Don Quijote es un tipo muy culto; ha gastado hacienda y tiempo para conseguirlo, pero, a la hora de la verdad, de nada le sirve a efectos de eso que hemos dado en llamar autoestima y que no es sino orgullo de uno mismo. Esa es la realidad, que saber muchas cosas no es motivo de orgullo si esas cosas no te sirven para hacer algo útil. Porque el ser humano solo sosiega el espíritu si realiza tareas que son útiles para él y para los que le rodean. Y eso que llamamos cultura, por sí sola, a efectos prácticos, es como no saber nada. Solo sirve para bavardear en la terraza de un bar y poco más. Supongo que, si la añades a un oficio, el oficio se verá revalorizado. Pero, ya digo, por si sola, no creo equivocarme si digo que es como llover sobre el mar.
Así es que, a Don Quijote, lo que en realidad le pasa es que está deprimido y como no sabe hacer nada, no ve otra vía de escape que la locura. O sea, quiere convencerse de que sirve para algo haciendo chorradas. Es exactamente lo mismo que vemos por ahí a todas las horas: gente haciendo chorradas que solo sirven para generar anécdotas graciosas para contar a los contertulios. Aunque, las más de las veces, tenemos que reconocerlo, en vez de graciosas son molestas cuando no nocivas. Pero esta es otra historia.
El caso es ese, que Don Quijote se pasa lo más del tiempo intentando convencer a la gente de lo importante que es para el mundo el ejercicio de la andante caballería: prevención a destiempo, malicia arguye. Es evidente que nadie que esté convencido de que lo que hace es útil se dedica a ir pregonándolo por ahí; y no por nada, sino porque los hechos hablan por sí mismos.
En fin, ese ha sido mi problema, que empleé lo mejor de la vida en aprender cuatro técnicas de chichinabo que no servían para prácticamente nada y, cuando me caí del caballo y quise aprender algo útil ya tenía las neuronas demasiado rígidas; así que no me quedó más remedio que imitar a Don Quijote... que es en lo que estoy, generando anécdotas para contertulios. ¡Qué vida más errada, por Dios!
No hay comentarios:
Publicar un comentario