lunes, 15 de septiembre de 2025

El bicarbonato

David mató a Goliat de una pedrada y la gente se puso a cantar: "Saul mató a mil, David mató a diez mil". Ni que decir tiene que a Saul aquello no le gustó un pelo, consecuencia de lo cual fue que cogiese una tirria a David que no veía la hora de verle muerto. A partir de ahí, de ese cántico jubiloso, la Biblia nos entrega una descripción pormenorizada de la sicopatología que lleva aparejada todo poder. El poder, por definición, es paranoico: ve enemigos por todas las partes menos por donde realmente los tiene que es, precisamente, dentro de sí mismo. Así es que Saul empeña su vida en la persecución de David que, como es un protegido del Señor, se le escurre como una anguila. Incluso llega el momento en el que Saul, consciente de su locura, pide perdón a David, pero, a los cuatro minutos, vuelve a las andadas... no puede evitarlo; es la maldición del poder. 

La Biblia se cansa de repetirnos que el único poder posible es el de Dios. Es un poder lejano que se toma su tiempo para aplicar su implacable justicia. Es por eso que Dios nos explica por boca de Samuel que todo poder terrenal es tiranía. Así todo, los judíos insistieron: no nos importa la tiranía con tal de poder ser como todos los demás. Y ahí es donde está la madre de todas las desgracias, en la necesidad de ser tiranizados que tienen los seres humanos en general. Es una necesidad patológica que supongo se alimenta del miedo a responsabilizarse de la propia vida. Es miedo, es vaguería, es... yo qué sé, pero el caso es que es muy difícil no caer en la tentación de adherirse a una ideología salvadora personificada en un tipo más o menos brillante según cómo se le mire. 

Así qué, ¡ojo al parche con esta cascada de líderes que se nos está viniendo encima! Es lo típico de los momentos de zozobra, no distinguir el deseo de la realidad. Necesitas algo y te lo sacas de la manga. Lo estamos viendo con el trágico suceso que acabó con la vida de Charlie Kirk; era el ingrediente que faltaba para elevarle a la categoría de mesías. Sin duda el tal Charlie era un tipo brillante que estaba haciendo mucha pupa a los del marxismo cultural, y por eso lo mataron, pero, de ahí a pensar que su mensaje es redentor, hay un gran trecho. Y es que, como el mismo Dios nos advirtió, no hay mensaje redentor que no lleve dentro de sí el germen de la tiranía. 

Pues sí, Saul no se salió con la suya y David le sucedió en el trono. Y para no ser menos, mató a todo el que le estorbaba. Incluso al que estorbaba sus caprichos. Ya ven, con lo bueno y justo que parecía cuando era perseguido por Saul... aunque eso no quita para que, mientras esperaba el trono, viviese del pillaje.  

 Resumiendo: hay que saber reconocer el mérito ajeno, pero sin perder nunca de vista el sentido crítico, porque nadie salvo Dios es perfecto... bueno, también el bicarbonato.  

domingo, 14 de septiembre de 2025

La pesca

Para mí que lo mismo la morangada que los adeptos al marxismo cultural se están creyendo lo que no es. Controlan los medios de comunicación tradicionales y practican el activismo barato en las redes sociales, pero la realidad es bien otra a la que nos quieren dar a entender. La realidad es que ayer no cabía un alfiler en el centro de Londres debido a la cantidad de gente que está hasta las pelotas que había decidido salir a manifestar su opinión. Dicen que tres millones; siempre se exagera, pero las imágenes de la movida son para que más de uno se eche a temblar. Porque, ¿en qué cabeza cabe que los ingleses se vayan a dejar comer por unos fanáticos con chilaba? ¡Pues buenos son ellos!

Buenos son los ingleses, buenos los franceses, los alemanes, los americanos de la biblia y el fusil, por no hablar de nosotros, los españoles. Yo recomendaría a los moros que, una de dos, empiecen a camuflar sus señas de identidad o se apresuren a hacer las maletas. Y, a los de marxismo cultural, que procuren caerse del caballo camino de Damasco porque, de lo contrario, lo van a pasar muy mal. Y es que en esta vida todo tiene un límite y, para mí, que ya estamos tocándolo. 

Ya me cansa cuando oigo hablar de la decadencia de occidente. Y luego van y te ponen a Roma como ejemplo. ¿Dónde ven ellos la decadencia de Roma? ¿Acaso no está Roma viva en todo occidente? Quizá esa gente está confundiendo decadencia con evolución. La evolución natural de todo lo que está vivo. Hay momentos en la civilización en los que, a causa de haber robado tanto fuego a los dioses, hay que pasarse una temporada encadenados a una roca del Cáucaso. Y en ello estamos, porque es imposible digerir en una o dos generaciones todos estos descubrimientos que nos han sacado de nuestras casillas; hay demasiada pobre gente que merced al uso de cachivaches ha dado en creerse Dios. Son las cosas de la adolescencia. Pero eso pasa pronto. Un par de gatillazos y ya está. 

