martes, 19 de diciembre de 2023

Snowboard

Llamaron a la puerta un par de chavales con la intención de venderme unas papeletas para una rifa con la que pretendían financiarse un viaje a Andorra. Eran estudiantes de primero de bachillerato. Por supuesto que no se las compré, pero es que, además, les recité de carrerilla el manifiesto libertario de Rothbard.  Los pobres, querían hacer snowboard y mariconadas por el estilo. Les dije que se dejasen de leches y se apuntasen al tiro. Luego, me di cuenta de que se me había olvidado recomendarles que viesen Boyhood, más que nada por lo de la biblia y el rifle. 

Esto es lo que les enseñan en las escuelas, el camino hacia la servidumbre. ¿Qué necesidad tienen unos chavales de quince o dieciséis años de ir a Andorra en pleno curso lectivo a hacer snowboard, cualquier cosa que eso sea?  Las escuela socialista no enseña otra cosa que no sea las delicias del consumo. Eso es el capitalismo les dicen los muy ladinos. Así consumiendo, movéis la economía. Lo digo, porque eso fue lo que me argumentaron los chavales. Pero es que eso también me lo argumentaron este verano en una reunión de gentes mayores  y serias. Es una idea muy cuajada en la sociedad. Consumo, sinónimo de democracia y libertad. Es tal el destrozo que ha hecho la educación socialista que es imposible que quepa en los cerebros de las buenas gentes que no hay mayor esclavitud que la de las necesidades estúpidas. O sea, casi todas. 

Sí, desde luego que va a ser muy ardua esa batalla de las ideas en ciernes, Porque nunca el pensamiento había sido tan monolítico. No quiero ni pensar en la de veces que me habrán tratado de convencer de lo importante que es socializar. O sea, andar siempre por ahí de jarana. Porque es que, además, todo está preparado para facilitar el invento. Socializar, o sea, ser socialista. Antes se decía relacionarse, que era más ambiguo. Tiene unas connotaciones digamos que comerciales, de interés mutuo. Sin embargo, lo de socializar es relacionarse con la única finalidad del buen rollito. Todos de acuerdo en lo esencial, es decir, que fuera del socialismo no hay salvación. 

En fin, allá cada cual, que lo que es yo bastante cruz arrastro por no haberme sabido caer del caballo a su debido tiempo. Porque eso de que nunca es tarde...


No hay comentarios:

Publicar un comentario