lunes, 31 de octubre de 2022

Desapego

Verdad o manipulación, no soy capaz de discernir dado el punto al que hemos llegado. Veo un vídeo en el canal World Doctor Alliance de Telegram en el que se ve a una multitud corriendo por una calle de, al parecer, Huizhou, una ciudad china cerca de Hong Kong. Debajo del vídeo la siguiente leyenda:

China, Huizhou city.

After work, tens of thousands of Chinese people run for a daily routine PCR test to prove that they have a negative result on covid19 in order to keep their QR code green in order to keep their jobs. They have already become slaves, no one even wonders why the world is living a normal life while digital slavery has already been introduced in China.

(Después del trabajo, miles de chinos corren para la diaria prueba de PCR que demuestre que es negativa para el covid19, lo que es necesario para mantener su codigo QR en verde lo que imprescindible para conservar sus trabajos. Se han convertido en esclavos y nadie se pregunta porque el mundo esta viviendo en la normalidad mientras la esclavitud digital ha sido introducida en China.)

Aunque de las atrocidades del comunismo ya estamos curados de espanto, de ser verdad lo que dice este vídeo ya iría siendo hora de que cantásemos aquello de la Marsellesa: Aux armes citoyens, formez vos bataillons. ¿O es que tal locura se podría controlar sin utilizar las camisas de fuerza? No sé, pero entre esto del covid, lo de las leyes trans en todo el imperio yanky, la necesidad de destruir a Rusia que es el único lugar del mundo donde se conservan algo los valores de las tablas que bajó Moisés del monte, el hiperconsumo de bienes escasos... a todo esto nos ha llevado la fascinación por Harry Potter con su varita mágica. 

En definitiva, que soy demasiado viejo para poder interpretar el mundo con imparcialidad. Sin querer tiendo a magnificar su lado oscuro para facilitar mi desapego ante la ya inevitable próxima partida. Son las cosas de la naturaleza que lo tiene todo previsto.  

domingo, 30 de octubre de 2022

Las alturas

Por lo visto el multimillonario Elon Musk ha comprado una red social de las más importantes y que, por lo tanto, más ha contribuido a apuntalar la versión oficial de eso que llaman covid, y lo primero que ha hecho ha sido despedir a los altos ejecutivos que habían puesto en marcha la censura de todo lo que difería de esa versión oficial. Como supongo sabrán, ese equipo de censores era tan poderoso que habían negado la palabra hasta al mismísimo presidente de los EEUU de América. Bien, pues se podría decir que a esos cerdos ya les llegó su San Martín, pero luego vas y te enteras de que para poder expulsarlos han tenido que dar, según contrato firmado, cien millones de dolares a cada uno. ¡Pues anda que no!

Cada vez me parece más curiosa la vida que lleva esa gente que anda por lo que se conoce como las alturas. Y es que ya saben que por las alturas la tensión de oxígeno es muy baja lo que obliga a un periodo de adaptación que en esencia no es más que el que se necesita para producir un espesamiento de la sangre. La naturaleza, en principio, tiene remedios para todo, pero lleva su tiempo y los remedios nunca son perfectos: la sangre espesa produce no pocos problemas al organismo. 

Por eso es que, desde que dediqué unos años al estudio de la fisiología, nunca se me ocurrió vover a tener algún tipo de envidia o admiración por esa gente que, como se suele decir sin mucho fundamento, rigen nuestros destinos. No, si algo me suscita esa gente es compasión. Sometidos siempre al stres orgánico inherente a los compromisos. Cagar, mear, comer, dormir, en los intersticios entre compromiso y compromiso. Eso no es vida. Es quererse muy poco a uno mismo. Y, luego, que lo de regir destinos ajenos no es más que una ilusión producto del espesamiento de la sangre. El destino es cosa entre Dios y cada uno. No hay forma de romper ese contrato sin precipitarte en los infiernos. 

En definitiva, me parece de perlas que Elon Musk haya actuado de intermediario de Dios para arrojar al pozo de la irrelevancia a esos soberbios que han pretendido imponer su verdad al mundo. Es un pequeño detalle más de cómo la justicia divina siempre acaba por imponerse. La mentira puede hacer mucho daño cuando va de camino, pero su camino siempre va a dar al precipicio. Una vez despeñada queda el campo libre para buscar la verdad que, por naturaleza, es huidiza, vulnerable y efímera. Por eso conviene evitar los entusiasmos y refugiarse en la prudencia que es lo que menos falla. Vamos a ver ahora si esa red social sin censores es un pequeño paso para la humanidad o un cuento más para mantenernos entretenidos y esperanzados.   

sábado, 29 de octubre de 2022

Doña Cuaresma

Voy a desayunar al Suizo y me demoro allí leyendo el combate que tuvo Don Carnal con Doña Cuaresma. Me parece que ese texto es una joya donde las haya. Pero, aparte de eso me suscita una serie de interrogantes sobre la perdida, o cambio de sentido, que sufrieron las tradiciones que nos configuraron como cultura original. Todo su componente de sacrificio se fue al carajo para dejar corregida y aumentada la digamos que parte lúdica del asunto. La lúdica que incluye su componente comercial. Hoy día, una tradición no es más que algo que aumenta las ventas por unos días. 