Ayer, como les decía, no cabía uno más en el centro de Londres. Ni, tampoco, cabía un pescador más en el muelle del Pesquero. Va a llegar un momento en el que van a tener que pedir la vez para poder colocar su silla, y sacar su caña, al borde del agua. Pocas actividades más sosegadas que esa. Y casi siempre cae algo. Me reconforta mucho recordar todas las horas de mi niñez y temprana adolescencia que dediqué a la pesca. Sin duda alguna, fue lo mejor de mi aprendizaje de la vida. 

sábado, 13 de septiembre de 2025

El Lazarillo

Cuando se publica el Lazarillo de Tormes, mediado el siglo XVI, España está en su apogeo: se está convirtiendo en la potencia hegemónica en todos los órdenes. Ocho siglos de lucha contra el sarraceno le han proporcionado un músculo que es imposible mantener sosegado: necesita acción. A la vista están los resultados; solo hay que darse una vuelta por este barrio en el que vivo para comprobarlo: más de la mitad de las personas que lo habitan son hijos de aquellas epopeyas que fueron más que nada espirituales. 

Y en ese contexto de euforia es cuando se escribe el Lazarillo de Tormes, una visión de la condición humana en sus aspectos más siniestros. Todos los pecados capitales en ebullición. El clérigo y el ciego no ponen límites a su maldad. Y el hidalgo es como un perro callejero que se queda con Lázaro porque le da de comer. No se salva nadie en esa historia. Es la miseria humana impregnándolo todo. 

Como se suele decir, cada uno cuenta la feria según le va en ella. Sin duda al anónimo autor del Lazarillo le debía ir de pena y por eso solo se fijaba en lo que sintonizaba con su estado de ánimo. Porque no puede ser que una sociedad que hizo tales gestas fuese tan degradada moralmente como nos la pinta. En realidad, si bien lo consideramos, toda, o casi toda, la literatura cojea de ese pie: describir los aspectos más siniestros de la realidad que, por lo que sea -ignorantes psicólogos tienen las ciencias del espíritu que te lo sabrán responder-, son con los que los lectores más se regodean. 

Dicen que la envidia es el sufrimiento por el bien ajeno. ¿Qué es, entonces, el regodeo por el mal del otro? Seguramente es el consuelo de los miserables por aquello de que a todo hay quien gane. Ver a alguien muy jodido, parece como que ayuda a relativizar el propio jodimiento. Y ya, cuando el muy jodido saca su ingenio para vengarse, la identificación es absoluta: el momento álgido de toda la historia del Lazarillo es cuando hace saltar al ciego contra una columna. Es una crueldad tan justificada que casi parece virtud. Pero, la realidad es que, la necesidad de venganza delata nuestra impotencia. 

En fin, sea como sea, lo que cuenta es que disfruto leyendo las miserias por las que pasa Lázaro y, sobre todo, su ingenio, para sobrevivir. Quizá es porque me resulta fácil identificarme, y es que, salvando las distancias, uno también tuvo que pasar lo suyo y saber ingeniárselas cuando, a los diez años, empecé el peregrinaje por internados y pupilajes... pa contar y no acabar.   

viernes, 12 de septiembre de 2025

Con dos cojones

 


Como se suele decir aquí, en esta España nuestra, con dos cojones. La foto es del noticiario de Telemadrid. ¡Ale, que se sigan rasgando las vestiduras los putos vagos de siempre! Y es que, no se engañen al respecto, si hay algo que produzca discapacidad mental es la vaguería. Aunque tampoco se podría asegurar, como en el caso del huevo y la gallina, cuál es primero, la vaguería o la discapacidad mental. En fin, pelillos a la mar. 

Comentábamos esta mañana acerca de esta manipulación de las masas por parte de los poderes públicos. ¿Como puede ser que la gente se deje llevar de aquí para allá como si se tratase de rebaños de borregos? Anteayer se trataba de la mal llamada vacuna de marras; ayer de Putin; hoy de Palestina; mañana, Dios dirá. ¿Y qué pasa con problemas mucho más gordos que hay en el mundo que ni siquiera se mencionan? Medio millón de cristianos muertos por las hordas musulmanas en Nigeria cada año. Millones de uigures desplazados, e internados en campos de concentración, por las autoridades chinas. La lista es interminable: las injusticias crecen en el mundo como los hongos en el campo. 

Claro que, para empezar, habría que determinar dónde está la injusticia y, caso de haberla, quién es el que la comete. Porque siempre hay mucho interés de parte a la hora de juzgar. ¿Qué diría toda esa chusma que va a las vueltas ciclistas a manifestarse contra los judíos si tuviesen un hijo, o un hermano, secuestrado por la morangada? Pero bueno, es inútil insistir: los vagos, siempre, por definición, odian a los diligentes; es la historia del mundo, vagos intentando matar a diligentes para apoderarse de sus riquezas. 

Pero en Madrid los vagos dan en piedra. Porque en Madrid se concentra buena parte de la diligencia, que es mucha, del mundo hispano. Por eso es como un faro que impide que el resto de ese mundo se suma en las tinieblas del marxismo cultural. Madrid, a la chita callando, es la heredera por vía directa de la Escuela de Salamanca, sustanciada en la actualidad en la Fundación Juan de Mariana: un canto a la libertad individual, en definitiva. Es evidente que corre mucha sangre judía por las venas de Madrid, así que, ¿de qué extrañarse que estén juntas esas dos banderas? Y que Dios nos lo conserve. 

jueves, 11 de septiembre de 2025

Hermanitas de la caridad

La democracia es un régimen político que consiste fundamentalmente en que, cuando los malos -el Dr, Moriarti- se ven perdidos, de inmediato empiezan a matar. Ayer, por ejemplo, mataron a Charlie Kirk, un youtuber con mucha audiencia que estaba posicionado sin ambigüedad alguna a favor de las políticas de Trump. 

Así que el gran problema de las democracias, como de cualquier sistema político, es el mismo que tenía Serlock Holmes: la imposibilidad de pillar al Dr. Moriarti. Y no le pillaba por la sencilla razón de que no era identificable. Se sabe que está ahí por sus obras, pero, cuando piensas que ya le tienes acorralado, se escurre disfrazado de hermanita de la caridad. Por eso es que, servidor, de nadie sospecha tanto como de las hermanitas de la caridad. Porque ese es el asunto, que cuando una sociedad es temerosa de Dios, es decir, cumple con sus mandamientos, las hermanitas de la caridad están de más. 

El caso es ese, que ayer mataron a Charlie Kirk por las mismas razones que en lo que va de mes han matado en Alemania a siete candidatos de un partido político que se identifica con las políticas de Trump. Por cierto, que trump, traducido al español, es triunfo. Y es que, se ponga como se ponga quienquiera que se quiera poner, no hay alternativa a las políticas de Trump que vienen a ser las mismas que Dios dictaba a los reyes, por medio de sus profetas. 

Samuel dijo a Saul:

-El Señor me envió para ungirte rey de su pueblo Israel. Por tanto, escucha las palabras del Señor. Así dice el Señor de los ejércitos: "Voy a tomar cuentas a Amalec de lo que hizo contra Israel, atacándolo cuando subía de Egipto. Ahora ve y atácalo; entrega al exterminio todos sus haberes, y a él no lo perdones; mata a hombres y mujeres, niños de pecho y chiquillos, toros y ovejas, camellos y burros."

La guerra de Gaza, para que lo sepan las hermanitas de la caridad que no ganan para coser las rasgaduras que se hacen en sus hábitos de puro indignadas que están, es lo mismo que lo de Amalec. Si no exterminas a los de Hamás, incluidos los chiquillos y niños de pecho que utilizan como escudos, olvídate del favor de Dios, porque su mandato ha sido claro y no admite vuelta de hoja: los enemigos son los tibios que no quieren disparar hasta que no haya niños haciendo de escudo.  

Y esa es la enseñanza de la Biblia que tiene bien aprendida Trump, Netanyahu y cualquier dirigente del mundo que quiera llevar a su pueblo a la tierra prometida. Churchill les dijo a los ingleses: sangre, sudor y lágrimas. Y es que no hay otra forma de luchar contra Moriarti, es decir, la envidia, el resentimiento, el odio, que señorea los espíritus de todos los fracasados disfrazados de hermanitas de la caridad.    




   

miércoles, 10 de septiembre de 2025

Virilidad

 ¡Por una masculinidad más diversa!  

Estaba yo viendo la película del oeste de la cadena de la Iglesia y, de pronto, veo esa misteriosa frase en mitad de la pantalla y, en una esquina, el logo del ministerio de igualdad... que esa es otra. Son cosas de socialistas, pensé inmediatamente: intoxicar a la pobre gente con ideas equivocadas -imposibles metafísicos- por medio del retorcimiento del lenguaje. Así es como se han cometido las mayores barbaridades de este mundo, preparando siempre el terreno por medio del retorcimiento del lenguaje.  

Todas estas cosas, supongo, son la consecuencia de muchos años seguidos de opulencia. Gente que se ha criado sin haber tenido que ingeniárselas, ni siquiera, para conseguir el más absurdo capricho. Lo que siempre se conoció como niños malcriados, o sea, incapaces de crecer. Miren ustedes a su alrededor y ¿qué es lo que ven? Niños mayores, todo el día en la terraza consumiendo golosinas o yendo de aquí para allá, al quinto carajo, para ver cosas, como dicen. 

Masculinidad diversa, por Dios bendito, qué majadería. Lo doloroso es que hay miles de personas, socialistas todas, claro está, que viven de ese cuento. En realidad, la única definición que le cuadra al ser socialista es la de persona con una especial habilidad para vivir del cuento. Por eso la mayoría de los médicos, maestros y, no digamos ya, curas, son socialistas... todos ellos expertos en vivir de engañar a los incautos. 

Todo esto se tiene que acabar. Por las buenas o por las malas. La experiencia histórica dice que casi siempre se sale del absurdo por las malas. Como en Sodoma y Gomorra que, por lo visto, había mucha masculinidad diversa. Claro, hay tanto diverso, que luego viene un moro, que esos nada de diversidad, y te viola a la hija... y luego a llorar como un niño. Al final, paradojas de la vida, van a ser los moros los que vengan a salvarnos. Como les pasó a los godos que gracias a los ocho siglos de lucha con los moros se convirtieron en el pueblo más viril de la tierra. 

