viernes, 1 de diciembre de 2023

La tortilla

 A veces pienso, sin más fundamento que el de mis pobres impresiones, que, si hay algo sutil que diferencie a los dos sexos complementarios y por eso tan diferentes, eso es su relación con la música. Los hombres, diría yo, tienden más a la composición y las mujeres a la interpretación. Lo uno más cerebral y lo otro más sensitivo. Y por supuesto que hay mujeres que son compositoras excepcionales, pero son anécdotas y, los intérpretes excepcionales, como Yamandú, suelen estar superdotados para la improvisación, que, por cierto, cuando la utiliza para acompañar a Elodi, su misteriosa mujer, es como si un pajarillo estuviese revoloteando alrededor de la hembra tratando de atraer su admiración. Pero, Elodi, como si tal cosa, sigue con su pureza interpretativa que tal parece que estuviese en un más allá. Es, como digo, solo una pobre impresión que se hace rica cuando veo a una intérprete como Yuja Wang que, con sus atrevidos atuendos y sus movimientos sobre el taburete mientras toca con inusitada pasión, hace que se produzca un totum revolutum que a la que te descuidas te la pone dura, como vulgarmente se dice. Y eso, un hombre, ni soñarlo; aunque sea un Lang Lang cualquiera siempre estará por medio la corrección de las formas. Aunque tampoco hay que irse a los extremos. Fíjense, por ejemplo, en la complementariedad del compositor Sergio Assad con la intérprete Stephanie Jones. Las piezas de Sergio, a mi entender, tienen diez veces más vida cuando las interpreta Stephanie que no él mismo. Pero, en fin, todo esto no son más que chorradas, dicho también vulgarmente, que recalcan lo obvio, es decir que los estrógenos y los andrógenos nunca habrá ministerio de igualdad que consiga intercambiarlos.

Y hablando de músicas, la que ayer le escuché al que por lo visto ha ganado las elecciones en Holanda me pareció el preludio de la suite que se nos avecina. El señorín, rubio a rabiar para que no quepan dudas, erigido en nuevo Carlos Martel dispuesto a iniciar de nuevo la Reconquista. Invitó a los moros a irse por las buenas o a atenerse a las consecuencias. Es lo que estaban deseando escuchar millones de europeos. Y, una vez dejado claro lo de los moros, toca ir a por la tecnocracia totalitaria europea. Ayer decía la presidenta del banco central que el que haga transacciones de más de mil euros en metálico irá automáticamente a la cárcel. ¡Se imaginan como se van a poner las cárceles si no echamos a estos tecnócratas de mierda! Mas animadas que el infierno. Se lo digo yo.

Es muy curioso todo esto de los resortes, como los llamaba Tucídides, de la Historia. Las cosas se van dejado y la corrosión se tapa con pinturas diversas. Hasta que el edificio se empieza a tambalear. Entonces los dioses salen de su modorra e intervienen. Hay que parar a estos, hay que echar una mano a estos otros. Bueno, solo tienen que leer la Ilíada, para saber cómo funcionan estas cosas. Hera le dice a Zeus: oye, tienes que hacer algo con estos europeos porque de seguir así vamos a perder muchos adoradores. Y Zeus va, entonces, y pone a ese señorín tan rubio en Holanda para que abra la marcha. Él sabe que lo demás vendrá rodado. En resumidas cuentas, que toca dar la vuelta a la tortilla para que no se te queme por un lado. Una maniobra que no por sencilla deja de requerir cierta pericia. Vamos a ver ahora la que tiene ese rubio, o ese dicharachero argentino, perdonen el pleonasmo. O esa francesa, o esa italiana... o tantos otros que están surgiendo como hongos por todos los lados. ¡Extrema derecha! ¡Ya te digo! Mira que hay que ser zoquete para ver así las cosas. O simplemente no haber leído la Iliada. En fin, qué vida ésta. 

jueves, 30 de noviembre de 2023

Kaprekar

Como entre las dos o tres cosas que me ayudan a sobrellevar la vida con alguna dignidad están las matemáticas, pues no es de extrañar que todos los días dedique un buen rato a ver vídeos de la materia. Sobre todo, de geometría, que me chifla, y álgebra que, como ya les dije, me parece endemoniadamente difícil. En principio trato de resolver los problemas que se proponen y, si no puedo, claudico y miro el video entero. Por cierto, que en la actualidad hay en la red una polémica de lo más divertida entre Matemáticas con Juan y el Profesor Alex por la resolución de las raíces. Me parece que Juan le da sopas con ondas a Alex, pero no es esta cuestión que se deba convertir en tema para porteras.

A lo que iba es a que también me fascinan los dedicados a la cosa puramente numérica. Total, que tal fascinación me llevó ayer a la constante de Kaprekar. Kaprekar, como Ramanujan y tantos otros genios de lo numérico, es indio. No en vano fueron los indios los que inventaron el sistema decimal, genialidad como pocas de entre las que ha parido el ser humano. El caso es que no me puedo imaginar los intrincados vericuetos por los que el bueno de Kaprekar pudo llegar al descubrimiento de tal constante que es una curiosidad delirante, pero que, también, a buen seguro, tiene su utilidad práctica en esta nueva ciencia que conocemos como digital y que los franceses, en su afán de puntualizar con precisión, llaman numérica. Trataré de contarles de qué va: 

La constante de marras es el número 6174. Cuatro cifras. Cojan ahora es cuatro cifras y pónganlas en orden decreciente: 7641. Ahora, hagan lo mismo, pero en orden ascendente: 1467. A continuación, resten a la cantidad mayor la menor: 7641 - 1467 = 6174. La dichosa constante. Y quédense con el algoritmo porque lo vamos a necesitar.  

Hasta ahora la curiosidad revelada no es gran cosa, pero prepárense para lo que viene: cojan y agarren el primer número de cuatro cifras que se les venga a la cabeza y aplíquenle el algoritmo señalado. Por ejemplo: 3547: 7543 - 3457 = 4086. No nos dice nada, volvamos a aplicar el algoritmo a 4086: 8640 - 0468 = 8172. Sigue sin decirnos nada. Continuemos con el 8172: 8721 -1278 = 7443. Estamos en las mismas. Continuemos con el algoritmo. 7443: 7443 - 3447 = 3996. Esto no avanza. Pero no nos rindamos. 3996: 9963 - 3699 = 6264. Persistamos. 6264. 6642 - 2466 = 4176. ¡Un poco más! 4176: 7641 - 1467 = ¡oh, sorpresa! 6174. La dichosa constante. 

Escojan el número de cuatro cifras que escojan, si aplican el algoritmo nunca necesitarán más de siete intentos para llegar a la constante. Es la magia potagia de los números. Ejemplos igual de curiosos que éste hay unos cuantos y Dios sabrá todos los que todavía quedan por descubrir. Aunque más curioso todavía, para mí, es el proceso del descubrimiento. Ese adentrarse en la intrincada selva de los números supongo que necesita cabezas frías como témpanos so pena de enloquecer. Se lo digo por experiencia, porque que cuando retomé las matemáticas a los sesenta y cinco años fue una verdadera tortura nocturna: me pasaba las noches soñando con ecuaciones que nunca podía resolver. En fin, en definitiva, que todo tiene un precio. ¡A saber el que pagó Kaprekar!

miércoles, 29 de noviembre de 2023

Bacanaleando

Michel Maffesoli es un filósofo francés, profesor emérito en la Sorbona, y demás mandangas, que, cuando se expresa, más parece anglosajón que francés por esa cosa del distanciamiento de las propias ideas que, en los unos parece natural y, en los otros, sacrilegio. Aunque, claro está, solo es una cuestión de cómo se teatraliza, porque a la hora de la verdad, tales para cuales. Y es que para Maffesoli es en la teatralización en donde reside la madre del cordero. Por ejemplo, si le hablan de pandemia, el dirá, así, con una discreta, pero franca sonrisa, ¡ah, sí, la psycopandemia!, y pasará a otra cosa, pero ahí queda el dato. 

Maffesoli acaba de publicar su enésimo libro que ha titulado "La era de las sublevaciones". Para él, conocedor en profundidad de la historia, cada cierto tiempo el distanciamiento entre las elites y el pueblo es tan grande que, las unas, se cagan por la pata abajo y tratan de limpiarse volviéndose totalitarias y, el otro, cansado de lo que le toquen los huevos y consciente de su fuerza sale por ahí a arrasar lo que sea que piense es la causa de sus males. Y ahora, todo parece indicar que estamos en una de esas. 

En otro de sus libros, "Ensayos sobre la violencia banal", explica que los problemas surgen cuando no se sabe gestionar la violencia consustancial a nuestra condición animal. Y comenta sobre Las Bacantes de Eurípides y cómo Penteo era un necio que no supo comprender que las bacanales son una forma de atemperar la energía retenida por las necesidades de la convivencia y que, si no se le da cauce de alguna forma, acaba por liberarse en forma de violencia. 

Los que me conocen saben que el tema de Las Bacantes ha sido uno de mis preferidos para dar la vara en las aburridas veladas palaciegas. Es una obra que me impactó a la primera de cambio. Y es que no me costó comprender la estulticia de Penteo, que podría ser la mía, consistente en no darse cuenta de que las bacanales no son más que una ritualización de la violencia para convertirla en banal. Los San Fermines, la Tomatina, los toros, todo eso que a las mentes candorosas les parece una imbecilidad de mal gusto, tiene, sin embargo, una función crucial en lo referente a la canalización de la violencia primigenia que, como animales que somos, nos señorea el entendimiento. No en vano es que las autoridades tengan esa obsesión por organizar fiestas cada sí y cada no: hay que atemperar a la fiera que cada vez se muestra más nerviosa. 

Lo que pasa es que llega un momento en que la fiera cae en la cuenta de que le están engañando y empieza a dar signos de querer ir a por todas. Es entonces cuando las elites dominantes echan mano de su último recurso: el terror. Hay mil ejemplos de ello a lo largo de la historia. Nos les cansaré con mi erudición al respecto, baste citar la reciente psycopandemia, que, vista ya con una cierta perspectiva, no ha sido más que otra de lo mismo: el recurso al terror por parte de unas élites que se sienten amenazadas. 

Y colorín colorado...

martes, 28 de noviembre de 2023

Clérigos

 "Yo quisiera expresar con palabras sencillas todo el encanto que las cosas -un palacio vetusto, una callejuela, un jardín- tienen a ciertas horas. Esta vieja ciudad cantábrica..." 

Anda Azorín matándola por el Santander de comienzos del XX. Nos habla de las ventajas que ofrecen para todo, incluso para turistear, las primeras horas del día. Recorre esas calles del centro -dejad los planos, dejad las guías, no preguntéis a nadie- que se llevó el incendio del 41 y acaba dando, como no podía ser de otra forma, en la catedral.,. sencilla, pequeña, austera, pero con un poderoso atractivo. Entra en ella y se pone a fisgar. Es la hora del capítulo de los canónigos. Los ve llegar e ir a sentarse en su lugar del coro. Y fabula sobre ellos. "¿Quién es ese de cabeza fina, pelada, y de los ojos grandes, luminosos, que anda raudo, callado, con las manos sobre el pecho? ... Tal vez vosotros, viéndole andar majestuoso, sigiloso, os figuráis tener delante uno de aquellos grandes psicólogos españoles -dominicos, agustinos, simples clérigos- que como fray Diego Murillo o fray Antonio Arbiol, escribieron tan sutiles tratados de cosas de la conciencia, que aún hoy, entre los grandes analíticos contemporáneos, no encuentran superiores..."

Como se pueden figurar, me vence la curiosidad, dejo a Azorín a un lado y me voy al internet a ver qué me dicen de ese par de frays. Y es que, sobre lo que no se pensase y escribiese en aquella España del XVI, XVII y bien entrado el XVII, es porque, sencillamente, no existe. Algún día, si es que quedan españoles, que está por ver, tendrán plena conciencia de lo que fue este país y lo calladamente que supo adelantarse en siglos al resto del mundo en las cosas que realmente importan, las del espíritu. Sin miedo a parecer chauvinista, diría yo, que entre los de la Grecia clásica y los españoles de los siglos de oro dejaron al mundo visto para sentencia. De hecho, ya se va reconociendo por ahí. Solo hay que leer a Hayek, Rothbard, que no son cualquier cosa, precisamente, para darse cuenta. 

Puede que algún día busque por ahí y encuentre algo de fray Murillo y fray Albiol. Aragoneses y clérigos, como Gracián o Molinos. Seguro que no me sorprenderán menos que estos dos gigantes del pensamiento. De momento, encuentro una perla de Albiol que nos da idea de la libertad de conciencia que se respiraba en aquella España a la que todos se apresuran a despreciar:

"No se ha de obligar al concubinario a que eche la concubina si ella le fuese muy útil para su regalo y asistencia; si faltando ella pasaría la vida muy desacomodada y otras viandas le causaran tedio y dificultosamente hallaría otra criada."

Tenía claro lo del sentido práctico de la vida. Lo del regalo y la asistencia. Vive y deja vivir. Y, después, cambiaron a los clérigos por los políticos y todo se fue al carajo. ¡Por Dios bendito, cómo vas a comparar a gente que sabe latín con la que no lo sabe! Hay un abismo insalvable. 