Aquellos ayunos y abstinencias de carne y caldo de carne por unos días, cuarenta en total, eran una ascesis que, a buen seguro, favorecía cuanto menos la salud del cuerpo y, posiblemente, también la del espíritu. Tenía que ser un tormento para los glotones. Aunque ya, por los años sesenta del siglo pasado, cuando andaba yo por Madrid con lo de los estudios, pude darme cuenta de que las nacientes clases acomodadas sorteaban esa abstinencia de carne y caldo de carne de los viernes de Doña Cuaresma, yéndose a comer una mariscada que, no solo era más letal para la salud que el abuso de la carne, es que, adémas, costaba un riñon, lo cual le daba un componente de soberbia de lo más regodeante. Era algo que marcaba las diferencias, máxima aspiración, como bien es sabido, de todos aquellos que no se gustan lo suficiente a sí mismos. 

En resumidas cuentas, que no veo yo que hayamos ganado gran cosa con los cambios que nos traido la modernidad. El haber suprimido el componente de ascesis de la vida sin lugar a dudas nos limita en muchos aspectos porque nos hace más blandos. Al final ves por ahí a todos esos jóvenes tan nonchalances en apariencia, pero que todo es nombrarles la bicha y corren como locos a ponerse la mascarilla. No, no creo que hayamos ganado gran cosa.  

viernes, 28 de octubre de 2022

Las Confesiones

Me pregunto si habrá alguien en el mundo que cuando, llegado a viejo, piensa en su vida, no sienta vergüenza de sí mismo. Desde luego que muchos hacen como que no, pero todos sabemos que la procesión va por dentro. Y también sabemos que hay imbéciles sin remisión que son incapaces de mirarse por dentro más allá de la capa de crema que se aplican en la piel: son los que van por ahí ufanos presumiendo de que a su avanzada edad todavía siguen acertando. Pa partirse el culo de risa.

El caso es que ando con Las Confesiones de San Agustín que, como su propio nombre indica, es una confesión de todas las imbecilidades que hizo en su vida antes de encontrar a Dios que es lo que todo el que aspire a sosegarse tiene que encontrar. Sí, así es, encontrar a Dios, un ejercicio de autoflagelación extenuante. Pero, sobre todo, un ejercicio de renuncia a todo lo estúpido. 

Y ahí está el problema más insalvable de todos: ¿qué es estúpido y qué no lo es? Nos negamos a ver estupidez donde la hay y, por contra, pretendemos verla en lo que nos cuesta sacrificio. Estamos constituidos para que así sea -el pecado original- y solo el dolor de la vida nos puede sacar de ese pozo. Tomar la delantera a ese dolor es un don reservado a muy pocos: los elegidos. O los santos.

Y no piensen que esto que les estoy diciendo de encrontrar a Dios es una tonteria de convertido. Porque el caso es que de forma más o menos consciente todo el mundo le busca sin saber que cosa sea. Cogen, se vay a youtube y encontraran millones de vídeos donde gente más o menos ingenua cuenta su versión de la epopeya. De cómo alcanzaron el sosiego, que quiza no otra cosa sea Dios. 

jueves, 27 de octubre de 2022

Doña Endrina

 "A la tal mensajera nunca le digas maza,/ gorjee bien o mal, no le llames picaza,/ señuelo, cobertera, almádana, coraza,/ aldaba, ni trainel, cabestro ni almohaza,

garabato ni tía, cordel ni cobertor,/ escofina ni cuerda, tampoco rascador,/ aguzadera, pala, freno ni corredor,/ ni badil ni tenazas ni anzuelo pescador,

campana, taravilla, alcahueta ni porra,/ jáquima ni adalid, guia ni corredora,/ ni le digas trotera, aún cuando por ti corra;/ -creo si esto guardas, la vieja te socorra-;

aguijón ni abejón, escalera ni losa,/ ni trailla ni lanza, ni registro ni glosa./ Decir todos sus nombres será difícil cosa;/ más nombres y más mañas tiene que la raposa."

Es muy curioso ese fenómeno del lenguaje que hace que a determinados nombres se les pueda sustituir por miles de sinónimos. Se diría que cualquier palabra se convierte en uno de ellos cuando el contesto lo es todo, es decir, que lo tienes tan arraigado en la cabeza que solo escapas de él a golpe de voluntad. Me refiero a todo lo que tiene que ver con lo que no tiene enmienda por excelencia, la jodienda. ¿De cuántas maneras se puede uno referir al pene? Yo diría que infinitas. 

El caso es que el de Hita construye estos versos utilizando las diferentes palabras que el vulgo utilizaba para referirse a las alcahuetas. Tal variedad de sinónimos no puede indicar otra cosa sino que tal oficio no por oculto y despreciable dejaba de ser clave para el normal desarrollo de aquella sociedad. Y es que, donde existe una dificultad, de inmediato surge la herramienta que ayuda a resolverla. Porque se da el caso que lo que llamamos civilización quizá no sea otra cosa que un continuo ponerle trabas a la naturaleza. A eso lo llaman moral. Lo que Dios reprueba, como no se cansan de repetir en la Biblia. 