En fin, o acabamos con los socialistas o ellos acaban con nosotros. Por lo visto el presidente socialista de España dijo ayer que, porque no tiene una bomba atómica, que, si la tuviese, se la arrojaría a los judíos; y no por nada, sino porque son de una virilidad que no se puede aguantar... hasta las mujeres van allí a la guerra con los moros.  

martes, 9 de septiembre de 2025

Asesinatos por encargo

  
Me he enterado, por medio del Dr. Campbell, de que en una región de Alemania en la que el próximo mes hay elecciones, así, como el que no quiere la cosa, han aparecido muertos siete candidatos de un partido con muchas probabilidades de llevárselo de calle y que, para más inri, es de esos que llaman de extrema derecha. El Dr. Campbell analiza esas muertes, una por una, y no encuentra otra explicación que la del mero hecho fortuito, porque todos ellos, hasta la fecha en que aparecieron muertos, habían gozado de buena salud. Bien es verdad que nos puntualiza que se trata de un hecho fortuito con un índice de probabilidades de que se dé muy por debajo de, por poner un ejemplo, que te mate un rayo o, todavía más improbable, que te toque la bonoloto. Al respecto de rayos y bonoloto hay un vídeo de Sal Khan impagable que, si yo fuese Dios, no pararía hasta conseguir que todo el mundo le viese y comprendiese. Pocas cosas, pienso, pueden ser más revolucionarias que la difusión entre las masas de la ciencia estadística... pero esta es otra historia. 

El caso es que aparecen siete candidatos muertos y las autoridades políticas se llaman Andana. Siempre estuvo muy de moda entre las autoridades de cualquier tipo lo de llamarse Andana que, para que se entienda, es lo mismo que lo de decir: a mí que me registren. Y así está el patio, que como de nada sirve registrar se ha entronizado como reina de todas las conciencias la sospecha. Todo el mundo sospecha de todo el mundo, lo cual irremisiblemente lleva a la organización mafiosa, o sea, la omertà, es decir, aprender a tener la boca cerrada so pena de que te liquiden. Hemos visto tantas películas y series dedicadas al asunto de las mafias que todos sabemos perfectamente en que consiste el invento: todo lo que estorba mis designios, lo elimino y, a mí, que me registren. O me llamo Andana.  

Me mandaron ayer el enlace a un short, que así es como al parecer llaman a los videos breves, en el que el cómico Boadella, que lo dice todo con un punto de humor que le da verosimilitud, daba su particular visión de la jugada.  Decía que se equivocan los que dicen que el presidente Sánchez es un maquiavélico y que si tal y que si cual. Sánchez, para Boadella, no es más que un chuleta de barrio en el que se fijaron, cuando pasaba por allí, las dos mafias que se reparten el territorio: la vasca y la catalana. Las dos mafias que, a la muerte de Franco, organizaron el cotarro de tal forma que les permite hacer y deshacer a su antojo dándole a todo ello una apariencia de legalidad. Pero todos sabemos que solo es apariencia; la realidad es que cuando les ha convenido asesinar a unos cuantos para afianzar su posición no lo han dudado un instante. ¿O qué piensan ustedes, si no, que han sido Eta y Terra Lliure? Pues eso, los brazos armados de esas mafias. El padre padrone dice, mátame a éste que me está estorbando y los sicarios se ponen al trabajo a sabiendas de que si les pillan la mafia no les abandonará. De hecho, ya hay algunos sicarios de esos sentados en las butacas de los parlamentos. ¡Y como si tal cosa!

Pues sí, en Alemania ya se han cargado a siete candidatos de los que a la mafia ne le convienen... por poco maleables: eran de extrema derecha. ¡Fíjense, en Alemania, que anda que no tienen experiencia allí en lo de cargarse gente! Y menos mal que no han instalado cámaras de gas para dar más vistosidad al asunto, porque seguro que tentaciones no les habrán faltado. Y es que hacer vistosos los asesinatos es parte del negocio: que la gente sepa lo que tiene que temer. 

Así funciona, y ha funcionado, el mundo, y qué le vamos a hacer si es parte del juego. Como también lo es que la justicia divina es implacable. Y, si no lo creen, váyanse a echar un vistazo al País Vasco y Cataluña y luego comparen con el resto de España. Cuando mataban Eta y Terra Lliure nadie ponía en cuestión que Cataluña y País Vasco estaban a la cabeza de España en todo. Hoy día están por detrás de Murcia -lo digo con todos mis respetos hacia los murcianos y gente de mal vivir-. ¡Ya ven lo que son las cosas! 

En cualquier caso, lo de Alemania promete espectáculo. Asesinatos por encargo, se podría titular. 

lunes, 8 de septiembre de 2025

Up your hole

 "You can stick your Palestine up your hole" (Puedes meterte tu Palestina por el culo). Esto es lo que se pusieron a cantar un grupo de nord-irlandeses, fans de un equipo de futbol que se habían desplazado a Luxemburgo, cuando vieron una manifestación propalestina. Me puse contento cuando lo vi porque al momento lo consideré un signo más de que la sociedad está reaccionando en la buena dirección. 

Pocas cosas hay en este mundo que contribuyan tanto a dar una falsa imagen de la realidad como el activismo. El activismo es el arte de hacer que unos pocos parezcan muchos. Bueno, más que un arte, una artesanía de tres al cuarto a la que se dedican los que no sirven para nada bueno. Son picaros a los que el poder, via subvenciones, manipula a su antojo. Ahora interesa tal cosa, pues cojo a unos cuantos pícaros de esos y les pago para que salgan a plazas y avenidas a gritar consignas. A los cuatro días ya se les habrán sumado una legión de los que son como ellos, es decir, incapaces de pensar por sí mismos... que es una mayoría bastante considerable. Así, con estas triquiñuelas, es como el poder trata de crear una opinión a la medida de sus intereses. Y lo suele conseguir a corto plazo, pero otra cosa es a largo que, por lo general, suele venir a dar en lo contrario de lo que se proponía. Y eso es exactamente lo que está pasando con lo de Palestina. 

