jueves, 21 de diciembre de 2023

Deber moral

Si, como ciudadanos, tenemos un deber moral por encima de todos los demás, ese es el de procurar por todos los medios no pagar impuestos. Piensen un poco y no les costará llegar a la conclusión de que pagar impuestos es la madre de todas las desgracias. Porque es poner ingentes cantidades de dinero en manos de psicópatas. Psicópatas que, como su propio nombre indica, son gente que padece una enfermedad del espíritu consistente en odiar a la humanidad. Quieren acabar con ella y por eso les parece lo más natural del mundo manipular los virus para que ganen función, es decir, que sean más letales. ¿Es que ustedes no saben que con los impuestos que están pagando se financian laboratorios en los que la casta de los psicópatas se dedican ese tipo de jueguecitos?  Toda su obsesión es descubrir procedimientos cada vez más sofisticados para acabar con la humanidad. Y todo ello, no lo olviden, lo pueden hacer porque ustedes, en su suicida inocencia, creen que su obligación es pagar. Claro, se dicen, así hay sanidad y enseñanza para todos; la milonga de la redistribución. Como si el ser humano no hubiera redistribuido la riqueza desde siempre. Es algo que está en nuestro ADN, no soportar la visión del sufrimiento ajeno... a no ser que seas de la casta de los psicópatas.

Sí, convénzanse, en el origen de todos los males de la humanidad están los impuestos. Son los cuatro jinetes. La guerra, las hambrunas, la peste... cómo se habrían de financiar las guerras si no hubiera impuestos. A lo más que se llegaría, entonces, sería a peleas de taberna. Y las hambrunas, lo mismo, porque los impuestos están en el origen de los cracks financieros que siempre preceden a las hambrunas y las pestes. Lean un poco de historia y lo comprobarán.   

Ya, me dirán, pero como evadirlos si cada vez que compras algo pagas el correspondiente impuesto. ¡Pues claro, hombre! ¿Por qué, si no, esa insistencia por fomentar el consumo?  ¡Consume mamón! Que así yo luego tengo para hacer que los virus ganen en función o que los misiles sean más precisos. Si, convénzanse, la única redención posible pasa por reducir el consumo a la mínima expresión y, también, en procurar hacer ese consumo en negro para que no les llegue un céntimo a los psicópatas que gobiernan. 

En fin, que por soñar... 

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