Siempre que, sea Dios, sea el Estado, sea quien sea, pone un freno a la satisfación de los deseos, no por inconfesables más perentorios, surge el facilitador. ¿Qué otra cosa, si no, son las mafias? Prohiben algo y a la semana ya tienes una montada. Porque, ¿se imaginan lo que podría llegar a ser este mundo de ociosos sin el efecto aplacador de las drogas? Por eso media ciudad vive de venderlas, ya sean los camellos en la oscuridad de la noche, ya sean los apotecarios a la luz del día con la parafernalia oficial. ¿Cuántas cruces verdes parpadean a todo lo largo y ancho de la ciudad incitando a los drogadictos a consumir sin sentimiento de culpa?

Así es como vivimos, entre el dolor de la prohibición y el placer de la transgresión... indiscutiblemente, el placer de la trasgresión expande el lenguaje. De ahí esos versos del arcipreste a propósito de cómo la alcahueta ayudó a Don Melón Ortiz a conseguir los favores que, en principio, no le quería conceder Doña Endrina.   

miércoles, 26 de octubre de 2022

La función del orgasmo

No sé si se acuerdan de aquel bestseller de hace unos pocos años que se llamba Homo Sapiens. Lo escribió un judío, que son los que suelen escribir todo lo que trasciende, llamado Harari. Le escuché algunas conferencias en las que teorizaba con desparpajo sobre el futuro. Venía a poner  los pelos de punta a la gente a propósito de la superpoblación. Algo muy fácil, por cierto, ya que espanta ver como se reproducen los palestinos, por poner un ejemplo muy querido a los judíos. En fin, sea como sea, el caso es que el tal Harari ha venido a dar en ser miembro destacado de esa cosa tan oscura que llaman The World Economic Forum. La verdad es que es muy díficil saber qué quiere esa gente más allá de acumular poder so capa de interesarse por el bien común. Personalmente, mandaría a la guillotina a cualquiera que me cantase la milonga del bien común, pero ya saben que yo soy un bicho raro. 

Y en éstas estando va el Sr. Harari y suelta: “Covid is critical because this is what convinces people to accept, to legitimise total biometrics surveillance.” (El covid es vital porque es lo que convence a la gente para que acepte y legitimice el total control biomédico). De hecho yo he conocido gente que sin encomendarse a Dios ni al diablo ha corrido a hacerse un QR de esos con los que el Estado te puede controlar hasta los pedos que tiras. 

Pues sí, así son las cosas, los que detentan el poder son conscientes de que algo muy importante se les está yendo de las manos y han querido poner freno al asunto por medio del covid que es como ahora llaman al terror. Claro, se les está yendo de las manos la creación de dinero y la creación de opinión, los dos puntales claves del tinglado comunista. Porque no se engañen al respecto, este sistema en el que venimos viviendo desde hace ya más de un siglo es el comunismo en sus diversas versiones para que las diversas idiosincrasias pasen por el aro del control absoluto por parte del Estado. Y eso es en lo que está cayendo en la cuenta cada vez más gente. Al fin y al cabo, Camino de Servidumbre y Manifiesto Libertario, también fueron bestsellers en su día y desde entonces hasta hoy han ido haciendo su silencioso trabajo. Hoy día son cientos, por no decir miles de millones las personas que escuchan a los youtubers discipulos de esos dos bestselers. Y eso se nota en el ambiente. La gente que piensa un poco, ya, ni ciegos de grifa, se acercan a las urnas a votar. Y para mayor inri, empiezan a especular con las criptomonedas. ¿A donde vamos a llegar? 

Pues a donde han llegado todos los poderes cuando notan que empiezan a tambalearse, a apretar las clavijas. Ahora quieren que todas las transaciones sean electrónicas. Y amenazan con suprimir el cash. ¡Que se atrevan! En cuatro días tendrían que andar persiguiendo a las mafias que se iban formar para aprovecharse del jugoso negocio de dinero incontrolado. ¡Pues anda que cuesta mucho fabricar monedas! No hay forma de controlar a la gente cuando la gente no quiere ser controlada... que es en lo que estamos según mi particular percepción de la jugada.

En definitiva, todo esto de Harari, el Forum y demás mandangas no son más que delirios de gente que no libera su energía sobrante follando como Dios manda. Lo decía Wilhelm Reich y tenía toda la razón del mundo.

martes, 25 de octubre de 2022

La perenne identidad

En el año 1990 se consideraba que había en el mundo 1000 millones de personas de clase media. En el año 2010 ya eran 2000 millones. Ahora, 2022, ya son 3600 millones. Como ven, el crecimiento va en plan exponencial. No me quiero ni imaginar lo que esto será de aquí a diez años. Porque es que se da el caso de que clase media no es más que un eufemismo de histerismo consumista. ¿Dónde nos vamos a tener que meter para dejar sitio a los cachivaches? 

¡Ay, Alejandro, que se llegó hasta la india en busca de sabiduría! Yo, más modesto, subí por la calle Balmes hasta las faldas del Tibidabo en donde había un áshram de colgados que según me habían informado eran los únicos en todo Barcelona que te podían proporcionar un ejemplar del Bhagavad-gita. Por aquel entonces andaba uno tan desorientado que no hacía otra cosa que picar como las gallinas. Todo lo que me alababan corría a comprobarlo. El Bhagavad, me pareció una pestiñada de entrada, lo cual, teniendo en cuenta que por aquel entonces atravesaba una etapa de exaltación shakespeariana, pues como que fue lo normal. En fin, tuve mucho tiempo arrumbado ese libro y al final lo despaché hacia cualquiera de las bibliotecas públicas que se han beneficiado de mi desapego hacia todo lo que no sea de uso inmedito. 

Me he acordado hoy de esto porque he visto un vídeo en el que contaban que el nuevo premier británico ha jurado el cargo con la mano, supongo que la derecha, sobre un ejemplar del Bhagavad-gita. Una vez más, he pensado, en los estertores del imperio, los emperadores provienen de las tribus bárbaras. Un hinduista al frente de Inglaterra y un musulmán al frente de Londres. 

En resumidas cuentas, el triunfo del Bhagavad y el Corán sobre la Biblia. ¿O no? Leo: "el tedio de lo constantemente nuevo, el tedio de descubrir, bajo la falsa diferencia de las cosas y las ideas, la perenne identidad de todo, la semejanza absoluta entre la mezquita, el templo, la iglesia..." 

Quizá, a la luz de la experiencia, la única religión que, aparte de la jodienda, no tiene enmienda es el histerismo consumista. No hay quienquiera que sea que tenga medios para ello que no caiga en ese abismo de estulticia. Pongamos por caso ese premier inglés con su bhagavad y toda la mandanga folklorica que ustedes quieran, a la hora de la verdad lo que cuenta para él es su casa de siete millones de libras en Kensington con su piscina climatizada de 12x5m incluida. ¡Ay, dónde quedan ya aquellos gurús indios que buscara Alejandro! Bueno, a lo mejor se metían a gurús porque no tenían una puta rupia. Quién sabe.

lunes, 24 de octubre de 2022

Palabras

Dice Pessoa que nada contribuye tanto a su fastido como las palabras sociales sobre la moral. La palabra "deber" le resulta tan desagrable como un intruso. Pero que los términos "deber cívico", "solidaridad", "humanitarismo" y otros de la misma calaña le repugnan como si fuesen desperdicios que le arrojan desde las ventanas. Personalmente, cuando escucho este tipo de palabras a alguien ya empiezo a sospechar que me quiere meter la mano en el bolsillo. 

El otro día hablaba en el descansillo con una vecina y me sacó a relucir la palabra "socializar". No pude contenerme y le pregunté por qué usaba esa palabra en vez de "relacionarse". Estuvimos filosofando un poco respecto a las semejanzas y diferencias entre esos dos términos. Porque, indiscutiblemente, la cosa tiene su miga y, a la postre, a nada que lo pienses, acabarás cayendo en la cuenta de que "socializar" es como basura que te arrojan desde las ventanas.

No hay que ser un águila para captar el dato de que socializar le cae como anillo al dedo a las ideologías socialistas. Sin embargo, relacionarse, que es lo que siempre se dijo hasta que empezó este delirio alemán del idealismo, es una palabra neutra respecto de las ideologías. En difinitiva, la diferencia entre una y otra palabra tiene que ver con el mantenimientos de las distancias. Eso que tanto se ha prodigado estos dos últimos años por motivos de tipo pantomima full. Pareciera que socializando estarías a un paso de meterte a la cama con cualquiera, mientras que relacioándote tenderías a seguir diferenciando entre el tú y el usted. Quizá sea la misma diferencia que hay entre el empatizar y el simpatizar que, por cierto, es palabra que ya casi no se usa. Creo recordar que Adam Smith trata de la diferencia entre estos dos terminos en su Teoría de los Sentimientos Morales. Y si no recuerdo mal, empatizar es lo que se hace con los animales y simpatizar es para las personas. De ser así, ni que decir tiene que en estos tiempos que corren la empatía gana por goleada a la simpatía. Y, al final, es como si se hubiese decidido que es mejor tratarnos todos como si fuesemos animales, es decir, empatizando. Y así es como corre el mundo, que hay que ir por la calle sin perder de vista el suelo no vayas a pisar una mina blanda. 

En fin, socializar, empatizar, ¿saben lo me viene a la memoria cuando escucho esas dos palabras? Pues, indefectiblemente, El Baile de los Vampiros de Polansky que, a la postre, no es otra cosa que una divertida representación simbólica del paraíso socialista. 

domingo, 23 de octubre de 2022

Misterio e imaginación

Estaba anoche escuchando a Los Panchos y me daba cuenta de que las letras de sus canciones venían a ser más de lo mismo que por la mañana había estado leyendo mientras desayunaba en El Español: los desesperados por infructuosos intentos del arcipreste Juan Ruiz de ligarse a Doña Endrina. Y es que el hecho de que entre Los Panchos y Juan Ruiz medien casi siete siglos no quita para que les pongamos del mismo lado de la profunda cisura histórica que se creó el día que unos desalmados descubrieron la fórmula definitiva de la anticoncepción. Desde ese momento para acá, lo que más cambió sin duda fue la lírica. Por así decirlo, se fue del mundo. Y un mundo sin lírica, ya me dirán ustedes lo que vale. El mito prometéico pocas veces ha estado tan claro como con las consecuencias de ese descubrimiento: desde entonces nos estamos retorciendo por la ansiedad que nos produce las ilimitadas posibilidades de una jodienda sin culpa. Es, por así decirlo, el golpe de gracia a la civilización tal y como la habíamos venido conociendo desde nuetros primeros padres. Es como si se hubiesen desvelado los misterios que eran el motor de la imaginación. 

Vivimos en un mundo sin imaginación. Porque, ¿qué falta nos hace? Los de mi generación nos divertíamos de niños con las aventuras de Guilermo Brown que siempre llevaba en el bolsillo un tiragomas, un penique y un tozo de pastel. Con eso se las tenía que arreglar para salir de todos los malos pasos en los que su afán de dar pol saco a los mayores le metían. Los de las generaciones actuales se divierten con Harry Poter, un niño afeminado que quiere salvar el mundo con su varita mágica. Como los cuentos para niñas de aquel entonces: cuentos de hadas que le decían. Con una varita mágica no hay imaginación posible. Como no la puede haber con las naves espaciales, la teletrasportación y todas esas mandangas frente a la que era necesaria para llevar un barco hasta una isla remota en busca de un tesoro. 

Ese es el asunto, que esos descubrimientos de los que tan orgullosa está la humanidad no hacen otra cosa que destruir poco a poco el misterio de la vida. Y el misterio, no se engañen al respecto, lo es todo. Porque a la postre, cuando el mundo esté dando sus últimas boqueadas, nadie se acordará de lo que era la NASA o las sistemas operativos de Microsoft, pero quedarán unos cuantos que seguiran cantando los boleros de Los Panchos o recitando las estrofas de El Libro del Buen Amor, porque. en los unos y las otras, es donde se esconde el verdadero sentido de la vida, el misterio de la jodienda sin enmienda. 

viernes, 21 de octubre de 2022

Renuncia

 Aunque no sepa si sé algo o no sé nada, eso no me va a impedir estar convencido de que las siguientes palabras que les voy a transcribir debieran estar gravadas con letras de oro en todos los frontispicios del mundo mundial:

"Me duele en la inteligencia que alguien juzgue que altera alguna cosa agitándose. La violencia, sea cual sea, fue siempre para mí una forma desmigajada de estupidez humana. Además, todos los revolucionarios son estúpidos, como, en menor grado, por menos incómodo, lo son todos los reformadores.

Revolucionario o reformador - el error es el mismo. Impotente para dominar o reformar su propia actitud ante la vida, que lo es todo, o su propio ser, que lo es casi todo, el hombre huye hacian un querer modificar a los otros y al mundo exterior. Todo revolucionario, todo reformador, es un evadido. Combatir es no ser capaz de combatirse. Reformar es no tener enmienda posible. 

El hombre de sensibilidad justa y recta razón, si se siente preocupado con el mal y la injusticia del mundo, procura evidentemente enmendarla, primero en aquello en lo que ella más próxima se manifiesta; y eso lo encontrará en su propio ser. Esa obra le llevará toda la vida."

A ver quién es capaz de convencer de semejante evidencia a todos los imbéciles que andan por ahí sueltos pretendiendo, unos, organizarnos la vida, otros, que se la organicen. Comprendo que las cosas son como son porque Dios en su infinita sabiduría y poder así lo ha querido, pero eso no me impide recordar que en cierta ocasión ese mismo Dios les dijo a los israelitas que lo peor que podían desear era que alguien les gobernase. Y, a continuación, les dio un buen ramillete de razones de por qué era tan mala esa elección. Más o menos les vino a describir todas extorsiones a las que nos vemos sometidos hoy día los que vivimos en estos que dicen estados de derecho e, ironías de la vida, también de bienestar. Y para rematar les dijo: está bien, os daré un gobernante, pero luego no vengáis a quejaros porque no os voy a escuchar. 

Y así es como estamos, los extosinandos clamando al cielo inútilmente y los extorsionadores consumiendose en en fuego de su propia ambición. Allá todos ellos, que con su pan se lo coman. Con lo fácil que es hacerse a un lado. ¡Pues anda que no hemos tenido maestros al respecto! Renunciar es vencer. No hay otra sabiduría en el mundo. 

jueves, 20 de octubre de 2022

Ukraina

Cuando Cécrope fundó Atenas escogió un territorio lo suficientemente miserable como para no suscitar la codicia de nadie. Al no poseer recurso natural alguno la supervivencia se confió al ingenio de sus habitantes. Y, así, a golpe de ingenio fue como se hicieron tan poderosos como para convertirse en los enemigos favoritos de la otra potencia griega, Lacedemonia. Gracias a esa enemistad es que tengamos hoy el que quizá sea, si no el mejor libro de historia, sí el que se puede considerar como fundador de esa ciencia blanda: Las Guerras del Peloponeso de Tucidides. Y que me perdone Heródoto por lo que acabo de decir. 

Lo de tener o no tener recursos naturales es, en principio, la clave de la seguridad de un territorio. O es que ustedes creen que esa guerra que hay ahora en Ucrania existiría si aquello fuese el desierto de Gobi. Ucrania siempre fue la joya de la corona del imperio ruso. Fueron los comunistas los que decidieron dividir el imperio ruso en comunidades autónomas. Ucrania fue una de ellas. La más rica, quizá, de todas. Por eso no es extraño que cuando se desmoronó el poder comunista las oligarquías de aquella región aprovechasen el tumulto para independizarse. Pero, independientes o no, es muy dificil dejar de ser lo que se ha sido por siglos, Una parte de la población de Ucrania se siente rusa y, doblemente rusa, al sentirse acosada. O sea, que ya la tenemos armada.

Todo ha ido allí por sus pasos . Como de libro. Imagínense que hay una turbulencia mayor en España. De inmediato las oligarquías catalanas aprovechan la ocasión para independizarse. Desde luego que no les iba a faltar el apoyo de varios simpáticos vecinos que prefieren debilidad alrededor de sus fronteras. El único problema, entonces, sería esa parte nada despreciable de la sociedad catalana que se siente muy española. Bueno, si la dejasen seguir a su bola a lo mejor se resignaba, pero el caso es que un poder nuevo necesita monolitismo para consolidarse. Por eso es que, ya con la simple autonomía, la oligarquía catalana se haya dedicado a vulnerar  los más elementales derechos de los que se sienten españoles. Imagínense lo que podría llegar a ser con la independencia total. Como es el caso en Ucrania. 

En la Ucrania recien independizada, necesidades obligan, los lazos con Rusia eran tan estrechos que casi no se notaba la independencia. Pero el demonio nunca descansa; las potencias vecinas vieron allí una oportunidad de sacar tajada. Les costó años, pero al final, con promesas imposibles de cumplir, consiguieron seducir a una parte de la población para que diese un golpe de estado. Y así es que hoy tengamos allí un gobierno favorable a los intereses de los vecinos y hostil a Rusia. En resumidas cuentas, desataron una guerra civil. La misma que podría desatarse en Cataluña si los nacionalistas de allí aprietan un poco más las tuercas a la comunidad que se siente española. A los dos días tendría que intervenir el ejercito español y no quiero ni pensar lo que podría durar la contienda con todo el apoyo que iban a encontar los nacionalistas en los diversos paises vecinos. 

Así las cosas, ¿quieren que les de una pista para descubrir si una persona es subnormal? Pues son esos que te encuentras por la calle y a la primera de cambio empiezan a echar pestes de Putin. Les salió tan redondo a las oligarquías, cuando lo de la segunda guerra mundial, concentrar toda la culpa en Hitler, que ahora quieren repetir la jugada. Si no hubiese existido Hitler... si no existiese Putin... como en todas las guerras, demasiada gente escondiendo sus culpas detrás de entelequias. Y lo bueno es la facilidad con la que cuela.  

miércoles, 19 de octubre de 2022

Pasividad prometéica

Desde luego que me ha costado, pero al final he dado con ello. Me rrefiero a El Choclo. Ya la toco de corrido. Ahora, ya, solo tengo que insistir para coger confianza. En realidad, todo esto de la guitarra no es para mí otra cosa que un mecanismo de evasión y afianzamiento. Evasión por la concentración que exige y afianzamiento por la conciencia de haber superado una dificultad mayor. Y no pongo en duda que existan muchas actividades que proporcionen esas dos cualidades al espíritu, pero apostaría que el aprendizaje de la música es la reina de todas ellas. Por eso es que cada vez entiendo menos que se haya sacado a la música de los planes de estudio. Aunque por otra parte, como conozco a bastantes músicos, me puedo hacer una idea del porqué: es muy dificil manipular a individuos acostumbrados a pasar miles horas en soledad cultivando el espíritu. Gente con una voluntad de hierro y muy entrenados en interrelacionar tónicas con dominantes, subdominantes y un largo etcétera de posibilidades. 

Es curioso, pero desde que empezó todo esto del Estado Social de Bienestar, hace un siglo y medio o así, el máximo interés de las oligarquías dominantes ha consistido en convencer a la gente de que todo lo que no es práctico es una perdida de tiempo. Es el truco del almendruco: quitar herramientas de defensa a la gente, en definitiva. Primero, dijeron, no os preocupeis que yo os educo. Enseñanza púbica, un eufemismo de educar para obedecer. Música fuera, porque es una cosa de romerías. Luego les toco el turno a las lenguas muertas: de todas la mayor perdida de tiempo, nos dijeron y nos sonó a música celestial que nos sacasen de encima esa agonía. Ya solo quedaba la filosofía y la acaban de rematar. 

Los resultados a la vista están. Y más, ya, para redondear, que a los niños les eduquen las mujeres. Así tenemos a esta juventud afeminada y borreguil que adora a sus papás. Bueno, supongo yo que todo esto no es más que el estar encadenados a una roca del Caucaso por haberle robado tanto fuego a los dioses. ¡Ay, quién le mandaría a Edinson inventar el fonografo! No creo que nunca se haya robado a los dioses fuego más devastador. Fue como decirle a la gente: ¿para qué vais a estudiar música si podeís comprar por dos perras toda la música que queráis? Como si la vida fuera una cuestión de pasividad. 

Pues eso, pasividad prometéica. Si Prometeo se hubiese mantenido activo el águila no se hubiera atrevido a acercársele a roerle el hígado. 

martes, 18 de octubre de 2022

Juan Ruiz

Salgo a pasear con Juan Ruiz y raro es que no me eche unas risas. A veces se pone serio, pero lo normal es que me hable de mujeres que, al fin y al cabo, son el sujeto de los chistes que más nos gustan a los hombres. Nos creemos que las tenemos tan caladas que desvelar sus flaquezas se nos antoja que es una especie de medicina para los dolores de cabeza que nos producen. Son las cosas de la naturaleza que no hay fuerza humana que pueda modificar. Y no será porque no lo hayan intentado y sigan intentándolo todas las iglesias que en el mundo han sido y siguen siendo. Siempre han fracasado estrepetosamente, y seguirán fracasando, por la sencilla razón de que nunca han sido, ni serán, capaces de predicar con el ejemplo. La castidad es, por así decirlo, un imposible metafísico. 

De Juan Ruiz se ha dicho de todo, de putero para arriba. El callaltero Menéndez y Pelayo es de los que más se han ensañado con él. Habría que aclarar primero el porqué de que el tal Menéndez le diese al jarro de tal forma que a los 56 el hígado le dijo hasta aquí hemos llegado. Es muy sospechoso lo de esconderse tras el alcohol. Y más sospechoso todavía que un alcohólico acuse de putero a alguien del que lo único que sabe es que sabe mucho de mujeres. ¡Porque vaya que si sabía!

"Cuanto más desdeñada, cuanto más reprendida,/ cuanto más por un hombre golpeada y herida,/ tanto más por él anda muerta, loca perdida;/ solo piensa en la hora de estar con él unida."

Para mí que el Menéndez tenía algún problema de tipo digamos que freudiano. Y opina como opina porque las mujeres le daban tanto pánico que no había adquirido la menor experiencia sobre ellas más allá de su madre. Por eso debe pensar que si Juan Ruiz sabe tanto de mujeres tiene que ser porque es un putero. Ya ven, hasta el mejor escribano echa un borrón. 

Supongo que Juan alguna experiencia sí que debe tener. Pero más que nada su sabiduría sobre el tema se debe a que al haber restringido el ambito de sus indagaciones a la mujer le ha permitido profundizar como pocos lo hicieran. Y sobre todo con tanta gracia. Lo que trata de hacer con desenfado es advertirnos de lo importante que es controlar ese asunto so pena de hacer de la vida un infierno. ¡Y qué razón tiene! Claro, ni que decir tiene que su desenfado le ha traído la enemiga de los enganchados en ese estúltico vicio. ¡Por que míra que te llegas a sentir idiota al contemplar los restos de la batalla que creíste haber ganado! 

Por lo visto los curas de la parte de Talavera se han sentido muy aludidos, y ofendidos, y han empledo su poder de manada para dañar a Juan en la medida en que los que piensan mal y poco pueden dañar al que piensa mucho y bien. En cualquier caso, debemos estar agradecidos a esos curas talaveranos porque sin su dañino rencor es probable que Juan nunca se hubiese recluido y puesto a escribir semejante compendio de diversas sabidurías sobre los avatares de la vida. 

domingo, 16 de octubre de 2022

Gente vulgar

Definitivamente, no puedo ver películas por la noche. Me afectan y luego duermo mal. Con pesadillas. Anoche estuvimos viendo una llamada Ordinary People, Gente Corriente en español, dirigida por Robert Redford y con unos actores fantásticos. Quise dejarla a la mitad, pero no pude. Y eso que sabía punto por punto el desenlace. ¡Es tan previsible todo en las fantasías! Aquella mujer tan de clase media con ínfulas era una bomba de relojería. Con su perfeccionismo rampante, sobre todo a la hora de poner la mesa. No hay trastorno mental que tarde más en desvelar sus consecuencias que el perfeccionismo, pero cuando lo hace, la gente a su alrededor se hace consciente de todo lo que ha aguantado y toma fuerzas para ajustar cuentas. No hay perfeccionista, sobre todo si es mujer, que no acabe siendo abandonado por todos. 

Clase media que utiliza el golf como pall de paller, que dicen los catalanes, para afianzar su status social. Pasan sus ocios en esas praderas artificiales con pretensiones de paraíso, compartiendo con sus iguales el  placer de meter una bolita en un agujero. Por lo visto es algo que tiene su arte, que no por otra cosa es que puedan hablar horas y horas de ello. Lo que pasa es que a la hora de la verdad un chaval de pueblo como Severiano acaba siendo el campeón de eso. En mi pueblo conocía yo por lo menos a diez que podrían haber sido campeones si se hubiesen dedicado a ello. Donde ponían el ojo ponían cualquier cosa que arrojasen. ¡Pues anda que no!