Y es que con lo que no suele contar el poder es que siempre, por definición, hay una minoría de despiertos -que piensan por su cuenta- con los que de nada valen las triquiñuelas. Las pillan al vuelo y las toleran siempre y cuando no sobrepasen ciertos límites. A partir de ahí llega el hartazgo y, con él, la reacción. Una reacción que, desde luego, no se manifiesta en las calles si no es en forma de cachondeo -como el de esos irlandeses en Luxemburgo-; por lo general, se manifiesta en forma de corrientes subterráneas que poco a poco van impregnando el terreno de interpretaciones de la realidad más aproximadas a la verdad. 

Y eso es lo que está pasando con esto de Palestina, lo mismo que pasó cuando lo de la Falsemia. La minoría despierta impuso su criterio entonces y lo está imponiendo ahora. Y es que, hay que ser muy mierda para que Israel no te inspire admiración por lo mismo que la morangada te inspira desprecio. Por sus obras los conoceréis. Trabajo duro, ahorro e inversión, de los unos; tocarse las bolas, victimizarse, y esperar ayuda, los otros. Tú escoges. 

Pero no nos engañemos al respecto; detrás de todo esto no hay más que la más humana de todas las reacciones que no es otra que la envidia y el resentimiento de los pocos dotados hacia los muy dotados para el sacrificio. ¿Por qué ese puede y yo no? Ahí es donde se estrellan todas las doctrinas igualitaristas, en la capacidad de sacrificio... nada jode más a un vago que ver a alguien sacrificándose. Y ésta es para mí toda la explicación a lo que estamos viendo ahora con lo de Palestina y hemos visto a lo largo de la historia con tantos y tantos episodios de sufrimiento y desolación. 

domingo, 7 de septiembre de 2025

El gran despertar




Miren a este tipo de la foto; era uno de los máximos responsables del organismo -CDC- que dirigió el aquelarre de la pandemia. Acaba de ser cesado por RFK, ministro de sanidad de la administración Trump. Un funcionario al que los laboratorios han hecho multimillonario. Y ya saben lo que pasa con los multimillonarios por obra y gracia de la corrupción, que nunca se sacian y acaban dando en las más extravagantes de las perversiones... ritos satánicos y cosas así. 

Pues sí, señoras y señores, en los EEUU de América están pasando cosas de lo más interesantes de las que aquí no sé si la gente tendrá noticia porque, con tanta pasión antijudía, no queda tiempo para nada de lo que realmente nos concierne. Es curiosa esta reiteración europea en el antijudaísmo cada vez que las cosas se ponen mal, pero, bueno, esto daría para escribir unos cuantos libros y todavía no conseguiríamos aclararnos al respecto. A lo que iba, a lo que pasa en los EEUU propiamente dichos.

Ya les he contado que mi casi única fuente de información es un portal, o como se diga, de Telegram llamado World Doctors Alliance. Se fundó muy en los principios de la famosa pandemia para dar voz a todos aquellos a los que la censura oficial se la quitaba. Así fue que todo el que quiso pudo tener información contrastada de lo que estaba pasando. Y no eran precisamente chiquilicuatres los que en ese portal se expresaban, sino muchos de los que, hasta que comenzó la fiesta, habían sido tenidos por lo más granado, a nivel mundial, de la ciencia médica, algunos de los cuales son los que, ahora, forman el equipo de RFK -de los Kennedy de toda la vida-.

Ese es el asunto, que se está poniendo negro sobre blanco todo lo de la pandemia. Como dice un titular de The Tellegraph: "Overton window smashed beyond repair" -la ventana de Overton ha sido hecha pedazos sin reparación posible-. Supongo que saben lo que es la ventana de Overton porque de un tiempo para acá no hay chichirimundi que no la cite: lo que está permitido debatir por la corrección política. Sí, eso es exactamente lo que está pasando, que la corrección política se ha ido a tomar vientos. Una muestra:

-Surgeon General Dr. Joseph Ladapo Just Announced That Florida is Ending Mandates for ALL Vaccines

“Every last one is wrong … Who am I, or anyone else, to tell you what you should put in your body? Who am I to tell you what your child should put in their body?”


(Director General de Sanidad, Dr. Joseph Ladapo, acaba de anunciar que el Estado de Florida pone fin a todos los mandatos sobre vacunas.

"Todo el mundo se equivoca... ¿Quién soy yo. o cualquier otro, para decir a nadie lo que se debe meter en su cuerpo? ¿Quién soy yo para decirte lo que tu hijo se tiene que meter en el cuerpo?)

Otra muestra: 
Now, MAHA Chief Medical Advisor, Dr. Malhotra: "Not a single person should have been injected with this, what is more better described as a gene therapy than as a vaccine... highly likely the Covid vaccines have been a significant factor in the cancer of members of the Royal family."

