miércoles, 30 de julio de 2025

Misis Vonderleyen


Playa de Somo un atardecer de verano

Anda por ahí la chusma política muy mohína porque, según su opinión, Trump se la ha metido doblada a Misis Vonderleyen con motivo de no sé qué asunto de tipo comercial. Una vez más, toda esa mohinería no es más que teatrillo para tener distraído al populus mientras le siguen metiendo la mano en el bolsillo... que es de lo que se trata. 

El caso es que Misis Vonderleyen se gasta en peluquería lo que no está escrito. Y, ahí, sí que ha tenido un éxito sin paliativos, porque su ejemplo ha cundido everywhere; en mi calle, en menos de cien metros hay siete u ocho peluquerías... el espacio que queda es para bares. Por cierto, París bien sigue valiendo una misa; veía esta mañana un video en el que se mostraba el estado de sus calles después de una noche de socialización, empatización y todas esas cosas que tanto le gustan a la Vonderleyen y sus amohinados colegas. Se ve que las masas enfebrecidas  dan trabajo por las noches a camellos y camareros y por las mañanas a los servicios de limpieza. Todo cuadra y la nave va.  

Es muy curioso todo esto; a veces me topo por ahí con algún antiguo funcionario reconvertido en turista hasta que la muerte nos separe que, en menos de lo que canta un gallo, me trae a colación la decadencia de los EEUU de América. Indiscutiblemente es un whisful thinking promovido por el ansia de consuelo. Porque si EEUU está en decadencia, nosotros, ni te digo. ¿Qué hemos aportado, nosotros los europeos, a toda esta revolución digital que se nos está llevando por delante? Se lo diré: nada de nada. Todo ha sido creación estadounidense... nunca país alguno, tecnología digital mediante, consiguió tal grado de colonización a escala mundial. ¡Si eso es decadencia, que venga un exfuncionario y me lo explique!

Nosotros, aquí en Europa, con unos buenos servicios de limpieza lo tenemos todo solucionado. Ahí, en la foto que les muestro, tienen una prueba irrefutable de la creatividad europea. La juventud de Santander, y comunidades colindantes, reunida una tarde cualquiera de verano en una playa al sur de la bahía para socializar, empatizar y ponerse hasta el culo de marxismo cultural. No es inocente la cosa; es una manera de crear cientos de puestos de trabajo. A la mañana siguiente, mesnadas de trabajadores de la limpieza cruzan la bahía en las barcas de Los Reginas -antaño eran los Diez Hermanos-, para paliar el desaguisado. El caso es que cada uno cumpla con su misión en esta vida, unos a ensuciar y otros a limpiar. ¿Qué objeciones podríamos poner a tan sabia distribución social del trabajo? ¡Felicitaciones Misis Vonderleyen! ¡Lo borda usted! Nos vemos en la peluquería. 

1 comentario:

  1. Típico de la Von der Leyen. Hace algún tiempo, un lobo malísimo, un
    tal GW950m, se comió a Dolly, una Pony que tenía esta buena y paridora mujer. Dicho y hecho, se rebajaron considerablemente las leyes de protección al Lobo en Europa. Faltaría más. Por cierto , el tal GW950m jamás fue capturado.

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