jueves, 19 de junio de 2025

¡Puerca miseria!

 


"ÁBALOS ESTABA CON UNA ACTRIZ "X" CUANDO ENTRÓ LA UCO". Si esto no es un sainete que venga Dios y nos lo explique. Ábalos es un ministro plenipotenciario, la actriz porno se llama Anaïs, igual que aquella autora de relatos eróticos que nos contaba sus experiencias con su padre de una forma tan cruda que hasta a los más atrevidos nos sacaba los colores. La función de Anaïs en este caso era camuflar, supongo que en sus partes más íntimas, un disco duro con información comprometida para sustraerlo a la curiosidad de la UCO -en el Santander de mi juventud había un tonto muy famoso que se llamaba Uco la Baba; su habilidad consistía en lanzar salivazos con rara precisión-. En fin, entre unas cosas y otras hay materia de sobra para que el sainete tenga distraído al respetable de forma que el jefe de Ábalos pueda seguir metiendo la mano en el bolsillo de la gente sin que la gente se entere.  

Bueno, la UCO en este caso es una policía insobornable -un imposible metafísico que también podríamos decir oxímoron- que anda tras los pasos del plenipotenciario por encargo de padrinos ultraderechistas. Porque la cosa va de padrinos mafiosos como en "Con faldas y a lo loco". Es la lucha por un territorio que es escaso para tanto chorizo. Así el guiso sale sabroso pero un tanto indigesto, ¡y qué le vamos a hacer!   

En conjunto, nada nuevo si no es que, como pueblo, hemos perdido gracia narrativa. Hubiera ahora unos hermanos Bécquer y, en vez de tantas vanas trascendencias, nos íbamos a tronchar de risa... como hacían los españoles de cuando reinaba Isabel II. Bueno, siempre podemos coger, agarrar, e ir a google y teclear: los bobones en pelota. Son las cosas del poder que sin sexo por medio se hace insoportable. Lo acabamos de comprobar aquí en España con lo que iba de la simpatía que inspiraba Juan Carlos a la anodinia que inspira este Felipe. 

Porque esa es la cuestión que yo percibo, que el Ábalos le cae de puta madre a la gente en general. Una cabeza tan perdida por las faldas no puede hacer daño a nadie. Es como una especie de inocencia. Sin embargo, el Sánchez es el villano corroído por la ambición: no hay más que ver la cara que se le está poniendo; de aquí a cuatro días le saldrá un cáncer por cualquier sitio y la gente lo celebrará por todo lo alto. En definitiva, que no falta ni uno de los ingredientes de la comedia de enredo; como aquellas de Zori, Santos y Codeso de mi juventud... supongo que también esas revistas fueron víctimas del marxismo cultural, porque no veo yo que hoy día haya una distracción tan relajante. En fin, ¡qué puerca miseria! 

2 comentarios:

  1. Toda la razón. Aquí siempre se han admirado los Berlusconis y Pichas bravas de turno. Siempre se les puede perdonar , pelillos a la mar, un par de comisiones , al fin al cabo, robar al Estado, cien años de perdón . Ya ves,
    Pedro, la jodienda no tiene enmienda.

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  2. Yo creo que sí, que la lascivia es el más perdonable de todos los pecados capitales. El que está salido, está a lo que está, y todo lo demás se la suda.

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