(Ni una sola persona debiera haberse inyectado eso, que estaría mejor descrito como terapia génica que como vacuna... es altamente probable que las vacunas del Covid hayan sido un factot significativo en los cánceres que padecen algunos miembros de la familia Real.)

Si se pasan por el portal que les digo, encontrarán cientos de noticias sobe la falsemia y su resaca, que les indicarán hasta que punto se está dando la vuelta la tortilla. Porque no se engañen al respecto, hasta que no se dilucide lo que realmente fue lo que llamaron pandemia el mundo no va a descansar. Y es que nunca se había vivido una degradación moral de tal calibre... miren al tipo de la foto... como aquí en España: de los prostíbulos a la Moncloa. Pero no sufran porque el gran despertar ya ha comenzado... por los EEUU de América, que es por donde siempre empieza todo de hace un siglo para acá.


sábado, 6 de septiembre de 2025

Vete tú a saber

 


Comprendo que es necesario preocuparse por lo que pasa alrededor de uno. Más que nada por lo de aquella máxima griega que aseguraba que, cuando ves venir la flecha, te hiere menos. Puede que sea así, aunque no estoy muy seguro; la mayoría de las cosas desagradables siempre me han pillado por sorpresa. Sea como sea, ya hace mucho que procuro por todos los medios gastar el menor tiempo posible en lo de estar al día en los dimes y diretes de la cosa socio-política-económica. Y es que, mi ya larga experiencia me asegura que siempre es más de lo mismo. Como decía Nietzsche, el intríngulis de la cuestión siempre ha sido y será que la inmensa mayoría de los débiles se organiza -el Estado- para dar por el saco a la minoría de los fuertes. Así es que ya no recuerdo la última vez que leí un periódico o vi un telediario. Me mataría el tedio si lo hiciese. La poca información del presente que recibo es de viva voz o el titular de algún video que se me cuela cuando ando a la búsqueda de pecios por YouTube.

Pues, si no lees periódicos, ni ves televisión, ni acudes a los bailes de vampiros, ¿cómo te las arreglas para que el tiempo no te arrase? Se lo diré: lo primero de todo, siguiendo las enseñanzas de Shopenhauer, he aprendido a convivir con el aburrimiento. Lo segundo, todas las cuestiones de supervivencia: ir a comprar, cocinar, hacer la colada... ahora mismo, mientras escribo esto, tengo unos garbanzos al fuego con los que luego haré el humus con el que rompo el ayuno todas las mañanas. Lo tercero es la lectura; siempre tengo tres o cuatro libros a mano; la Biblia que no falte; una antología de literatura griega, tampoco; un clásico español para cuando salgo de paseo y descanso en los bancos de los parques, el Lazarillo de Tormes, ahora; y, para leer en alto, el Romancero que me regaló mi madre y que era un recuerdo de su padre: toda la Edad Media novelada en octosílabos.  

Pero lo que realmente me tiene enganchado son los problemas como el que les pongo en la foto. Son verdaderos comecocos; a veces me tienen más de una hora dándole vueltas hasta que sucumbo y acudo al vídeo explicativo. Cuando doy con la solución por mis propios medios la biología me recompensa con una descarga de dopamina... subidón, para que mejor nos entendamos. 

Y por si todo ello fuese poco, la guitarra siempre a mano. No hay preocupación que no se esfume poniéndose a desentrañar una partitura. O interpretar una que sabes de memoria. La memoria: una guerra a muerte para que no se me borre el repertorio. Entre pitos y flautas, dos horas al día no me las quita nadie. 

En fin, no sé por qué les tengo que contar estas intimidades; quizá sea para afianzarme en mis convicciones. Aunque vete tú a saber.   

viernes, 5 de septiembre de 2025

Dios mediante

 Me doy cuenta de que ando un tanto melancólico. Algo así como Don Quijote cuando regresó a su aldea vencido de sí mismo. Vencido de sí mismo, es decir, recuperado el juicio. 

Aunque, sería mejor decir encontrado. Porque para recuperar algo tienes que haber perdido lo que tuviste alguna vez y, mi impresión a tal respecto, es que, si alguna vez tuve algo, debió de ser muy poco. 

El caso es que al terminar el Quijote me han entrado ganas de volver a leer la Biblia en estos atardeceres cada vez más largos. Yo diría que la Biblia es el libro que mejor ayuda a reconocerse a uno mismo. En ella te sientes reflejado, sobre todo, en todo lo que hiciste y no debieras haber hecho. Todos los actos de pura soberbia que realizaste por instigación del demonio. Sin duda, o no recibí la debida educación, o venía mal hecho de fábrica, o vete tú a saber, pero lo que es evidente es que no tuve el suficiente temor de Dios y Dios no me lo perdona. 

Ahora, miro el mundo a mi alrededor y sufro por lo que veo; sobre todo porque soy consciente de que fui semilla del diablo. Toda esta agitación inútil en persecución de quimeras es lo que yo colaboré a inculcar con mi ejemplo. Ahora, Dios me lo cobra. 

Y, ya digo, menos mal que tengo la Biblia para consolarme. Porque ella me enseña que no soy una excepción, sino la regla. He sido como he sido porque, quizá, no ha podido ser de otra manera. Dios no me eligió para profeta porque no tenía suficiente linaje... el tener un antepasado campeón de chamelo en Haro, provincia de Logroño, es bien poca cosa.

