jueves, 14 de diciembre de 2023

Cinismo

Si Zeus estuviese hoy entre nosotros, los de la cultura woke, es decir, los socialistas de todos los partidos, no tardarían ni un minuto en meterle en la cárcel por discurso de odio hacia su mujer Hera. De perra impúdica para arriba todo lo que quieran. Porque es que ya está hasta el gorro de que se oponga a todo lo que dice. ¡Les suena! Y es que la vida en pareja es así a no ser que se respeten los roles, cosa, por otra parte, de difícil implementación ya que, como es sabido, tira más pelo de coño que soga de marinero. Zeus, de vez en cuando, no puede más y se disfraza de lo que sea para ir por ahí de incognito a apagar el fuego que le está quemando la entrepierna. Y Hera lo lleva fatal y por eso siempre está a la contra: tu blanco, pues yo negro. Una cuestión de falta de inteligencia, porque a ella que se le dan los devaneos de Él si la mantiene como una reina. ¡Y qué le vamos a hacer si la naturaleza tiene dispuesto que con la convivencia se agosten los deseos esenciales! Por eso es tan importante el papel social de las putas. Se imaginan lo que serían todas esas películas de temática bíblica que se conocen como del oeste sin las putas del salón. No hay en todas esas películas una sola puta a la que el guionista se haya atrevido a pintarla como malvada: siempre están del lado de la justicia y los buenos sentimientos. Por así decirlo son las bomberas encargadas de mantener los fuegos mortecinos. Y es que, en el trasfondo de todo esto puede que esté el mal diseño de la institución familiar... ¡uf, menudo asunto!

Pues sí, también este asunto quieren dejar niquelado con sus leyes los socialistas de todos los partidos. Legislan y legislan y legislan y, a la hora de la verdad, consejos vendo y para mí no tengo. Porque lo que no puede ser, no puede ser y además es imposible. Ya me dirás tú, si no podían Zeus y Hera, qué vamos a poder nosotros, pobres mortales. Siempre con parches. Algunos lo llaman hipocresía, pero se equivocan: es cinismo puro y duro, la más elaborada de todas las filosofías que ayudan a sobrellevar las múltiples carencias de la condición humana. Y ahí es donde está el punto y la causa de todos los problemas, que el cinismo no está al alcance de todas las inteligencias, que si lo estuviese... el paraíso terrenal sería esto. 

Y es que los hay que se creen que dominan ese difícil arte y, sin darse cuenta, se les va la mano. Un cínico sin discreción es un imbécil que siempre acaba por cagarla. Y por pagarla. Al respecto, es muy indicativo lo que le está pasando al anterior ministro de sanidad de Italia, Signore Speranza, que está siendo investigado por homicidio. Si, parece ser que ya se abrió la veda; aquellos cínicos que hace tres años nos dieron pero que bien dados por el saco. Pues bien, Signore Speranza se sentía por entonces tan seguro en sus privilegios que sin cortarse un pelo mandó mensajes a sus subordinados ordenándoles silenciar los detestables efectos secundarios de las vacunas. No quería que nada le estropease la película que se había montado. Y ahora, una asociación que agrupa a varios miles de afectados, apoyándose en esos mensajes, le han llevado a los tribunales y los tribunales han aceptado la querella. A partir de aquí, digamos que ya se desataron las furias... que es lo que tiene el cinismo, que siempre está en un tris de desatarlas. En fin, Pilarín. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario