domingo, 31 de mayo de 2026

Nobleza obliga

Hablábamos esta mañana de los sistemas políticos. Personalmente, el tema me interesa un rábano. Aquello que decía Montesquieu de la división de poderes me parece una de tantas maniobras de distracción para los ingenuos. El poder es el poder y, por la propia naturaleza de las cosas, siempre tenderá a ser absoluto porque esa es la única forma en la que el poderoso puede conciliar el sueño. A la que el poder tiene una grieta —¿cómo evitarlas?—, el poderoso se caga por la pata abajo y empieza a dar palos de ciego, con lo cual, labra su derrumbe. Por eso es que muy pocos poderes, si es que alguno, se prolongan en el tiempo.  

El único poder en el que creo es el que uno tiene sobre sí mismo, es decir, cuando puedes controlar tus deseos y, de paso, vivir en la incertidumbre como si tal cosa. Digamos que esa es la aristocracia del espíritu. Suele venir de cuna; unos, educan a sus hijos para ser dueños de sí mismos, es decir, para el riesgo y, otros, para la seguridad, o sea, para que sean siervos de alguien. Luego está lo que cada uno pone de su parte; si Robinson Crusoe hubiese seguido los consejos de sus padres, nunca nos hubiéramos podido recrear con su biografía; le salió de dentro el arriesgar y así fue que conquistó un pequeño imperio que le hacía sentirse poderoso... hasta que le salió una grieta, la huella de un pie en la arena de una playa, y se cagó por la pata abajo. Pero, como era valiente de natural, la diarrea le duró poco; se enfrentó a la grieta y consiguió taparla. 

En el fondo, todo es una cuestión de nobleza. Si eres noble por naturaleza, desconocerás absolutamente quienes son los que gobiernan el país en el que vives. Si eres snob —sin nobleza—, estarás al tanto de todas las minucias que suceden a tu alrededor. Es la diferencia entre estar a lo tuyo y estar a lo de los demás porque dentro de ti no hay nada. Por así decirlo, lo que va de la valentía a la cobardía. «Lonely are de Brave» ¿Se acuerdan de esa película? Una versión del Quijote en formato western. Los valientes andan solos, esa es la primera lección que hay que aprender. 

¿Sistema político, dice usted? Para mí no hay otro que la Biblia y el fusil. O, si quieren, My rifle, my pony and me. A partir de ahí, orden espontáneo y, al que Dios se la de... nobleza obliga. 

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