domingo, 20 de abril de 2025

La literatura

Hablábamos esta mañana de la importancia de la literatura. Un pueblo lo es y permanece en la medida que tiene una literatura y la recrea. Ahí están los judíos para demostrar lo que les acabo de decir. Ni territorio han necesitado para transitar como grupo cohesionado a lo largo de los siglos: tenían una literatura, luego tenían una ética. Sabían a qué atenerse. 

Hay quienes se preguntan por el porqué de que los EEUU de América le dé ese soporte incondicional al Estado de Israel. Es bien sencillo: EEUU sin la recreación que viene haciendo desde sus comienzos como nación de la literatura hebrea no sería nada. ¿Qué es su creación estrella, el cine del oeste, sino recreación de la Biblia? Y en el momento, hace ya unas cuantas décadas, que empezaron a sustituir el cine del oeste por el de la liga de la justicia -superhéroes ficticios con poderes sobrenaturales-, de inmediato comenzó la decadencia. Los héroes que no sufren, no sirven. Son una patraña. La ética, entonces, se va al carajo. 

Esa es la cuestión, que un país es poderoso en la medida que lo es su literatura. Por eso España lo es y navega a través de la Historia sin que las grandes tormentas le afecten. Los españoles, cuando pintan bastos, saben a qué atenerse porque lo tienen escrito en sus libros sagrados. 

Por eso da risa cuando ciertos colectivos que conservan una lengua vernácula se creen con atributos para convertirse en nación. Olvidan que una lengua es algo dado, como el llover, sin embargo, una literatura es el producto de la relación del hombre con lo divino. Sin esa relación no eres nada porque no sabes distinguir lo que está bien de lo que esta mal. 

En fin, de algo hay que hablar, de algo hay que escribir. En cualquier caso, doy muchas gracias a los dioses por haberme dado el ser en un lugar con una de las literaturas más poderosas de la tierra; nunca me canso de leerla porque nunca deja de maravillarme.

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