sábado, 12 de julio de 2025

The Big Story

 



La gran historia es que Moderna patentó la vacuna del Covid-19 años antes de la pandemia. No es conspiración. Es un hecho. Patente Nº: US 10,702, 600 B1 

Esa patente es del año 2016. O sea, blanco y en botella, como dicen los tertulianos. Sí, todo aquel asunto de la pandemia fue un montaje del poder en curso en un intento desesperado de frenar su inevitable declive a causa de la perdida del monopolio de la información vía redes sociales. Un intento fallido como no podría ser de otra manera por la sencilla razón de que el poder nunca se perpetua, excepción hecha del de Dios que es algo que se nos escapa a los humanos. 

Sea como sea, aquel siniestro episodio fue el tiro se salida para la encarnizada guerra cultural que nos traemos entre manos. No fue por azar que el campo elegido para aquella primera batalla fuese el de la sanidad. Controlar la sanidad es la clave de la manipulación por el miedo. De hecho, el poder en curso financia ejércitos sobredimensionados de médicos que no tienen otro objetivo que el de convencer a la gente de que está enferma; es decir, tenerla siempre esperando angustiada el resultado de unas pruebas médicas. 

Pero, ya digo, fue un intento fallido. Porque, esta vez el poder ya no pudo silenciar a los despiertos. Se le escaparon por el resquicio de las redes sociales y fue tanta su repercusión que hoy día ya no sirven los insultos para denigrarlos; hoy día son un enemigo con muchas posibilidades de ganar. De hecho, el triunfo de Trump en EEUU no es sino la consecuencia de que los despiertos han tenido éxito con su mensaje. Ya no se les puede combatir desde los medios de comunicación tradicionales, como se hizo durante la pandemia, ahora hay que recurrir a los tribunales con la esperanza de poder comprarlos. 

Así es como andan en EEUU, con batallas jurídicas. El ministro de Sanidad, Sr. Kennedy ha promulgado una moratoria para las vacunaciones del Covid a niños y embarazadas. Cuarenta asociaciones médicas y empresariales, le han llevado a juicio por ello; les va la vida en demostrar que no se equivocaron con lo de la vacuna de marras. Siempre son iguales los estertores de cualquier poder: huir hacia el precipicio. Hasta los niños saben ya que lo de las vacunas del Covid fue un invento de Frank de Copenhague. 

Y dirán ustedes, ¿qué pintan Coca-Cola y Walmart poniendo pleitos al Sr. Kennedy por lo de las vacunas? Pues esa es la cuestión, que se empieza a despertar por las vacunas y se puede seguir por la Coca-Cola y todo ese consumo estúpido que se promueve desde corporaciones como Walmart. Así es que nada de lo que extrañarse de que todas esas corporaciones intenten por los únicos medios a su alcance -los de corromper a las instituciones- parar la avalancha de deserciones que se les viene encima. 

Coca-Cola, ¡ya te digo!, ¡menuda mierda!


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