En fin, vamos a ver si puedo vivir lo que me queda sin dar la lata a nadie... Dios mediante. 

jueves, 4 de septiembre de 2025

Defecto de fabricación

Me envía Santi un artículo en el que se afirma que uno de cada dos japoneses no bebe alcohol. Es una gran novedad en un país en el que, por lo visto, beber era una obligación social ya que favorecía la armonía. Siempre hubo allí el ritual de ir a tomar unas copas con los colegas a la salida del trabajo. Bien que hemos visto eso en las películas costumbristas de Ozu. Lo mismo que la tolerancia a las consecuencias de los excesos. En eso, la sociedad japonesa, que dicen que es tan peculiar, bien poco se diferencia de la nuestra. Como tampoco se diferencia en ese salto al abstencionismo que, todo parece indicar, también se está dando por aquí. Me decían mis hijas que hoy día los jóvenes no beben y, también, leo titulares en los que se asegura que el negocio del vino y la cerveza ya no va tan bien como iba. No sé qué habrá de cierto en ello, pero no me fío un pelo, porque la cuestión mollar de este asunto, que no es otra que la necesidad de evasión de uno mismo, no creo que haya cambiado, a no ser que lo haya hecho hacia peor por aquello de haber aumentado las horas de ocio. 

Personalmente, como buen chisgaravís que he sido, necesité del alcohol para poder soportar eso que la gente llama relaciones sociales y que, yo, desde que ví cierta película de Polansky, llamo bailes de vampiros. El caso es que nunca toleré muy bien el alcohol y, quizá haya sido, en parte, debido a ello, el que me haya costado tan poco dejar de frecuentar los bailes de vampiros. Es una hipótesis, aunque no es la única que tengo; pocas lecturas me habrán impactado tanto como Las Bacantes de Eurípides. Y es que una cosa es querer meter en la cárcel a la sentimentalidad y otra es darle rienda suelta, cosa que automáticamente lleva al canibalismo. El alcohol es, precisamente, la facilitación de esa rienda suelta... la exaltación de la amistad, los cantos regionales, el tuteo a la autoridad y, lo peor de todo, los insultos al clero; a partir de ahí, ya se puede esperar cualquier cosa, incluso ponerte a pensar en modo socialista; la ruina moral total, en definitiva. 

Sentimentalidad, idealismo, hay que andarse con un cuidado extremo con estas cosas, porque te abandonas a ellas y acabas en la miseria. Y no niego yo que el tomar una copa de vino en las comidas pueda ser beneficioso por aquello de que facilita la digestión de los alimentos, cosa que pone de buen humor, pero, ¡ojo al parche!, porque el vino no deja de ser fuego robado a los dioses y, como tal, a la menor falta de respeto te encadena a una roca y te roe los hígados. 

En fin, vete tú a saber, porque con las adicciones, pasa como con los reyes, que a una muerta, otra puesta. Porque, ya digo, la cuestión mollar de este asunto es la imposibilidad que muestran los humanos de soportarse a sí mismos a la que dejan el fragor de la batalla. Digamos que ese es el mayor defecto de fabricación que tenemos.  

miércoles, 3 de septiembre de 2025

Vida cumplida

El final de El Quijote es de una sentimentalidad enternecedora. Se te saltan las lágrimas. Oficialmente, muere de unas calenturas, pero, en realidad, los que le conocen, empezando por Sancho, que incluso se lo dice, saben que es de melancolía. Le han desmontado el chiringuito, pero cuando ya no daba más de sí. Su misión en la tierra está cumplida; quedarse aquí solo podría servir para ensombrecer la magnitud de su logro: dejar claro ante el mundo la ridiculez del idealismo. A lo único a lo que no renuncia es a su amor por Dulcinea. Es como el amor a la virgen María, algo sagrado, es decir, que está más allá de todo intento de comprensión. Por eso es que, recuperado ya el juicio que nunca perdió, le insta a Sancho a que siga azotándose por tal de desencantar a Dulcinea... interprétenlo como quieran que ya son mayores. 

"Con estos pensamientos y deseos, subieron una cuesta arriba, desde la cual descubrieron su aldea, la cual vista de Sancho, se hincó de rodillas y dijo:

—Abre los ojos, deseada patria, y mira que vuelve a ti Sancho Panza tu hijo, si no muy rico, muy bien azotado. Abre los brazos y recibe también tu hijo don Quijote, que, si viene vencido de los brazos ajenos, viene vencedor de sí mismo, que, según él me ha dicho, es el mayor vencimiento que desearse puede."

Vencedor de sí mismo: no se puede resumir en menos palabras lo que es una vida cumplida. Estamos aquí para vencernos a nosotros mismos y todo lo demás es pura ilusión. Claro que el cómo vencerse a uno mismo no es cuestión que se pueda despachar en dos palabras. Cervantes, que aprendió dos en la vida y una en los libros, necesitó escribir mil y pico páginas de apretada letra para llegar a la conclusión de que solo a base de batacazos se consigue aproximarse a esa deseada meta. En fin, que les voy a decir que no sepan ustedes: una de dos, o recibes batacazos o acabas de limpiabotas... boleros, que dicen los mejicanos... lo mismo que a las melodías sentimentales.   

martes, 2 de septiembre de 2025

Séneca

Considerado desde la distancia, uno cae en la cuenta de que aquello de la dictadura no fue tan malo como nos hicieron creer. Ni mucho menos. Lo he recordado hoy al recibir un enlace a una recopilación de citas de Séneca. ¿Cómo no estar de acuerdo con todas y cada una de ellas si uno fue educado a sus pechos? Hasta en aquella incipiente televisión de los años sesenta nos pusieron una serie de título Seneca con guion de Pemán -otro autor que, estoy seguro, algún día se recuperará-. Las cartas a Lucilio, Sobre la brevedad de la vida, De la ira, son libros que lees, cuando ya eres mayor, como quién da un paseo por el campo en primavera. Nada te desmiente porque ya se encargó de desmentirte la vida; solo encuentras en ellos confirmación a lo que ya son tus convicciones. 

Sí, en aquella época nos educaron para el estoicismo. Por eso, quizá, fue que lo pasé tan mal cuando, con la llegada de la opulencia, me creí en la necesidad de disfrutar de las cosas superfluas. Al respecto, nunca obtuve resultados que mereciesen la pena y, francamente, no creo que nadie los obtenga por más que se obstine en aparentarlo. No tardé mucho en darme cuenta de que el hedonismo es la más pesada carga que se puede echar uno sobre los hombros. 

Sí, aquel régimen que dicen dictatorial, en realidad, por lo menos en sus inicios, fue bastante aristocrático. Por eso nos educaban a todos en la austeridad y el sacrificio que es como siempre educaron los aristócratas a sus hijos. A la espartana manera, para que nos entendamos. Después, cuando la plebe empezó a tener dinerillo, el régimen comenzó a descomponerse, porque es seña de identidad de los plebeyos dar a sus hijos lo que ellos no pudieron tener, lo cual, irremisiblemente, conduce al hedonismo, lo que, en realidad, no es otra cosa que la muerte en vida... no hay más que mirar alrededor para comprobarlo. 

A dios gracias, uno siempre tiende a retornar a los orígenes y por eso supongo que fue que, el sofocón hedonista al que sucumbí en los albores de la opulencia, me durase poco; merced a mis raíces estoicas no me costó mucho dar con el portillo del caer en la cuenta y saltar por él. ¡Menudo peso me quité de encima! 

lunes, 1 de septiembre de 2025

El maligno

Nunca había visto yo a la gente tan entretenida como lo está ahora con la caza del villano. Y es que hacía ya mucho tiempo que no nos lo habían puesto tan a güevo. El tal Pedro Sánchez, Pedrito como le dicen algunos, o el Sr. Maduro que no acaba de caer -recuerdo cuando se decía: caerá como una fruta madura- han pasado a ser la representación genuina del mal que se escurre, como en su día fuera Moriarti, o Fumanchú, o los doctores Caligari o Mabuse, o, ya puestos, el mismísimo vampiro de Duseldorf, por no hablar, ya, para cerrar la lista, de Melmot el Errabundo. 

El mal, evidentemente, está siempre ahí acechando para ver por dónde nos puede entrar mejor. Y la cuestión es esa, que se nos cuela con una facilidad estremecedora sin que, al parecer, nada podamos hacer para evitarlo. Y es que, siempre, por definición, nos pesca desprevenidos. Por eso hay que desconfiar cuando tenemos la sensación de que le tenemos acorralado, porque lo más probable es que lo que andamos persiguiendo no sea más que un señuelo que nos ha puesto el verdadero mal para tenernos distraídos y así poder actuar a sus anchas. 

Sí, ¿quién que tenga dos dedos de frente puede poner en duda el que Pedrito, o Maduro, son unos mafiosos impresentables? Pero si nos paramos un poco a considerarlo tendremos que concluir que el verdadero mal es el sistema que permite que semejantes personajes hayan llegado a donde están. ¿Qué sistema es éste por el que nos regimos? ¿Acaso lo sabemos? ¿Quién mueve los hilos?... si es que los mueve alguien, porque aquí sí que podemos ser ridículamente conspiranoicos. 

El problema, me parece a mí, es que no sabemos de la misa la media. Nos pasamos media vida buscando a los culpables de nuestras desdichas por la sencilla razón de que no soportamos reconocer nuestra propia necedad. La realidad, por lo menos en lo que a mí hace, es que me pasé la vida cayendo en todas las tentaciones que me ponía el maligno; seguramente fue así porque no me soportaba y todo lo que me sirviese para huir de mí mismo me servía. Estaba tan desesperado que no me paraba ni poco ni mucho a considerar los pros y los contras. Digamos que padecía de carencias estructurales... seguramente como la inmensa mayoría de las personas, que no por otra causa puede ser que el mundo esté como está, siempre al borde del abismo. 

Pues sí, ahí están Maduro, Sánchez y muchos más malandrines, haciendo de las suyas, pero cada vez estoy más convencido de que todos esos impresentables desaparecerían como por arte de magia el día que yo y todos mis amigos dejásemos de hacer necedades. Sí, señoras y señores, esa es la cuestión, dejar o no dejar de hacer necedades... muy difícil en cualquier caso porque ya se las arregla el maligno para hacernos pensar que estamos siendo inteligentes cuando las estamos haciendo. El maligno, siempre el maligno...