martes, 19 de mayo de 2026

Vivir por delegación

En mis paseos por YouTube, ayer caí sobre un titular que decía: el PP cumple con ocho de los diez principios del manifiesto comunista. Ahí lo dejé y me puse con un problema de Matemáticas con Juan que era lo que realmente andaba buscando. El video que les he mentado era de Miguel Anxo Bastos, el difusor por antonomasia del evangelio anarcocapitalista en España: trabajo duro, ahorro e inversión. Antaño, en ocasiones, escuchaba a ese señor, pero desde que leí a Murray Rothbard paso de él porque pienso que hay pocas cosas más peligrosas que escuchar a alguien que no hace más que confirmarte en tus convicciones. Lo que necesitamos todos para espabilar es escuchar a quienes nos desmienten... pero esta es otra historia que voy a dejar de lado por el momento. 

Les traigo a colación esto de los ocho puntos del manifiesto comunista que cumple la ideología del PP porque me parece una especie de prueba del nueve de la inocencia, o ignorancia, con la que el hombre masa, que diría Ortega, habla de política. Hay por ahí una de tantas teorías sobre los mecanismos de la historia que sostiene que, por lo general, el que gana en el campo de batalla pierde en el terreno de las ideas. Pues bien, esta teoría le viene al franquismo como anillo al dedo: derrotó a los comunistas en el campo de batalla, pero solo para apoderarse de sus ideas e imponerlas, de una forma más civilizada, sin duda, de como las hubiesen impuesto los derrotados si hubieran sido los ganadores. Como decía, ocho puntos: partido único, sanidad pública, enseñanza pública, banco cental, pensiones de reparto, industria pesada pública, servicio nacional del trigo y, lo más sibilino, la Iglesia como soporte ideológico de todo el tinglado. Y la pequeña porción que dejó a la iniciativa privada, siempre estaba entreverada de intervención pública; era difícil montar un negocio de fuste sin haber previamente obtenido una concesión pública. 

Y mientras tanto, la gente está feliz porque ya se derrotó al franquismo y se puede uno apuntar a ser de derechas o izquierdas. Pues bien, es tanta la imbecilidad que hay en esa distinción que sería para morirse de risa si no fuese porque el invento nos está llevando a la ruina. Les voy a decir en que consiste lo de derecha e izquierda en España: solo y exclusivamente a la identificación sentimental con los que ganaron o perdieron la guerra civil de hace ya noventa años. Por lo demás, en lo que hace a ideología política, los dos partidos que se reparten el pastel desde que dicen que cambió el régimen, se parecen como dos gotas de agua: los dos son herederos por igual de aquello que se llamaba movimiento nacional. Bien es verdad que para despistar utilizan diferencias irrelevantes a las que se agarran y magnifican para seguir chupando de la piragua sin que el hombre masa se percate del truco. 

Yo, claro, respeto mucho al señor Miguel Anxo Bastos, pero, sinceramente, estoy convencido de que a sus predicamentos se los lleva el viento como si fuesen lo que cagó María Sarmiento. En lo único que confío algo es en los tipos del estilo de Clint Eastwood o Charles Bronson cuya filosofía política se puede condensar en una breve frase: que nadie me toque los cojones. Vendrían a ser, estos, apóstoles del orden espontáneo, lo único que a mi juicio, y al de Dios si nos atenemos a las enseñanzas de la Biblia, puede proporcionar al ser humano un cierto equilibro mental para sobrellevar la vida con algo de dignidad... porque esa es la cuestión, que este sistema comunista en el que estamos instalados basa su poderío en que nos convierte desde la cuna en seres indignos  que están esperando a que el equipo de futbol, o de lo que sea, de su ciudad gane un partido de liga para poder tener una emoción por delegación... en esto es en lo que estamos: todo lo que tenemos, o sentimos, es por delegación, o sea, porque otro, el Estado, nos autoriza.  

En fin, esperemos que algún día a la gente le dé por hacerse con metralletas y cartuchos de dinamita y se ponga a matar funcionarios y volar delegaciones de hacienda... porque de no ser así no hay salvación posible. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario