miércoles, 21 de agosto de 2024

Piltrafas

El caso es que las circunstancias de la vida me han llevado a andar, estos días que corren, interesado por las enseñanzas de Confucio. Y la verdad es que todo lo que le escucho ya se lo escuché a otros. Estamos en lo de siempre, al ser humano que no le enseñaron de niño a responsabilizarse de sus actos, y a sacrificarse por los demás, y a conseguirlo todo con esfuerzo, le convirtieron en una piltrafa de por vida. Y así, con esos principios básicos, funciono siempre el mundo hasta que unos pensadores, alemanes por más señas, se pusieron a vender la idea ideal, es decir, lo que se ha venido conociendo como idealismo. Una utopía en definitiva. El ser humano, dijeron, todo lo puede con su mente, así que à quoi bon seguir necesitando a Dios. Pienso que de todas las tentaciones del demonio ninguna tan destructiva como la de ese idealismo. Lo podemos prever todo. Nosotros vemos las cosas tal y como son hasta en sus más íntimos detalles. Por eso las podemos ordenar a nuestro gusto para que funcionen como la seda. Y pusieron manos a lo obra y aquí tenemos los resultados: una sociedad en persecución permanente de lo fácil de lo fácil. Piltrafas amontonadas, para que nos entendamos.

Pero claro, todo en la vida pasa, aunque a veces cueste. Y es que sacar a la gente de perseguir solo lo más fácil de lo fácil, no es en absoluto fácil. Por eso palabras como responsabilidad, sacrificio, esfuerzo, etc, han sido catalogadas como fachas, o sea, que conmigo no cuentes... que yo me lo sé montar sin necesidad de pegar clavo. Claro que hay que partir del principio de que las piltrafas, por definición, son antisocráticas, es decir, imposibilitadas para conocerse a sí mismas. 

Pero, ya digo, todo pasa y, ahora, por poner un ejemplo, hay una corriente en los EEUU de América que reivindica para sí esas palabras malditas que, a la postre, lo que representan no es otra cosa que el Dios de la Biblia. Y lo curioso del caso es que esa corriente se esta haciendo impetuosa y todo parece indicar que, si no acabar, se va a llevar por delante mucha piltrafa. Al final la humanidad siempre se salva volviendo a descubrir el Mediterráneo. O a Confucio, lo que viene a ser lo mismo 

No hay comentarios:

Publicar un comentario