En fin, entre unas cosas y otras me han entrado ganas de ir a ver por dentro la catedral, porque a lo mejor hace más de sesenta años que no he entrado en ella por razones seguramente equivocadas.  

lunes, 27 de noviembre de 2023

i elevado a i

Ayer caí sobre un vídeo en el que alguien explicaba a qué conclusión se llega cuando se eleva i a i. i es como alguien decidió nombrar a la raíz cuadrada de menos uno. Es un invento genial porque permite extraer la raíz cuadrada de números negativos, eso sí, convirtiéndolos en complejos: una parte, digamos que la normal, sobre las abscisas y, la otra, la que contiene la i, sobre las ordenadas. ¡Y a operar se ha dicho! Hasta dar con la bomba atómica. 

Sigo con la Ilíada que viene a ser un continuo machacar sobre nuestra condición de meros instrumentos de los dioses. Nosotros no somos responsables de nada porque nada decidimos. Si alguien dio con el número i fue porque los dioses así lo tenían dispuesto para allanarnos el camino hacia la bomba atómica. Las dichosas matemáticas, el más devastador de todos los fuegos que nos dejaron robar para tener una excusa para mejor castigarnos. ¿Qué necesidad teníamos de tanto conocimiento? ¿O es que ustedes piensan que todos esos cachivaches que han salido de las matemáticas nos han mejorado mucho la vida? Mi cada vez más aguda percepción me dice que, lo que te dan por un lado, te lo quitan con creces por otro. Así es que vivimos inmersos en la obsesión de la ubicuidad, del ganar tiempo al tiempo, de engañar a la biología para que no siga su curso, de, en definitiva, pasar la vida en una especie de éxtasis que es lo que los curas nos enseñaron que era el cielo. A tal grado de imbecilidad es a lo que nos ha conducido tanta fantasía moruna. 

Cada vez comprendo mejor aquella locura que les dio a los jémeres rojos de Camboya, que se cargaban a todo el que tenía pinta de gustarle leer libros. Porque es que, se empieza por ahí, se sigue con la invención del número i, y se termina con todos sentados en una terraza mirando una pantalla en la que unos tipos corren detrás de una cosa esférica. El maldito aburrimiento. En realidad, pienso que, con saber producir alimentos, fabricar viviendas e inventar cuentos para contarlos en las plazas públicas, el ser humano ya tiene solucionadas el 99,9% de sus necesidades. Todo lo demás forma parte de la maldición de Pandora: el mundo está lleno de Epimeteos que lo primero que hacen cada día al levantarse es levantar la tapa de la caja donde están prisioneros todos los males. ¡Y, ale, a tomar pol saco la bicicleta!

domingo, 26 de noviembre de 2023

Azorín

Estoy leyendo un libro de Azorín que se titula Pueblos. Va de la burguesía de los pueblos a comienzos del siglo XX. Todos los personajes llevan el Don por delante. Viven relajados en medio de su rutina. El casino, tomar cuentas al administrador se sus fincas, casar a sus hijas, porque según Azorín, todos tienen hijas, y solo hijas; y todas esbeltas y rubias, y con los ojos azules. Luego vienen las fiestas del pueblo y es la apoteosis. Y el va por allí, y los conoce a todos, y se lleva de maravilla con ellos, y charla con el herrero mientras suena la música de los martillos sobre el hierro candente y, entonces, comenta, como de pasada, sobre la belleza que, piensa, debiera ser eterna. 

Había leído a Azorín por aquellos tiempos de Maricastaña cuando no me podía perder nada y de nada me enteraba. Ahora lo disfruto. Porque me enseña que no hacen falta grandes argumentos. Todo sirve cuando la sintaxis es correcta. Sin florituras. En definitiva, es una escritura que se debiera recomendar para antes de irse a la cama. 

Esto de a qué te dedicas antes de ir a la cama es un asunto que ha ido cobrando importancia a medida que me iba haciendo viejo. Ya hace mucho que, ni por asomo se me ocurre ir por ahí de cena. Ni tampoco ver películas o cualquier otra cosa en la televisión. Solo ensoñar con novelas de gente corriente a la que le ocurren cosas corrientes. Aburridas, si quieren. Pero es que dormir pasablemente es la clave del éxito a estas edades. Luego, por la mañana, me levanto como una rosa, completamente olvidado de lo poco que me queda. 

Y, entonces, sí, por la mañana siento como si fuese joven, es decir, intento aprender algo que se supone me va a facilitar el futuro. No sé, por ejemplo, ayer, me mandó Santi un manual de álgebra que está leyendo él y que le parece de perlas. Estuve un buen rato ojeándole y a mí también me lo pareció. La endemoniada álgebra. Te pone el coco como una moto. Como la geometría, que me tiene más enganchado que en su día lo hicieron los porros... o los culitos prietos. ¡Ay, cómo somos los humanos! Hasta el último suspiro sentimos como si fuésemos eternos. 

En fin, lo que quiero decir es que, toda esta mierda que señorea el mundo es la misma de siempre y recrearse en ella es de idiotas. Lo que tenga que pasar pasará y Dios quiera que no se nos lleve por delante. Y, mientras tanto, vivir como los personajes de Azorín, con la cotidiana dosis de aburrimiento, y también de alegría, que proporciona lo que a uno le concierne de cerca... porque lo de lejos solo sirve para perturbarte el sueño sin sacar nada a cambio. 

Bueno, me voy a hacer el humus que ya están los garbanzos cocidos.  

sábado, 25 de noviembre de 2023

La Posada de Jamaica.

Pocas metáforas habrán tenido más fortuna que la evangélica del pastor y sus ovejas. Y es que quizá haya pocas formas de explicar la realidad social más cómoda y sofística que la que divide a los seres humanos entre los dotados para pastorear y los que solo pueden sobrevivir si son pastoreados. Eso sí, siempre con el lobo como telón de fondo, porque, si no, la ecuación no tiene sentido. Así, en definitiva, es como se viene considerando que funcionan las cosas desde que el cristianismo se hizo con el cotarro. Luego, ya, sus herederos, los comunistas, rizaron el rizo. Estos, no te sueltan de la mano ni cuando estás cagando. Porque es que, ellos, también para eso tienen una fórmula mejor que la que tú empleas. 

Pensaba en estas cosas cuando, anoche, María me estaba contando que está leyendo una versión de Quijote escrita por un tal Trapiello en la que, gracias a Dios, no hay que esforzarse nada para leerla. Ha sido expurgada de todo lo que exigía un rato de reflexión para captar su sentido. El tal Trapiello, como hacen algunos animales con sus crías, entrega a los lectores el alimento masticado y salivado para que hasta los más delicados cerebros lo puedan digerir. 

Un lince, sin duda, ese Trapiello. Hace muchos años leí una novela suya que no era nada del otro mundo, pero que me hizo gracia porque se desarrollaba en el Valladolid de cuando anduve por allí haciendo el ganso en vez de dedicarme a estudiar como hubiera debido. Anyway, la novela hizo fortuna y, a partir de ahí, la prensa socialdemócrata, que es toda la prensa, se encargó de mantener en el candelero al autor escribiese lo que escribiera. Porque, simplemente, era de su gusto. No por nada, sino porque se le notaban las dotes para el pastoreo.

Pues sí, este Quijote de Trapiello, que hace las delicias de María, yo ni entro ni salgo, porque allá cada cual con el lado de la ecuación en el gusta colocarse. Pero para mí que es una muestra perfecta de lo que se estila en estos tiempos que corren, es decir, en los que, como les decía, hasta para cagar te llevan de la mano. Las ovejitas nunca fueron tan dóciles, y los pastores tan lobos. Como en aquella novela, creo recordar que se titulaba La Posada de Jamaica, en la que el pastor encaramado en el pulpito, mientras lanzaba su moralizante arenga, dibujaba a la feligresía con cabezas de cordero y, así mismo, con una de lobo. Una novela muy edificante, por cierto, porque cuando las ovejitas se entienden con el lobo, cualquier cosa que hagan es del agrado de Dios. Mis tías, las de Logroño, llamaban a eso negocios permitidos por la Iglesia... pero esta es una historia en la que no voy a entrar ahora.  

viernes, 24 de noviembre de 2023

Juguetes de los dioses

El Dr. John Campbell que, a mi juicio, es el que mejor ha informado sobre el asunto de la pandemia, siempre desde el punto de vista médico y con datos oficiales sobre la mesa, subió ayer un video en el que analizaba la subterránea realidad de los cientos de millones de personas que a raíz de la susodicha pandemia han acudido en busca de ayuda a las consultas psiquiátricas por haber perdido todo interés por seguir viviendo... que no otra cosa es lo que llaman depresión. 

He tachado de subterránea esa realidad porque, así, a primera vista, nada se nota a no ser que te fijes en las cuentas de resultados de los psiquiatras y laboratorios farmacéuticos. Efectivamente, entre los unos y los otros parece que resuelven el estropicio. Millones de personas van por la calle debidamente empastillados comprendiendo y aceptándolo todo sin entrar en la menor contradicción. Sin duda, los empastillados son la gente más beatífica que anda por ahí, pero... los perinquinosos peros que decía Critilo, ya saben, el del Criticón.

Y es que la beatitud no suele ser inocente. Al menos yo desconfío de ella tanto como lo hacía Aldous Huxley cuando escribía las páginas de Brave New World, aquí conocida como Un Mundo Feliz. La beatitud, eso a lo que aspiran esas filosofías orientales que tanto empiezan gustan a los señoritos occidentales cuando ya están ahítos de haberse metido de todo, esa beatitud, digo, no es trigo limpio. Siempre, ténganlo por seguro, por debajo de ella está la depresión tratada con sustancias psicotropas. En definitiva, es la consecuencia de un cerebro apagado, que no reparado, como sostienen los que venden esas sustancias.  

Y así estaban los aqueos, a la sombra de sus cóncavas naves, dándole al jarro, ya iba para nueve años, sin poder rescatar a Helena de las manos de los teucros. Estaban depres y querían desistir. Incluso algunos ya habían embarcado y puesto proa a sus patrias. Pero los dioses no lo iban a permitir. Palas Atenea, la de los ojos glaucos, se constituye en el heraldo de Ulises, el primero entre los hombres en astucia y prudencia, para arengar a los acobardados aqueos. ¿De qué sirve salvar la vida si has fracasado en tu empeño? Agamenón, Ulises, los demás reyes, se han inventado lo de Helena para conquistar Troya que es la puerta del Ponto Euxino -Mar Negro para nosotros-. Geoestrategia, que le decimos hoy. Siempre con mentiras para justificar lo que solo son anhelos de más poder. Y los dioses siempre por medio para decantar la balanza. La verdad es que una vez leído Homero poco queda por aprender de la vida. 

La vida, juguetes de los dioses. Como las hojas caídas... decíamos en el colegio sin saber lo que decíamos: 

Hojas del árbol caídas / juguetes del viento son / son las consecuencias jodidas / del follar sin un condón. 

jueves, 23 de noviembre de 2023

Zurdos de mierda

Lo de "zurdos de mierda" de Milei es inevitable que cuaje. Tenía que ser un argentino con su proverbial incontinencia verbal el que viniese a representar sobre los escenarios del mundo la obra que escribiese ya hace un siglo Rothbard y que reescribió Huerta de Soto hace medio. El uno el mesías y los otros los precursores. Siempre es igual: las cosas llegan cuando tienen que llegar. Milei, una cabeza privilegiada para la argumentación. No es, como quisieran los que le denostan, de los que se expresan con los tópicos al uso, no, él siempre va al porqué profundo de las cosas y como todos los mesías gusta de utilizar parábolas para explicarlos porque sabe de su poder de penetración en las mentes sencillas. Luego está su estilo un tanto histriónico que hace las delicias de la juventud: dicen las encuestas que le han votado al cien por cien. Lógico, porque fue futbolista y no lo hizo mal, fue rokero, y tampoco, y cuando se puso a estudiar no le costó ser alumno aventajado de los mejores para llegar a catedrático de teoría económica. Ya me dirán qué zurdo de mierda puede exhibir algo parecido. 

Zurdo de mierda no se refiere a los de ningún partido político al uso en concreto. Los de todos los partidos lo son. Da igual que se califiquen de derechas que de izquierdas. Todos aspiran a lo mismo, a vivir de los que trabajan escudándose en el embuste de la justicia social. Son los fracasados que, como decía Nietszche, tienen una propensión innata a asociarse para conseguir la fuerza que les falta como individuos. Y cuando un romántico despistao con estudios se les junta, como fue el caso de Espinosa de los Monteros, no tarda en salir por pies ante la espantosa evidencia de que está entre los peores. El otro día escuché por casualidad a la que es la esperanza blanca de los socialistas de derechas, una tal Díaz Ayuso; decía que había, en la comunidad que preside, una escasez de médicos insoportable. Mira que hay que ser zoquete para decir tal cosa. Bueno, también la escuché en cierta ocasión recomendando vacunar a los niños de lo del covid de los cojones. Claro, uno indaga en el currículo de esta señora y se lo explica todo. No digo ya para cajera de supermercado, que es empleo muy digno, sino para mucama que se tira al señorito, que méritos para ello no le faltan... de pan y moja que se decía por aquel entonces... cuando todavía vivíamos con las cosas de comer en su sitio... porque es que con los zurdos de mierda ya ni eso: a lo más que nos dejan aspirar es cascárnosla a escondidas. 

Les cuento estas cosas, en las que me repito más que el ajo, porque al levantarme esta mañana me he encontrado con dos mensajes de mi hermana Marifé, una mujer bragada como pocas, en los que se aprecia regocijo ante las lúcidas extroversiones de Milei. Porque ahí es donde está la clave del éxito de los mesías, en el regocijo que producen en las personas bragadas, las que no tienen miedo a escuchar la verdad sobre la que los zurdos arrojan a diario millones de toneladas de inmundicia para que no se vea. En fin, vamos a ver, porque estas cosas no son fáciles, pero la batalla cultural está en curso y por primera vez se ven grietas irreparables en las murallas de los zurdos de mierda.  

miércoles, 22 de noviembre de 2023

El despertar

Del inmenso acervo de refranes que acumula nuestra lengua, como acumulan todas, por otra parte, destacaría yo en estos momentos que corren ese que mantiene que "no hay mal que por bien no venga". No sé si se acordaran, o si se dieron cuenta, del tremendo fraude al que fuimos sometidos por los gobiernos estos últimos años con la cosa de los virus y sus correspondientes vacunas. Allá cada cual con su conciencia que yo en la mía tengo bien presente que no consiguieron metérmela doblada, aunque, quizá por eso mismo, tuve que padecer la muy molesta persecución de los penetrados. Siempre ha sido igual: los disidentes se suelen constituir en una insoportable evidencia de la propia indignidad... pero así es como ha corrido siempre el mundo por el innegable querer de los dioses a los que como todo el mundo sabe les gusta escribir recto con renglones torcidos. 

El caso es que ese fraude monstruoso, no por más tragado por la mayoría en primera instancia está dejando de atragantarse, también a la mayoría, en segunda. Y unos lo pueden vomitar y otros no y ahí siguen con el malestar insidioso que no les deja sosegar. Que no por otra causa es que los psiquiatras vengan de un par de años para acá haciendo su agosto. Ya ven a lo que hemos llegado: a la psiquiatría como palanca de la estabilidad social; esa especialidad médica para la que da igual estudiar que no, ya que todo va de sota, caballo, y rey, es decir tres tipos de pastillas que, como la trinidad, en realidad es una. Nada, en definitiva, que no estuviese previsto. Les transcribo del mundo feliz de Huxley:

"Habrá, en las próximas generaciones, un método farmacológico que haga que la gente ame su esclavitud, produciendo una especie de tiranía sin lágrimas, es decir, un tipo de campo de concentración sin sufrimientos para toda la sociedad; y así será que se les quitará a las personas todas sus libertades, pero estarán felices porque se les habrá suprimido cualquier deseo de rebeldía por medio de la propaganda o lavado de cerebro; lavado de cerebro que será potenciado por métodos farmacológicos. Y así parece que será la revolución final." 

Pero ya digo, el bien que se está siguiendo del mal padecido es que cada vez más gente vomita lo tragado y, automáticamente, empieza a ver claro. O despierta, como también se dice. Y ya saben lo que pasa con quienes caen en la cuenta de que han sido engañados, que crecen en desconfianza y empiezan a mirarlo todo con lupa. Y entonces es el no parar de descubrir que todo está infeccionado. Y ese es el inicio del camino hacia la curación que es la libertad. ¿O por qué creen ustedes, si no, que haya tenido tanto éxito el grito de ¡Viva la Libertad, Carajo!? 

En fin, tiempos revueltos los que vienen porque para que unos ganen libertad otros tienen que perder privilegios, que no en otra mecánica está la causa de todos los malestares del mundo. 

 ***

Señoras y señores, no hablo por hablar. Siempre me remito a las pruebas:

Speech by Marcel de Graaff, Member of the European Parliament (MEP) for the Netherlands : 21st November 2023

Discurso de Marcel de Graff, Miembro del Parlamento Europeo (MEP) por Holanda: 21 de Noviembre de 2023

“I will start, Ladies and gentlemen

Comenzaré, señoras y caballeros

Last month I wrote a letter to the EMA with Joachim Kuhs and six other colleagues from the European Parliament to the European agency responsible for the admissions of medicines to the European Market (EMA).

El mes pasado escribí una carta junto con Joachim Kuhs y otros seis colegas del Parlamento Europeo a la Agencia Europea responsable de la admisión de medicinas en el Mercado Europeo (EMA)

We asked for clarification on the many problems surrounding the coronavirus vaccines.

Pedíamos la clarificación de los muchos problemas alrededor de la vascuna del coronavirus.

These problems are so great that we asked the EMA to withdraw the market admission.

Esos problemas son tan grandes que pedíamos a la EMA la retirada de la admisión en el mercado.

This month we received an answer from the EMA to our letter and this answer contains shocking facts. 

Este mes hemos recibido la respuesta a nuestra carta de la EMA y esta respuesta contiene hechos sorprendentes.

First of all, the EMA explicitly states that it has exclusively allowed the coronavirus vaccines on the market for individual immunisations and absolutely not for the control of infection and absolutely not for preventing or reducing infections and this is devastating for governments that have gone full circle with the message that you are doing it for someone else.

Lo primero de todo, la EMA deja constancia explícita de que solo ha permitido las vacunas del coronavirus para la inmunización individual y rotundamente no para el control de la infección y tampoco para prevenirlas o reducir su número y, añade, todo esto es devastador para los gobiernos que han querido cerrar el círculo con el mensaje de tú te estabas vacunando para proteger a otros. 

Nothing is right about that.

Nada es correcto acerca de todo esto

Not only did the EMA not allow the vaccines at all to go against infections, the EMA goes even further. It explains, in its answer, and I quote that the EMA’s assessment reports on the admission of vaccines emphasise the lack of data on contagiousness.

No solo no permitió la EMA el ir contra las infecciones, la EMA fue más lejos. Explica en su respuesta que sus informes para la admisión de las vacunas hacen énfasis en la falta de datos sobre contagiosidad.

In other words the vaccines were not intended to prevent infections and there was no data at all that substantiates that the vaccines help against infections.

En otras palabras, las vacunas no se eran para prevenir la infección y no se aportaban datos que justificasen que las vacunas ayudaban contra la infección. 

In fact, the EMA states that exposure to the virus increases the chance of infections even in those vaccinated.

De hecho, la EMA asegura que la exposición al virus incrementa la posibilidad de infectarse incluso en los vacunados.

The mass govt campaigns to vaccinate yourself to protect your parents, your neighbours, and the weaker in society were not only unauthorised, but also completely nonsense and not based on facts.

Las campañas masivas de los gobiernos para que la gente se vacunase para proteger a sus padres, vecinos y los más débiles de la sociedad, no solo no fue autorizada, sino algo completamente ridículo y sin la menor base.

But unfortunately it gets even worse.

Pero, desgraciadamente, todavía es peor.

The EMA says that the vaccines are only for protection of the vaccinated individual and before the individual, the patient, is vaccinated all safety information must, and I quote the EMA again, be taken into account when administering or recommending a vaccination.

La Ema dice que las vacunas son solo para la protección de los individuos vacunados y, antes de que al individuo, al paciente, se le recomiende vacunarse se le debe dar toda la información sobre la seguridad del producto.

So you were only allowed to make a recommendation for a vaccination after a doctor had determined that this was sensible in your case and because no one under the age of 60 years had a chance of serious complications due to the coronavirus, no one under the age of 60 years should be vaccinated without exception.

Por tanto, solo se recomendará la vacunación después que un médico haya dictaminado que es un caso sensible, porque nadie por debajo de los sesenta años tiene la menor posibilidad de serias complicaciones debidas al coronavirus. Nadie por debajo de los sesenta años debe ser vacunado.

So the sports halls full of “vaccine prickers” were completely in conflict with the use of which the vaccines had been administered by the EMA.

Por tanto, esos palacios de deportes llenos de demandantes del pinchazo estaban en total conflicto con el uso de las vacunas que ha recomendado la Ema 

And it gets even worse.

Y todavía va peor.

To assess the safety of the vaccines, it was essential for the EMA that side effects would be properly registered.

Para asesorar sobre la seguridad de las vacunas es esencial Para la EMA que todos los efectos secundarios producidos sean debidamente registrados.

And the EMA says about this; we expect many reports of side effects that occur during or shortly after vaccination and that means that the complaints must be reported especially in the first period immediately following vaccination.

Y, acerca de esto, dice la EMA; esperamos muchos informes de efectos secundarios ocurridos poco tiempo después de la vacunación y eso significa que esos efectos deben ser descubiertos en el periodo inmediato a la vacunación. 

The govt supported a policy in which these complaints were not reported for the first 14 days after vaccination because the vaccine would neded 10 to 14 days to become effective.

Los gobiernos aplican una política en la que esos efectos secundarios no se informan en los primeros 14 días después de la vacunación porque dicen que la vacuna no es efectiva hasta que han pasado 10 o 14 días. 

All complaints in that period were written down to the coronavirus and that is not only fraudulent but is deliberately endangering peoples’ lives
.

Esas denuncias en ese periodo son achacadas al coronavirus lo que no solo es fraudulento sino poner deliberadamente en peligro las vidas de la gente. 

And I remind you once again that we are still fighting a gigantic so called unexplained excessive mortality.
 
Y les recuerdo una vez más que estamos todavía luchando contra un gigante llamado inexplicable exceso de mortalidad. 

In short this information from the EMA is destructive to the developed vaccination policy of Rutte (PM) and de Jonge (Health Minister).

En resumen, esta información de la EMA destruye las políticas de vacunación de los gobiernos. 

The govt knew that the vaccines would not protect against the spread of the virus but did not share this information with the citizens.

Los gobiernos conocían que las vacunas no protegen de la difusión del virus, pro no compartieron esta información con la ciudadanía. 

On the contrary it forced the vaccines to our citizens with lies, obscured the side effects and thus brought the health of everyone who had taken such a vaccine into danger.

Por el contrario, forzaron la vacunación con mentiras, despreciaron los efectos secundarios y pusieron la salud de los vacunados en peligro.

The vaccination campaigns should be stopped as soon as possible and it is simply not safe and it does not meet the requirements set by the EMA.

Las campañas de vacunación deben pararse lo antes posible prque ni es seguro ni cumplen con los requisitos de la EMA.

And the govt and all political parties that supported this should be held accountable for their lies and fraud”

Y a los gobiernos y a todos los políticos que apoyaron todo  esto se les debe pedir responsabilidades por mentiras y fraude.  


martes, 21 de noviembre de 2023

Bismati

Como ando metido en ciertos negocios por cuenta de mis hijas, estoy pudiendo comprobar en carne propia dos cosas que no son para tirar cohetes de contento. Una, ya sabida de sobra, pero no interiorizada hasta que te toca padecerla, es que la mafia dominante utiliza el papel como principal arma de dominación. Para poder mover un dedo te exigen rellenar mil formularios, pasar por mil oficinas en las que tendrás que guardar aburridas colas en las que, ni por asomo, escucharás la menor protesta: es la escuela de la sumisión. Dos, que lo que hace dos años valía cinco, ahora vale diez. Eso del tres por ciento de inflación no es más que otra mentira como la del covid. La mafia dominante se ha dado cuenta de que no importa cuán grande sea el embuste porque la gente traga impasible el ademán...  mientras haya para terrazas, ahí me las den todas, parece ser el lema popular. 

Claro, con esta inflación galopante, para que van a bajar la pensiones para aliviar la deuda. Así, ya se alivia sola. Lo que no me cuadra es el cómo se las apañan los hosteleros para seguir dando menús a doce euros. ¿Qué será lo que dan? No quiero ni pensarlo. En cualquier caso, a mí no me pillan que a estas edades las cagaleras suelen ser fatales. 

Por lo demás, ¡ancha es Castilla! Haciéndose uno la comida se puede sobrellevar la carestía con cierta dignidad. Antes compraba ese arroz que llaman bomba que estaba a tres euros el paquete. Como ha subido a seis y pico, me he pasado al bismati y santas pascuas. Además, ¿saben?, el bismati, en mi opinión, no desmerece en nada al bomba. Y así, como con el arroz, con todo, empezando por el aceite que es que ¡menudo timo lo del de oliva! De los doce euros que vale el litro, he pasado al uno y medio del de girasol y no he notado por ello que mi paladar o intestinos hayan sufrido la menor desmotivación. 

Y hablando de motivaciones, para lo que cada día que pasa estoy más es para los videos de matemáticas. También en esta materia se está produciendo una inflación galopante. Recién ahora, hay como una avalancha de youtuberos indios y nigerianos que con su inglés endemoniado explican los típicos trucos para resolver lo que a ojo de poco avisado parece irresoluble. Pero, también en esto es el mercado el que dictamina: donde esté Matemáticas con Juan que se quiten los demás. Porque sabe dar espectáculo, que no otra cosa es la ciencia pedagógica. En cualquier caso, ¡cómo se gastan estos actores! Vienen unos pegando fuerte y se van otros. Es una adicción de tipo donjuanesca. Se necesita cambiar cada poco para mantener el interés. Sin embargo, de lo que la gente del común no parece apercibirse es del tamaño de esta afición a extenuarse el coco. Afición que, desde luego, está en el origen de esta aceleración histórica que nos lleva de cabeza a algo más que a dar con ella en un pesebre. Si se fijan en el número de visitas que tienen esos vídeos no necesitaran hacer muchos cálculos para deducir que son muchos cientos de millones las personas que a diario se entretienen multiplicando a destajo sus enlaces neuronales. Luego, a qué extrañarse de que haya tanto invento con gran poder de disrupción. En fin, sea como sea, para mí es un entretenimiento incomparable. Y allá cada cual con los suyos, pero que no vengan pasándomelos por los morros porque yo sé lo que vale un peine. 

Así es que, entre las mates, la música y mis selectas lecturas, me paso la inflación y todo ese amenazante runruneo que no cesa, por el arco de triunfo.

lunes, 20 de noviembre de 2023

¡Viva la Libertad, Carajo!

¡Viva la libertad, carajo! Hoy nos hemos desayunado con el primer triunfo del liberalismo libertario sobre el comunitarismo aborregador. Me pregunto si la música de Piazzolla habrá tenido algo que ver en ello. Su Libertango. Bueno, en cualquier caso, quede en lo que quede la cosa, Rothbard estará bailando en su tumba. A lo mejor ahora empieza a vender libros en serio. ¡Ay, si en nuestra juventud hubiésemos conocido su Manifiesto Libertario! ¡Qué otro gallo nos hubiera cantado! Porque estoy seguro de que nos hubiera entusiasmado. 

Milei, futbolista y rokero, devenido economista. No surge de la nada como estos políticos de por aquí que el que más tiene es una licenciatura de esas que regalan por la compra del tabaco en la máquina expendedora de la cafetería de cualquier facultad de provincias. Ahora los argentinos se han tirado al ruedo a lidiar con el toro del yo individual. Después de casi un siglo de dejarse mecer por los sueños idealistas alemanes. Ya lo dijo Nietszche, que esos sueños entusiasman a todos los impotentes. A todos los malcriados por la opulencia de papá. A la vista están los resultados, de ser la envidia de todo el mundo se pasó a ser el hazme reír. ¿Cómo va a poder ser que se pase hambre en un país de cuarenta millones que produce alimentos suficientes para alimentar a cuatrocientos? Pues muy fácil: las políticas del Estado Métomeentodo. Cien años de blasonar de justicia social, el "justicialismo" que le decían... siempre dio la impresión de que a los argentinos se les iba la fuerza por el palabrerío. Y dime de qué presumes... y, si no: prevención a destiempo... 

Desde luego que habrá que ver, porque una mafia que ha controlado el territorio durante cien años ha podido producir mucho cansancio en la población, pero, también, ha creado una extensa casta de paniaguados que no se van a parar en mientes cuando vean que los tenderos del barrio se niegan ya a pagarles la mordida. Los privilegios no se desmontan así como así. Generalmente, hacen falta guillotinas en las plazas. En fin, la cosa promete. De momento ya tenemos lo más importante: el grito de guerra. ¡Viva la Libertad, Carajo!

domingo, 19 de noviembre de 2023

Savatero a tus savatos

 Ayer,  por lo visto, hubo una manifestación gigante en Madrid para oponerse  a las leyes del embudo que quiere imponer el gobierno en curso. Todos los gobiernos imponen este tipo de leyes y, si son de izquierdas, o sea, que más blasonan de justos e intachables, pues ya saben, prevención a destiempo, etc., etc.. Me he fijado en todo este asunto porque he visto que Savater estaba allí echando un parlamento a la concurrencia. Como siempre, brillante. Aunque con sus irremediables contradicciones. Porque, en uno de los momentos álgidos de su interpretación hizo una humillante alusión a El País, el periódico en el que ha venido colaborando toda su vida y al que muchos, de no tan agudo cacumen como el suyo, venían de largo acusando de estar instigando, precisamente, la barbaridad política que, ya producida, ha provocado esta protesta gigante. 

Recuerdo aquellos tiempos, por los últimos setenta y primeros ochenta del siglo pasado, cuando era de obligado cumplimiento ir a pasear los domingos por la mañana por el Retiro con El País bajo el brazo. Sin El País, o con cualquier otro periódico, sencillamente hubieras sido expulsado del parque inmediatamente. Porque cada ciudadano que paseaba por allí era un guardián de la ortodoxia. ¡Qué fácil es vivir cuando hay una ortodoxia hegemónica! 

Pues sí, Savater estuvo muy brillante otra vez, pero lo hubiera estado mucho más, a mi juicio, si hubiera aprovechado la ocasión para, a la vez que denunciaba a los fariseos, entonar el mea culpa por haber colaborado tanto con ellos. Porque de nada sirve hablar de cobardía a las masas si uno no empieza por desvelar en donde reside la propia. Personalmente, hace ya muchos lustros que abandoné mi juvenil admiración a Savater por esa flagrante contradicción que para mí suponía el que siguiese escribiendo en El País. ¿Cómo ha podido ser que no se diese cuenta de que estaba dando de comer al dragón? Sin duda, también a Savater le faltaban lecturas. La Escuela de Salamanca, la Escuela Austriaca de Economía, sin ir más lejos. ¿Como se puede uno erigir en paladín de la libertad si arrastra la hemiplejia moral, que decía Ortega, que supone escribir en el catecismo socialdemócrata? ¡Socialdemocracia, qué eufemismo de estatismo a tota ultrança! Comunismo en vena, para que nos entendamos. 

No sé, porque todo esto es muy complejo. Pero si alguien pidiese mi opinión sobre qué se podría hacer para sacudirse de encima toda esta merdé que nos está putrefaccionando la existencia creo que me decantaría por solicitar a todos estos paladines que empezasen la limpieza por sí mismos, declarando sus miserias... no olvidemos que las miserias de estos paladines son la más auténtica semilla del diablo. En fin, ¡qué grande fue Sánchez Ferlosio cuando dijo, ya muy viejo, que su sentimiento predominante era el de vergüenza de sí mismo! ¿Cómo se puede ser inteligente y no sentir así? 

sábado, 18 de noviembre de 2023

Disimulo

Lo que no puedo entender es la mansedumbre con la que Aquiles entregó a Briseida a los emisarios de Agamenón. Si la requisa hería tanto su amor propio, lo más lógico hubiera sido poner algún tipo de resistencia. Pero no, simplemente dijo, Patroclo, ve a por Briseida y entrégasela a estos señores. Después, todo el poema épico, fundador y más trascendente de la historia de la literatura, gira alrededor de ese hecho absurdo. Porque todo hace suponer que Aquiles entrega a Briseida a la primera de cambio con la única excusa de tener una justificación para su cólera, la más proverbial de que tenemos noticia. 

Y es que la cosa tiene mucha más miga de la que a primera vista pudiera parecer, que no por otra cosa es que el asunto llegue a las más altas instancias del Olimpo donde produce agrias controversias entre sus miembros. Y es que la cuestión se las trae: el abuso de poder. Porque ¿es que es posible mantener el poder sin abusar de él? No, desde luego que no parece que el poder abuse por capricho sino más bien por necesidad. La experiencia demuestra que un poder basado en la justicia no dura dos días, por la misma razón que con la verdad por delante no se llega a cien metros más allá, según afortunada expresión del profesor García Maestro. El respeto a los poderosos se fundamenta en el miedo que engendra su arbitrariedad. Por eso todo poder, por pequeño que sea, tiene una propensión instintiva a ser arbitrario de vez en cuando. 

Tetis, hija de Nereo y madre de Aquiles, se va a ver a Zeus para pedirle que vengue a su hijo. Se abraza a sus rodillas y le mesa las barbas. Ella sabe que Zeus le debe algunos favores y Zeus tampoco lo olvida. Pero no quiere que su mujer Hera los vea juntos porque, entonces, sabe que le montará un pollo. Cosas de mujeres que, con toda la razón del mundo, nunca se sienten seguras de sus relaciones de pareja.  Por eso están siempre al acecho y se enteran de todo. Y no se andan con remilgos de honestidad, ecuanimidad y demás mandangas: a Hera le basta con saber que Zeus apoya las pretensiones de Tetis para ponerse automáticamente del lado de Agamenón. Y aquí es donde se empiezan a enmarañar las cuestiones personales con las generales. Porque sí, a este hijo de puta le voy a atar en corto, piensa Hera, pero como no es tonta tiene que razonar su decisión y es ahí donde entran en juego las reflexiones sobre el poder. ¿Qué va a pasar en el campo aqueo si por la invisible intercesión de Zeus el rey Agamenón es ninguneado por su subalterno Aquiles? Porque si algo sabe el que manda es que con que solo uno se te suba a las barbas es más que suficiente para que se produzca la reacción en cadena que desmorona todo el edificio del poder.

Pocas habrán dado tanto de qué hablar en este mundo como la cólera de Aquiles. Incluso creo recordar haber leído una novela con ese título.  La cólera siempre es irracional y nunca se suele quedar sin consecuencia. A Aquiles le costó la vida de su amado Patroclo. Si hubiese sido un poco más evolucionado hubiera actuado al modo que le recomendó su padre a la Raquel: "pero sea con disimulo, Raquel / no armes la venganza con la amenaza / sientan el golpe los que te ofendieran / antes que el amago de tus iras". 

El poder, la injusticia, la cólera, la venganza... poco a poco nos hemos acostumbrado a convivir con todas estas pasiones como si fuesen nuestras mascotas. A todo reaccionamos con disimulo y en eso consiste, precisamente, lo que llamamos civilización. 


viernes, 17 de noviembre de 2023

Barojiano

Leyendo a Baroja te das cuenta de que no hay mayor miseria moral posible que la que proporciona la adscripción ideológica. Adscribirse es como mutilarse. Por eso a lo que más se parecen todas estas batallas políticas es a una pelea de mutilados, como aquellos que pintó Goya que estaban enterrados de medio cuerpo para abajo y utilizaban el medio cuerpo al aire para darse garrotazos... supongo que porque los mutilados no se pueden dedicar a otra cosa que a eso, a intentar matarse los unos a los otros. Porque los adscritos no pueden sacarse de la cabeza al que cree que piensa diferente, como si pensar diferente fuera posible. Derecha e izquierda son como dos gotas de agua: ambas están convencidas en la misma proporción de su superioridad moral sobre el adversario, aunque, a la hora de la verdad las dos muestran exactamente el mismo entusiasmo al coger el dinero y salir corriendo.

Así es que la no adscripción barojiana lleva irremisiblemente al individualismo. Solo desde esa perspectiva tiene algún interés el ser humano. Importarte un comino lo que piensen los demás sobre lo que pienses tú en cada momento, porque esa es la clave del individualismo, la fluctuación del pensamiento en función de las circunstancias. En cierto modo, una picaresca para poder sobrevivir en la intemperie de la no pertenencia. Los personajes de Baroja no difieren mucho de los de Mateo Alemán. Para el uno y para el otro, mendigar no tiene que llevar necesariamente a la indignidad. Todo lo contrario, es una de las pocas formas de libertad que van quedando en estas sociedades hipercontroladas por las burocracias estatales.  

En cualquier caso, todo aquello que estaba pasando en España por los años treinta, Baroja se lo saca de encima por el simple procedimiento de salir por la puerta de su casa y andar unos pocos metros hasta la frontera francesa, En el año 37 estaba en Suiza y lo que allí escribe no hace la menor mención a lo que ha dejado por detrás. Está demasiado ocupado en divagar acerca de lo que observa en su entorno:

"Una señora de aquí, con un tipo de marquesa del antiguo régimen, me dice con frecuencia:

-Veo que no va usted al teatro ni al cine. Yo le enviaré localidades.

-No. ¿Para qué? Muchas gracias.

-Pero ¿no va usted cuando está en España? -me pregunta.

-No.

 ...

Esta señora me va a preguntar algún día:

-Pero, usted, ¿qué ha aprendido?

Y yo le diré:

-Pues yo de chico aprendía tirar piedras, a romper faroles, a pegarme con los compañeros, a fumar; luego, de joven, aprendí a no ir a clase, a frecuentar los cafés cantantes, a trasnochar; y, ya, de hombre, no sé si he aprendido algo. Lo único que creo que he aprendido es a tener un poco de paciencia y estoicismo... "

En Liérganes había un doctor en medicina que como era igual de mal estudiante que Baroja había coincidido con él en varias universidades a las que se iba en busca de coladeros para las asignaturas atravesadas. Era un tipo que no escribía, pero por lo demás, primo hermano de Baroja. Nunca le vio nadie someterse a nada. Y mucho menos al matrimonio. Vivía en el hotel Continental y solía estar sentado a su puerta. Cuando pasábamos por allí los pocos estudiantes del pueblo nos lanzaba a modo de proclama: ¡bien comidos, bien vividos, y, encima, con el espárrago fiero! Luego, ya, de muy viejo, le quitó la novia a Avelino, un cincuentón sin medios para casarse, y se la llevó a vivir con él para que le cuidase.  

Ahora, ya, cuando la cosa no tiene remedio, pienso que debiera haber aprendido más de estas gentes sabias y valientes.