viernes, 22 de diciembre de 2023

Los ríos

"Oh what a tangled web we weave when we practice to deceive" 

!Oh, qué enmarañada red tejemos cuando practicamos el engaño!

Nunca, a mi juicio, hubo quién supiese sintetizar la realidad circundante en frases contundentes como lo hiciera William Shakespeare. Cualquiera de sus obras es como si Diana disparara sus dardos certeros con una metralleta. Por eso su lectura es extenuante. No puede caber más sabiduría en un texto. Pero, bueno, a lo que quería ir es lo de la enmarañada red que tejes cuando practicas el engaño. 

No sé si sabrán, y si no lo saben se lo digo yo, que en Nueva Zelanda una cineasta ha realizado un documental titulado "River of Freedom" en el que se ha pretendido poner negro sobre blanco todo lo relativo al espinoso asunto de la que se dio en llamar pandemia. Pues bien, el documental, no por más boicoteado por todas las grandes cadenas de distribución, ha dejado de llegar a la inmensa mayoría de la población con un éxito inusitado. Tanto, que ha puesto de los nervios a los villanos de esta historia que se han apresurado a enmarañar un poco más la red que tejieran con sus engaños. 

Y así ha sido que el ministro de relaciones laborales y seguridad, un tal Michael Wood, ha dicho que detrás del río de libertad lo que hay es un río de inmundicia, un río de violencias y amenazas, un río de antisemitismo... y un río de islamofobia. Y después, como para poner la guinda al pastel, ha añadido, un río de genuino fascismo. 

O sea, la cantinela que venimos escuchando a los mentirosos desde hace tres años para acá, y que ahora arrecía porque han aparecido por el horizonte las orejas del lobo. Ya no saben los pobres por donde salir, y si tuviesen un par de neuronas funcionantes, irían zumbando a sacar un billete para un país con el que no tuviesen convenio de extradición. Porque por mucho que se haya enmarañado la red siempre se acaba por desenmarañarla por la sencilla razón de que se necesita para pescar. 

Al final, la parte buena de todo esto es que se ha tomado conciencia de en qué manos hemos caído. El primer paso necesario en todo proceso de regeneración. La verdad de las cosas es por si sola motor de vida. Y River of Freedom es la pura verdad de lo que ha pasado y así lo han interpretado la inmensa mayoría de los neozelandeses. Tengan en cuenta que en Nueva Zelanda gobernaba a la sazón una loca que se pasó cantidad de vueltas. Ahora, la pobre, está muy desmejorada. 

En fin, los ríos. Fuente de vida y sabiduría. A veces pienso que todo lo que sé, si es que es algo, lo aprendí jugando de niño en el río que cruzaba el pueblo en el que nací. Claro que tuve la inmensa suerte de que era una época en la que el mundo todavía no se había amariconado. Lo de las varitas mágicas era para los cuentos de niñas, Los, para niños, eran todos a base de hostias. 

En cualquier caso, no se dejen engañar una vez más con esa milonga de que el que ríe el último es el que mejor ríe. El que ríe el último es, sencillamente, porque no entendió el chiste. 
"He who laughs last did not understand the joke"

No hay comentarios:

Publicar un comentario