima décadas de comodidad. Había allí una chusma que quería parecerse a los europeos y que lo estaba contaminando todo. Queremos sanidad pública, gritaban, y poco a poco iban ganando terreno. Pero, les han cortado en seco. Allí saben que público y corrupción vienen a ser una y la misma cosa: un cáncer social que necesita quimioterapia continua con dosis de choque de vez en cuando. Reagan fue una dosis de choque y, ahora, Trump, otra, incluso mayor. ¡Pero esto qué es! han dicho, esta gentecilla, que lleva casi un siglo dormida en los laureles, nos, va a dar lecciones. No, mira, las cosas en su sitio: vosotros los europeos a pagar lo que nos debéis y a obedecer. Es la lógica del Imperio. Así es que, Trump, ha dicho, ni Vonderleyen ni leches, yo trato con quien me da la gana, y se ha puesto a negociar con aquellos a los que las autoridades europeas mantienen detrás del cordón sanitario, o sea, los apestados. 

Pero ¿es que ustedes no se han parado a pensar? ¿Hay algo de lo que ustedes hagan uso a diario que sea europeo? Lo único europeo que yo uso, Telegram, de ser algo, es ruso, o sea, apestado. Por lo demás, ¿qué sería de nosotros sin Microsoft, Google, WhatsApp, etc., todo ello americano? ¡Por Dios, años luz!  

Viviendo del cuento y queriendo dar lecciones. Eso se acabó. El progresismo, como se decía para camuflar las verdaderas intenciones de volver a por donde se solía. ¿Han conocido ustedes a algún progre que no sea, aparte de un puto vago, un tiranuelo en potencia? 

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