Recuerdo que allá por los sesenta, cuando a mi padre le iba bastante bien, un tipo importante de aquellos con los que charlaba en el balneario, le recomendó vivamente que se hiciese socio del club de Pedreña. Lo comentó un día a la hora de comer y tuvo una acogida tan fría que no se volvió a hablar del asunto. Mi familia, desde luego que defectos tenía como para llenar las estanterías de un supermercado, pero el de ceder libertad por ganar cuotas de mercado no era uno de ellos. Eramos, en general, bastante fanáticos de lo de ir por libre. 

Gente corriente, ordinary people. Traducir ordinary por corriente, no sé si cumple con todos los requisitos de una buena traducción. Gente ordinaria, quizá hubiera sido más ajustado. Clase media sin más aspiraciones en la vida que la de mantener el status. Conocí y traté en tiempos a mucha gente así. Gente sin conciencia de su vulgaridad. Sin la menor inquietud de, por así decirlo, elevarse espiritualmente. Al final, por lo que sé, muchos acabaron en lo del golf. Y en lo del perro y los viajes, por descontado. Todos, también, consiguieron fabricar hijos maravillosos, según dicen. Aunque eso habría que verlo. 

En fin, que no me conviene nada ver películas por la noche. Duermo mucho mejor si escucho música. O intento hacerla con la guitarra. 

sábado, 15 de octubre de 2022

Ave Fénix

Aunque todos los tiempos son finales de algo, no todos son del mismo calado. Éste que estamos viviendo ahora me parece que ya no es que pase de castaño oscuro sino que ya se va haciendo necesario empezar a producir las cenizas que habrán de incubar el huevo del que saldrá un nuevo mundo. Es que hay cosas que no tienen más solución que agarrar las armas. ¿O es que ustedes se iban a quedar tan pichis si les quitan un hijo de doce años para cambiarle de sexo? Pues eso es lo que pretenden en EEUU según una proposición de ley que ha presentado una congresista de origen peruano. Lo primero: ¿cómo puede querer un niño de doce años cambiar de sexo si previamente no le ha comido el tarro alguien, un pofesor de su colegio lo más probable? No, estas cosas no tienen más solución que la justicia por tu mano. Me hago cruces pensando que pueda haber médicos que realizan esas cirugías. Sería a los primeros que habría que colgar. 

Se ha perdido el Norte. ¿Sabéis lo que es el Norte y por qué es tan importante? Pues el norte es la estrella Polar y es tan importante porque nunca cambia de sitio. Tampoco es que eso sea verdad. La realidad es que nosotros siempre la vemos en el mismo sitio. ¿Y saben por qué? Pues muy sencillo porque si usted prolonga el eje sobre el que gira la tierra hacia el norte dará indefectiblemente con ella. Por así decirlo, la atravesará como si fuese un pincho moruno. O sea, que esté la tierra en el grado de giro que esté, siempre la verán el mismo sitio porque el eje la tiene sujeta. Todo lo demás depende del grado de giro. O, si quieren, de la hora, el día o mes, en que observen el cielo. Por todo eso, saber localizar la estrella Polar no solo ha sido siempre de gran utilidad práctica para orientarse en la noche, estés donde estés, también hay que tener en cuenta su inestimable valor simbólico: no saber localizarla es sinónimo de andar perdido por la vida. Recuerdo a un gran amigo que hice en la Cataluña profunda, cuya vida era el desastre más elebarado que se pueda concebir. Una noche, recien acabado el trabajo que nos tríamos entre manos, miró al cielo rutilantemente estrellado y me dijo, aquella es la Polar. ¿Por qué?, le pregunté. Porque es la que más brilla, me contestó. Le dije que las cosas de la vida no suelen  ser así; que el brillo no era sinónimo de importancia. Le enseñé a localizar la Polar y le expliqué el porqué de que siempre estuviese allí. Como era una persona inteligente se hizo con el dato al instante. A los diez días ya había encontrado el Norte de su vida y, en vez de andar como una veleta de aquí payá, con parada en todos los garitos de juego, putas y alcohol, había firmado un ventajoso contrato de mantenimiento con una empresa gasística de ámbito internacional. La última noticia que tuve de él es que viajaba mucho para reparar los naturales desperfectos de cualquier infraestructura en uso. Espero que siga vivo porque el mundo necesita tipos como él. Por cierto, el otro día vi que en la calle Peñas Redondas, en la que viví cuando tenía once años, hay un mural explicando como se localiza la estrella Polar. 

Pues sí, se ha perdido el Norte. Y si no, de que otra forma se puede justificar que en el congreso de EEUU se esté debatiendo una ley tan mostruosa. Pero es que en todos los paises de por esta parte del mundo se están debatiendo leyes por el estilo. Y todavía hay imbéciles que dicen, sin pensar, por supuesto, que eso se soluciona con más democracia. Como si fuese posible desalojar del poder por el procedimiento electoral a los psicopatas que seducen a las masas con sus promesas de cuento de hadas. No hay forma. Solo queda organizarse para desalojarles por la fuerza. De las armas por supuesto. Sí, hay que proporcionar cenizas al huevo para que incube lo que sea que tenga que venir, que seguro será mejor que lo que hay.